Un libro imprescindible para el conocimiento del patrimonio artí­stico y cultural de Tarragona

ORTUETA HILBERATH, Elena de, De l’erudit al turista. Inicis de la projecció del patrimoni artistic i cultural de Tarragona (1834-1933), Tarragona, Publicacions del Cercle d´Estudis Històrics i Socials Guillem Oliver del Camp de Tarragona, 2004. ISBN: 84-920912-8-2.

            La ciudad de Tarragona ha sido uno de los objetivos principales de las investigaciones acometidas por la profesora de la Universidad de Extremadura, Elena de Ortueta Hilberath, siendo este libro testimonio de ello. En él, su autora realiza a lo largo de cuatro capítulos (que se acompañan de un apéndice documental) un exhaustivo recorrido por la evolución de la imagen urbana de Tarragona, especialmente durante el período comprendido entre 1834-1933. La primera fecha elegida marca el fin del Antiguo Régimen y la llegada de los liberales y, la segunda, la inauguración del paseo Arqueológico, que fue importante para hacer de Tarragona un imprescindible destino turístico.

Esta investigación ha tenido como punto de partida un valioso análisis de las fuentes impresas (libros de viajes, diccionarios enciclopédicos, etc.), con la finalidad de perfilar la visión de la ciudad que tenían los contemporáneos de la época (como Alexandre Laborde, Antonio Ponz, Pascual Madoz, etc.). A través de las mismas se constata la transformación urbana de Tarragona desde Plaza Fuerte a ciudad comercial.

Así, en primer lugar, se muestra un recorrido por Tarragona desde comienzos del siglo XIX hasta la Primera República, analizando, entre otras cuestiones, los daños causados por la Guerra de la Independencia; la importancia que tuvo para el futuro de Tarragona la ratificación de su categoría como capital de provincia; o el desarrollo urbano con la nueva población de la Marina o ensanche de Poniente (parte baja de la población, puerto), diseñada por Juan Smith a comienzos del siglo XIX. A este respecto, se incide en las diferencias existentes entre el diseño urbano del casco histórico (parte alta) y el de la nueva población del ensanche (parte baja). Esta información proporcionada por los narradores decimonónicos no sólo hace referencia a la visión de la ciudad sino también a comentarios referentes al gusto y a las preferencias estilísticas, siendo el pasado romano el más venerado.

En segundo lugar, se ofrece un recorrido por Tarragona hasta el estallido de la contienda civil. En este período, eruditos locales, como Sanç Capdevila, Emili Morera o Luis del Arco, divulgaron sus descubrimientos e investigaciones de la ciudad con un claro sentimiento patriótico y de revalorización de los emblemas nacionales, dando cabida en sus comentarios a las edificaciones recientes, que hasta ese momento habían permanecido en el olvido. Se produce una renovación ideológica que hizo que algunos edificios, como la catedral medieval de Tarragona, alcanzaran durante este período mayor importancia dentro de las publicaciones, en detrimento de aquellas referentes a las ruinas romanas. Asimismo, se hace un seguimiento del tratamiento de las ruinas, gracias a la labor de Bonaventura Hernández de Sanahuja, que fue el responsable de todos los hallazgos arqueológicos desenterrados en la ciudad, así como también se alude a los criterios seguidos en la intervención en los bienes muebles e inmuebles y a la forma de destrucción de los hallazgos de restos arqueológicos.

En el segundo capítulo, se analiza la información proporcionada por el material gráfico (grabados, dibujos, fotografías, planos parcelarios, etc.) generado en este período histórico, que brinda panorámicas e interesantes aspectos del patrimonio de la ciudad de Tarragona. A través del mismo, y especialmente a través de la fotografía aérea, se aborda el estudio de la génesis y transformación de la fisonomía de la ciudad.

A continuación, se estudia el desarrollo de la fiesta y de lo efímero. En este caso, las celebraciones y los espectáculos, con motivo de eventos como las visitas oficiales o la celebración de exequias, proporcionan una visión concreta de la ciudad y conllevaron también, en ocasiones, su transformación.

En el capítulo cuarto, se centra en la valoración de la promoción turística de Tarragona y en los programas de difusión de su patrimonio artístico y cultural, que comienzan a adquirir importancia a partir de comienzos del siglo XX. Entre las principales iniciativas acometidas para dar a conocer su patrimonio, cabe mencionar la transformación de las salas de exposición del Museo Arqueológico -ubicado en la Casa Consistorial- y el acondicionamiento de las ruinas al aire libre -paseo Arqueológico-. De este modo, el tiempo pasado de la ciudad -romano y medieval- se convirtió en el nuevo estandarte. Por este motivo, se aborda el análisis de la formación, transformación y desarrollo del Museo Arqueológico, con el estudio de la formación de su colección y de la historia de su edificio hasta su emplazamiento en la plaza del Rei, junto al Pretorio. Asimismo, se analiza el proyecto del paseo Arqueológico, inaugurado el 23 de octubre de 1933, concebido como punto dinamizador económico y cultural. Su trazado tuvo como principal objetivo la promoción turística de la Tarraco romana.

Por tanto, y como se concluye de este estudio, la nueva actividad económica fue uno de los puntos de crecimiento de la ciudad y, en cierto modo, un antecedente de la declaración de Tarragona como Patrimonio Mundial otorgada por la UNESCO el 30 de noviembre de 2000.

De l’erudit al turista. Inicis de la projecció del patrimoni artistic i cultural de Tarragona (1834-1933), Tarragona, 2004

Número 15

Junio 2011
Mónica VÁZQUEZ ASTORGA
Profesora Titular de Historia del Arte, Universidad de Zaragoza
Fecha de recepción: 8/6/11
Fecha de aceptación: 9/6/11
image_pdfimage_print