El procedimiento técnico de la fotografía estereoscópica consiste, en esencia, en reproducir los mecanismos de la visión binocular humana, que permite obtener una percepción tridimensional de nuestro entorno. Zaragoza Estereoscópica. Fotografía profesional y comercial (1850-1970), es el título de la exposición, que inaugura la nueva etapa de gestión del Vicerrectorado de Cultura y Proyección Social de la Universidad de Zaragoza. Unas 250 fotografías originales, y de carácter inédito en su mayor parte, procedentes de coleccionistas privados, así como de instituciones públicas nacionales e internacionales.
El recorrido por la exposición, comisariada por el investigador de la Universidad de Zaragoza, José Antonio Hernández Latas, comienza por los pioneros locales de la fotografía como Mariano Júdez y Ortiz (1832-1874), los hermanos Coyne, Venancio Villas Langa o Constantino J. Gracia, entre otros. Estos fotógrafos reviven ante nuestros ojos aquella Zaragoza decimonónica, monumental e histórica, con su moderno bulevar de Independencia, su Torre Nueva, hoy desaparecida, y su Basílica del Pilar, todavía sin torres, que comenzaba a erigir su cúpula mayor (la presente exposición, muestra una fotografía de Frank M. Good, fechada entre finales de 1868 y los primeros meses de 1869, en dónde apreciamos la cúpula mayor de la Basílica del Pilar andamiada y en construcción), e incluso una galería de antigüedades del Museo de Bellas Artes, cuando este estaba ubicado en el desaparecido Convento de Santa Fe.. Esto es debido a la llegada a la península, de los primeros fotógrafos franceses e ingleses, atraídos por el ideal romántico, las grandes gestas de la Guerra de la Independencia…etc… Ferier et Soulier (1863-1864), Jean Laurent & Cía (1863-1877) o Alois Beer (1907-1910). De esta primera sala, debemos destacar la primera fotografía conocida de Zaragoza, se trata de una vista de la Plaza del Mercado, de autor anónimo, fechado hacia 1858. En ella se puede apreciar que tras el Torreón de la Zuda, aparece la silueta de la Puerta de San Ildefonso, desaparecida tras los incidentes de la Revolución de 1868, y que hasta hoy, conocíamos gracias a los dibujos de Valentín de Carderera.
También debemos advertir, que quedan fuera de este recorrido aquellas vistas urbanas, que nunca fueron comercializadas, porque no nacieron con ese propósito, sino que obedecen más bien a motivaciones de carácter íntimo o familiar de fotógrafo.
El cambio de siglo verá el ascenso de las grandes compañías norteamericanas que inundarán el mercado con sus tarjetas estereoscópicas curvas, sus modernas técnicas de venta y sus sofisticados y elegantes boxed sets. A mediados de la década de los años treinta, la fotografía profesional estereoscópica comenzaba a perder vigencia, aunque no por ello se seguirá comercializando. Desde 1956 en adelante, los usos y costumbres folklóricos de nuestras ciudades, serán las protagonistas de las vistas estereoscópicas que aparecerán en el catálogo de diversas editoriales. Las últimas imágenes estereoscópicas que aparecen en la muestra, en las décadas de los setenta y ochenta, constituyen un testimonio de gran interés sobre las que fueron las últimas fiestas patronales del franquismo, reinas y damas de honor de fiestas, la Cena de Gala en la lonja…etc… La muestra se completa con una serie de cámaras, artefactos ópticos, y un audiovisual, compuesto por una selección de fotografías estereoscópicas históricas de nuestra ciudad en 3D.


