Una aproximación a la geometría valenciana

El interés de la Comunidad Valenciana por el arte geométrico lleva años propiciando exposiciones que sirven de punto de encuentro de los principales artistas adscritos a este género.

Como precedente, tendríamos que volver la mirada hacia la gran exposición en la Sala Parpalló de la Diputación de Valencia en 1999, comisariada por Rafa Prats Rivelles, bajo el título Geométrica valenciana. La huella del constructivismo. La muestra reunió a 27 artistas que trazaban una horquilla temporal de medio siglo entre las obras de los primeros años 50 de Eusebio Sempere y las del final de los 90 de Mario Candela.

Años después, en 2013, el conservador de la colección Ars Citerior, Javier Martín, reactivaba el interés por el género, comisariando, con obras de su colección, la exposición 60 anys de geometria, que pudo verse en el Museo de la Universidad de Alicante y en el edificio diseñado por Santiago Calatrava para la Llotja de Sant Jordi de Alcoi. En esta ocasión fueron 59 los creadores seleccionados para trazar un arco temporal entre las obras de Gerardo Rueda de los años 60 y las de dos jóvenes artistas: Robert Ferrer i Martorell y Albano Hernández, realizadas ese mismo año 2013.

Entre los meses de julio y noviembre de este 2020, el Ajuntament de València nos invita a un encuentro en el Museu de la Ciutat para comprobar de nuevo la vitalidad del arte geométrico, con obras procedentes de las colecciones de la Fundación Chirivella Soriano y de Ars Citerior, así como de las colecciones privadas de algunos de los artistas participantes. En esta ocasión es un total de 46 obras de una nómina de 17 artistas ordenadas en la sala cronológicamente: Manolo Gil, Vicente Castellano, Eusebio Sempere, Monika Buch, Salvador Victoria, Salvador Montesa, Joaquín Michavila, Javier Calvo, José Iranzo (Anzo), José María Yturralde, Jordi Teixidor, Martín Noguerol, Encarna Sepúlveda, Patricia Bonet, Ferrán Gisbert, Oliver Johnson y Robert Ferrer i Martorell.

Si bien la mayoría de los autores de esta selección ya formaron parte de las muestras anteriormente citadas, el interés de esta exposición radica en la incorporación de nuevos valores como Patricia Bonet (Castellón, 1974), Ferrán Gisbert (Alcoi, Alacant, 1982), Oliver Johnson (Luton, Reino Unido, 1972) o Robert Ferrer i Martorell (Picassent, Valencia, 1978). Este último cierra el recorrido expositivo con una de sus refinadas obras pertenecientes a su serie Estructures en construcció, un alarde de exquisitez compositiva en las que emplea papel, nylon, metacrilato y madera para generar espacios que esquivan los cánones de la pintura o la escultura invitándonos a disfrutar de distintas perspectivas en función de nuestra situación ante la obra.

Por último, hay que aplaudir la presencia en esta muestra de Monika Buch (Valencia, 1936). Una valenciana de origen alemán, que estudió en la Escuela Superior de Gestaltung de Ulm bajo la dirección del arquitecto suizo Max Bill y artistas como Joseph Albers o Helene Nonné-Schmidt (asistente de Paul Klee en la Bauhaus). Sus composiciones modulares, la precisión en la degradación del color y la construcción de figuras imposibles son un fiel reflejo de la disciplina y el espíritu de experimentación de aquella mítica escuela. Tras un periplo expositivo de 50 años por Centroeuropa, la figura de Monika Buch está siendo reivindicada en nuestro país desde que regresara en 2015, con exposiciones individuales como la de la Galería José de la Mano de Madrid o el Museo de la Universidad de Alicante y numerosas colectivas como la que nos ocupa.

La exposición se completa con un catálogo que recoge todas las obras junto a los textos de Manuel Chirivella Bonet y Javier B. Martín, responsables de la Fundación Chirivella Soriano y la Colección Ars Citerior, respectivamente.