Bath es una ciudad patrimonio mundial de la UNESCO con algunas de las ruinas romanas mejor conservadas de Inglaterra, especialmente las Termas: un museo que recibe más de un millón de visitantes al año y que ha sido galardonado en diciembre de 2024 con medalla de oro al mérito turístico en la categoría de Active & Learning Experience por su actividad Unearthing Aquae Sulis – Life in a Roman Town. Como su título indica, es una acción educativa cuyo punto fuerte es redescubrir la vida en la Britania romana a través de una experiencia inmersiva, con figurantes vestidas de romanas y la posibilidad de que los alumnos y alumnas se revistan también de época y manipulen artefactos históricos. Los más de 30.000 escolares involucrados cada año aprenden sobre la lengua latina y la cultura romana, con sus comodidades ingenieriles; pero también sobre las enfermedades y peligros a los que se arriesgaban quienes peregrinaban a estos baños termales, que ya eran aguas sagradas para los Dobunni, quienes adoraban a la diosa celta Sulis. Hibridada con Minerva, recibía ya entonces abundantes peregrinos, que le realizaban peticiones escritas en pequeñas láminas metálicas o pétreas lanzadas a la fuente: son una curiosa fuente de información sobre los deseos y peticiones –a menudo vengativas maldiciones– de gentes de toda condición social y no solo de Britania sino de muchos otros países de Europa, por lo cual han sido incluidas entre la selecta cuarentena de legados patrimoniales destacados en el registro de Memoria del Mundo de la UNESCO. Aquella curiosa diversidad cultural es también un aspecto que inspira a artistas hoy día, como el compositor y músico Chris Cundy y el poeta Adam Horovitz, que se han unido con la cineasta Dominyka Vinčaitė para crear in situ, por encargo del Arts Council of England, una serie de cortometrajes experimentales, poemas y paisajes sonoros que se pueden disfrutar también en la web del museo https://www.romanbaths.co.uk/sound-map-roman-baths.


