“Yo soy el monstruo que os habla”, inaugurada el 11 de febrero de 2021, es la primera exposición colectiva de la Galería The Liminal. Se trata de un proyecto comisariado por Pablo Vindel, director y fundador de la galería, en la que trabaja junto a la coordinadora de la misma, Carmen Mariscal. Se exponen las obras de cinco artistas, en realidad siete, pues hay dos dúos artísticos, entre los que se conjugan además diferentes generaciones y nacionalidades: Javier Pérez (Bilbao,1968), Natuaka Honrubia (Valencia, 1971), María Zárraga (Valencia, 1963), el dúo artístico Lemos + Lehmann (Pat Lemos (España, 1982) and Lukas Lehmann (Alemania, 1986), y el otro dúo cyriaco lopes terri witek (Terri Witek (Sandusky, Ohio, USA) y Cyriaco Lopes, artista brasileño residente en NYC). La exposición permanecerá abierta al público hasta el 14 de abril de 2021.
El título hace referencia al texto que el filósofo y comisario de exposiciones trans Paul B. Preciado pronunció ante tres mil quinientos psicoanalistas reunidos con motivo de las jornadas internacionales de la Escuela de la Causa Freudiana en París, el 17 de noviembre de 2019: “Yo soy el monstruo que os habla, el monstruo que vosotros mismos habéis construido con vuestro discurso y vuestras prácticas […]”. “Yo soy el monstruo que os habla” ha sido, asimismo, publicado en 2020 en la editorial Anagrama.
En el manifiesto de la galería ya queda expresado el deseo de “trabajar con mujeres artistas y artistas queer, así como la apuesta por una línea editorial diversa y experimental”. Se trata de un espacio expositivo y de un espacio de producción artística. Además, The Liminal ha creado un programa de residencias que completará la oferta de actividades.
En cuanto a la exposición, cuenta en la sala principal (que da a la calle) con las piezas de María Zárraga “Únicas y colgadas” (2021), la “La Despedida” (2019) de Javier Pérez, “Ouroboros en el menú” (2015-2016) de Natuka Honrubia y la pieza de Lemos +Lehmann, “By Heart” (2021) que hace de transición hacia la proyección del vídeo “Masks” (2019), del dúo cyriaco lopes terri witek, que se encuentra en un pequeño espacio al fondo de la sala, con la biblioteca de la galería situada al lado.
La exposición se presenta como una serie de visiones alternativas sobre la temática del monstruo, en diversas interpretaciones, todas ellas en clave de lenguaje corporal o que se vinculan con el inconsciente psicoanalítico. María Zárraga, revisita una pieza de una época anterior, que trata la autoafirmación a través del cuerpo y lo manual, en una posible interpretación de lo siniestro freudiano. “Únicas y colgadas” presenta una paradoja, pues la fotografía (“Únicas”), de por sí un medio seriado, es sin embargo una pieza única, y por contra, la escultura “Colgadas”, que sería de modo natural una pieza única, es una pieza seriada. En la fotografía “Únicas” se aprecian unas piernas de mujer que calzan unas botas de plastilina, quedando los pies/botas en el aire; la escultura “Colgadas” presenta unas botas/zapatos de tacón bajo, hechas de plastilina de colores. La pieza escultórica, siendo un objeto imposible (zapatos de plastilina) se materializa como real; la fotografía muestra una escena que parece onírica, surrealista: imposible calzar unas botas de plastilina; nos harán caer, no nos permitirán caminar por el mundo real, aunque sí nos posibilitan soñar, aún al precio de parecer colgadas… Pies de barro, pies de juguete, pies de sueño, pies de loca… Limitación corporal y perseverancia de la pulsión, la sombra siempre acecha… No se puede obviar la lectura en clave feminista: lo que supone portar un calzado como de juguete, inútil en la práctica, hecho de una mezcla informe e inquietante, táctil, pero perfectamente modelado, acoplado.
Javier Pérez en “La Despedida” (2019) presenta una serie de cuatro fotografías, también escultóricas, pues representan imágenes del artista con una mano que ha desarrollado largos dedos que comunican la mano real con la mano creada, en un abrazo imposible… Prótesis en una transición entre lo humano y lo animal, un baile entre lo racional y la emocionalidad desorganizada… Los materiales y la factura manual sugieren una lectura de diálogo con lo animalesco interior, el monstruo interior. Estos elementos orgánicos o que simulan lo orgánico, que son añadidos, nos hablan del doble, la parte oscura, la prolongación del cuerpo como otro.
Natuka Honrubia, en “Ouroboros en el menú” (2015-2016), produce un dibujo que recuerda a un híbrido de las formas robustas e influenciadas por el cómic de Philip Guston, y la imagineria del Bosco o de Archimboldo. El ouroboro es un símbolo que muestra a un animal que engulle su propia cola. “Ouroboros en el menú” sugiere una interpretación de este ser encadenado, una parte del cual devora a la otra en la que figura algo parecido a una mano. El Ouroboro simboliza el ciclo eterno de las cosas, la lucha eterna o bien el esfuerzo inútil, ya que el ciclo vuelve a comenzar a pesar de las acciones para impedirlo. Jung vio al Ouroboros como el arquetipo básico de la alquimia y lo interpretó como la inevitabilidad de la oscuridad y el deseo de autodestrucción. En clave psicoanalítica, podría referir a ese estado previo a la identidad formada, a la racionalidad del yo, en el que un monstruo se devora y a la vez se da nacimiento a sí mismo constantemente, pudiendo representar asimismo la naturaleza íntima, monstruosa, del artista en su lucha constante entre la autodestrucción -y la autocrítica-, y el empuje creativo y auto afirmativo.
El dúo Lemos + Lehman, trabaja habitualmente desde la fotografía analógica que luego es digitalizada. “By Heart”, una especie de objeto/libro de artista hecho a mano, muestra una transición desde la fotografía a lo instalativo, lo objetual. La idea subyacente es la de la querencia de que verse en el espejo, un querer ver qué hay debajo, pues se sugiere en los pliegues de las páginas/impresiones unas imágenes, en forma de libro, a las que no se puede acceder. “By Heart”, alude a la memoria del corazón: imágenes, recuerdos que han quedado velados, alterados por la pandemia y de ahí esa nostalgia de lo que se recuerda vívidamente, pero a lo que no se tiene acceso. Apelaría a los efectos ´monstruosos´ de la pandemia y al del monstruo de la memoria.
El vídeo “Masks” (2019), es una colaboración del dúo cyriaco lopes terri witek, en el que terri witek, poeta, y ciryaco lopes, quien proviene de las artes plásticas, funden ambos mundos: desde la poesía experimental y las cuestiones literarias a las corporales y plásticas. “Masks” (2019) proviene de una performance que llevaron a cabo en el Centro del Carmen, en un ciclo de poesía internacional, organizado por The Liminal desde su espacio anterior. Trataban la temática de los filósofos presocráticos, las ideas de Jasón y los Argonautas; en la performance terri witek iba vestida de griega clásica y la performance consistía en la proyección sobre distintas partes del cuerpo, mientras iban moviéndose de un claustro a otro en el Centro del Carmen leyendo fragmentos de los presocráticos. También hacían leer a la gente a coro trozos de esos textos proyectados sobre ojos, bocas, etc. En “Masks” una masa informe es transformada, rota, enrollada, etc, sobre los rostros y cuerpos de los artistas, con inserciones de textos. En la galería se presentan además unas postales, que son la primera colaboración del dúo (de hace quince años), que consistió en la recuperación de imágenes de películas de pornografía gay, luego veladas con una serie de constelaciones y poemas, que encajan de infinitas formas entre ellas. La idea original era repartirlas en un evento real y juntar a las personas que tienen las postales que se completan, a modo de puzzle. Durante la pandemia la idea sería que, cuando se pudiera, se uniera a quienes tuvieran la postal complementaria a modo de un grinder o tinder analógico, más romántico…
En definitiva, “Yo soy el monstruo que os habla”, una primera colectiva de la galería que marca un punto de partida, es una exposición compacta y con un hilo conductor, pero en la que cada pieza tiene interés por sí misma, en la que pervive a pesar de todas las distintas formalizaciones un hacer corporal, matérico, una querencia por lo manual; en la que perdura un gusto por lo táctil: las prótesis hechas a mano (plastilina, piel orgánica, pasta de modelar informe), el libro hecho también de modo manual, el dibujo… Que remiten a lo corporal, a la sombra, lo inconsciente, a fuerzas subyacentes de lo monstruoso que permanece.
Lo monstruoso que permanece, como la antigua epistemología de la diferencia sexual y la violencia que produce, siendo el manifiesto de The Liminal, el procurar abrirse a creaciones que critiquen lenguajes y prácticas, según planteó Paul B. Preciado en “Yo soy el monstruo que os habla”.


