Una visión global y necesaria sobre Ignacio Zuloaga

¿Por qué se lleva más de un siglo polemizando sobre Ignacio Zuloaga? ¿Cuál fue su verdadero papel en la Guerra Civil? ¿Es posible ser moderno y le dernier grand maître de l’École Espagnole? ¿En qué consistió su carácter vasco y su pasión por los marginales? ¿El llamado “pintor de lo español” representó verazmente su país? ¿Cómo inspiró a los intelectuales y artistas de gran parte del mundo? Estas preguntas son formuladas en la última obra dedicada monográficamente al pintor Ignacio Zuloaga.

La figura del pintor vasco sigue ejerciendo una fascinación constante, tal y como revelan algunas exposiciones de referencia organizadas en los últimos años por centros como la Fundación Mapfre (2017-2018) o el Museo de Bellas Artes de Bilbao (2019). Sin embargo, si bien estas muestras han contribuido a la difusión de la obra de Zuloaga, seguía siendo necesaria la elaboración de una monografía, encomendada a especialistas de autoridad en la materia.

La obra ha sido planteada en cuatro grandes bloques que permiten comprender de manera global la figura de Zuloaga. El primer apartado ha sido titulado “El artista en su contexto” y en él se aborda el panorama cultural vasco, fundamental para comprender las raíces regionales tan fuertemente arraigadas en la figura del artista. Los pilares de su personalidad, así como la polémica todavía viva de la “Cuestión Zuloaga”, son analizados por su bisnieto, Ignacio Suárez-Zuloaga, quien ya fue autor de la obra Zuloaga, Huntington, y la divulgación de España en los Estados Unidos. Un aspecto interesante que no silencia el libro fueron ciertas críticas negativas suscitadas a raíz de las muestras de 2017 y 2019, en las que se condenaban algunos aspectos ya polémicos en vida del artista. Destacable es también el estudio de la Dra. Margarita Ruyra sobre Santiago Etxea, la mítica casa del artista en Zumaya. Completa el bloque Javier Novo, quien fue comisario la muestra monográfica de Bilbao, autor ahora de un revelador texto sobre la actividad del pintor vasco durante la Guerra Civil, uno de los aspectos más debatidos de su carrera profesional, cuando fue, hasta su fallecimiento, un destacado retratista del naciente régimen franquista.

El segundo bloque, bajo el título “Las influencias estilísticas en el pintor”, aborda detalladamente las complejas y ricas referencias con las que el artista vasco construyó su propia pintura. Zuloaga manifestó, desde su periodo de madurez, una perfecta combinación de un conocimiento profundo de la tradición pictórica española y del cosmopolitismo de haber vivido largas temporadas de su vida en París. Miguel Lertxundi analiza las búsquedas del artista en su etapa de juventud. Eliseo Trenç estudia el papel de Francia en la génesis del estilo de Zuloaga y los especialistas Javier Barón, Juan José Junquera y Javier Portús estudian las influencias de El Greco, Goya y Zurbarán, respectivamente, tres maestros reivindicados en clave nacionalista a finales del siglo XIX y muy admirados por Zuloaga. El reconocimiento y el estudio de estas fuentes no restan en absoluto originalidad a la pintura del maestro vasco, sino que demuestran su amplia cultura artística y la importante labor coleccionista que llevó a cabo el maestro de Eibar.

El tercer bloque aborda “Los asuntos que más inspiraron al eibarrés”. Del mismo modo que las influencias artísticas fueron ricas, también lo fue su visión de lo español, no reñida con la muestra de un fuerte regionalismo vasco, un andalucismo pintoresquista así como de la presencia de lo castellano, redescubierto a través de la actividad de su tío Daniel en Segovia. Ismael Manterola, José Romero y Abraham Rubio abordan estas cuestiones, asuntos que quedan complementados con el texto de Sara Hidalgo sobre la presencia de los marginales en la obra de Zuloaga, un artista que en ocasiones ha sido juzgado negativamente como pintor de las élites. Sobre la intensa relación de Zuloaga con las artes escénicas reflexionan María Encina y Ramón Sobrino.

El último bloque, firmado por Rodrigo Gutiérrez, Yuri Savaliev, Helena Pereña, Eugenia Querci, Pavel Štěpánek y Suzanne L. Stratton-Pruit se destina al análisis de la dimensión internacional de Zuloaga, estudiando sus vínculos con Latinoamérica, Rusia, Alemania, Austria, Italia, la República Checa y Estados Unidos. Tal y como apunta el coordinador de la obra en su introducción, un estudio tan global difícilmente podría ser llevado a cabo sin la suma de tantas voces.

Además del enfoque total con el que ha sido abordada esta obra, otro aspecto de interés es el rico corpus fotográfico y documental que se ofrece en sendas páginas ilustradas al final de cada bloque, procedentes de la Fototeca del Archivo de la Fundación Zuloaga en Zumaya. Todo ello convierte a esta publicación en una obra de referencia para la consulta de futuros investigadores que aborden la obra del pintor de Eibar desde cualquiera de sus múltiples facetas que siguen y seguirán arrojando nuevos datos y perspectivas.