La obra de Jorge Usán Jorge Usán (Zaragoza, 1978, residente en Pekín desde 2006) se caracteriza esencialmente por la puesta en valor que otorga a las superficies matéricas. Su proceso creativo es paulatino, laborioso, expectante, coloca materiales susceptibles de ser alterados, expuestos a las inclemencias, al sol, la lluvia y el viento, elementos que dejan su impronta y su rastro. Una creación planteada desde la degradación controlada.
Usán utiliza elementos matéricos y experimenta con ellos, dejando su impronta de una manera voraz sobre el límite de la superficie.
Juega con el vacío, el hueco, más allá de añadir, quita, haciendo que la propia esencia matérica salga hacia fuera, como si nos quisiera hablar, un sistema creativo más allá del artificio, buscando la esencia más íntima de la superficie.
Expresionista en relación a la materia, espiritualista en contenido, innovador en relación a nuevas morfologías que interpretan un vocabulario musical nuevo, imaginado. Sutil en la composición, inquieta la fragilidad de los elementos que parecen gritar desde el vacio, la nada.
En sus obras se plasma la huella de la existencia, el drama que supone el devenir de las cosas, reflexiones universales, así como la ruptura espacial que supone la invitación a entrar en sus cuadros, ámbitos creados a partir de elementos que sobresalen y se adentran, un desafío a transgredir los límites.
La línea de trabajo de Usán es la experimentación, sin límites, creando vínculos con la música y la ingeniería más sutil que le proporciona las herramientas necesarias para crear una obra global, redonda, impactante.
Se trata de la interacción entre los distintos planos de sus obras, como si fueran poemas, con versos todavía sin leer.
Como broche final a la exposición de Jorge Usán, la Galería Carolina Rojo presentó una obra escultórica del mismo artista: Introittus, realizada en colaboración con Benoir Ganier ( Profesor de la Universidad de Nuevos medios de Pekín), y Song Li ( Profesor de la Universidad de Ingeniería de Pekin), en la que Usán experimenta con las dimensiones espacio-temporales y su relación con la obra de arte.
En esta occasion la pintura dió paso a la escultura, se eliminaron los cuadros de Usán para hacer una presentación en torno a la escultura Introittus, creando un espacio único que giraba en torno a su presencia espacial, conformando un ambiente de percepción sensorial único.
Introittus consiste en una obra tallada sobre madera de boj, labrada paulatinamente de un modo paciente, pausado, que nos lleva a un resultado espléndido, de un trabajo minucioso y en estrecha relación con su modus operandi. Su apariencia matérica rememora cierta presencia ósea o pétrea, sin duda un juego visual de nuestra percepción, que más allá de ser certera, nos hace un guiño a lo que son nuestras impresiones visuales y sensitivas.
No se trata de una obra únicamente plástica, ya que consta de sistema sonoro y sensores incorporados,Introittus consiste en una obra global.
Usán experimenta con las dimensiones espacio-temporales y su relación con la obra de arte, y nos hace partícipes una vez más de toda una experencia estética y sensorial que engloba arte, música, y sensación espacial.
Sus formas orgánicas nos transmiten esa conexión con la naturaleza, latente en toda su obra, todo ello unido al sonido que nos embriagará de un modo sutil, trasladándonos al lejano oriente, en donde ha sido concebida y creada.
Nunca antes la galería Carolina Rojo se había cerrado para mostrar una única obra, dada su magnificencia, la ocasion lo requería.


