Un libro con mucho sex-appeal

Este es un libro muy seductor  –como no podía ser menos, tratando sobre el tema de arte y sexo–, con una cubierta preciosa, una maquetación muy cuidada, atractivas imágenes a todo color, y un título llamativo, basado en un conocido libro del poeta Juan Antonio González-Iglesias. También son muy interesantes los textos recogidos, que corresponden a las conferencias impartidas en un curso homónimo organizado en la primavera de 2008 por el Museo Casa Natal de Picasso y el Departamento de Historia del Arte de la Universidad de Málaga. Dos años se demoraron en editadarlas, y dos más ha tardado el libro en llegar a mis manos, por cortesía de las coordinadoras, dos colegas de la Universidad de Málaga cuyos trabajos sigo siempre con mucho interés. Mucho han trabajado ambas en este libro, en el que, tras las páginas de introducción y presentación, abre el tema la citada Maite Ménde Baiges con un estupendo estudio preliminar que ofrece el estado de la cuestión sobre el tema. Luego, la primera aportación, empezando en la Grecia clásica que nos legó el término “eros”, corre a cargo de Carmen Sánchez y versa sobre cuerpos desnudos en el arte clásico. En contrapunto, Cristina Val Lorenzo ofrece seguidamente una sintética reflexión sobre erotismo en el arte oriental. Entrando en el centro de gravedad del libro y del tema, Belén Ruiz Garrido aporta a continuación un interesante artículo sobre los engaños eróticos de finales del siglo XIX y principios del XX. Está apropiadamente situado delante del artículo de Juan Antonio Ramírez, a quien va dedicado el libro como homenaje póstumo: es una nueva vuelta de tuerca sobre argumentos previamente tratados por él mismo en torno a algunos de sus artistas favoritos, desde Manet a Duchamp, como autores de cuadros protagonizados por prostitutas; pero centrándose aquí muy especialmente en Picasso, para hacer honor a la Fundación que acogía el curso. Luego hay otras aportaciones sobre arte actual por Isaac Montoya y la propia Maite Méndez Baiges. Y, como no podía ser menos, el cine culmina por partida doble este análisis, con sendos artículos de Francisco García Gómez y Román Gubern. Mis felicitaciones a las dos coordinadoras y a todos los demás autores. Hago votos porque la Fundación Picasso siga apoyando, a través de su Departamento de Publicaciones, hermosos libros como éste, que es una prueba más de las actividades que coordinadamente están llevando a cabo museos y universidades en el campo de la investigación y difusión en Historia del Arte.