Sous le fil: el arte textil en la colección Charles Cordier y Les Abattoirs

El trabajo del textil desde pretensiones artísticas ha sido una constante en el ser humano desde la Antigüedad. Sin embargo, hubo que esperar hasta el siglo XIX para que estas creaciones fuesen consideradas bajo la categoría de obras de arte. Teóricos como William Morris defendieron la entidad artística de disciplinas anteriormente calificadas despectivamente como artes menores. Fue a raíz de estas reivindicaciones y al albor de nacimiento de museos de artes decorativas como el South Kensington Museum en Londres (actual Victoria & Albert Museum) y de las escuelas de diseño modernas cuando numerosos artistas contemporáneos pasaron a interesarse por las posibilidades que ofrecía el textil a la hora de canalizar su creatividad. En este sentido, célebres creadores del siglo XX integraron en sus obras plásticas los tejidos de diferentes materiales y algunos autores se dedicaron por completo al arte textil.

Por primera vez en sus dos décadas de actividad expositiva, el centro de arte contemporáneo Les Abattoirs de Toulouse dedica una muestra por completo al arte textil. Buena parte de las piezas proceden de una colección perteneciente al Centre Georges Pompidou depositada desde 1999 en Les Abattoirs. Se trata del acervo del activista, marchante e historiador del arte bordelés Daniel Cordier (1920-2020), conocido por haber sido una de las cabezas visibles de la Resistencia francesa durante la Segunda Guerra Mundial y, posteriormente, por haberse dedicado al coleccionismo y a la crítica de arte, al mismo tiempo que a la reivindicación de los derechos del colectivo LGTBI.

La muestra nos presenta la versatilidad del tejido a la hora de ser trabajado desde el punto de vista artístico. Podemos contemplar fibras tejidas, cortadas, extendidas, deshilachadas, bordadas, pintadas, dibujadas, etc. Todo ello planteado en forma de diálogo entre una colección de tejidos históricos de diferentes partes del mundo y las obras contemporáneas realizadas por artistas de muy diversas disciplinas.

El arte textil ofrece la posibilidad de ser analizado desde puntos de vista diferentes, tal y como comprobamos en la exposición. Las reflexiones sobre lo doméstico —ámbito generalmente reservado al arte textil— suelen estar presentes, incardinándose con los discursos de género. Por un lado, el textil ha sido trabajado tradicionalmente por las mujeres, tanto en el entorno del hogar como profesionalmente en los talleres. Y por otro, a través de la ropa y de la industria de la moda, se han generado abundantes cánones sobre la masculinidad y la feminidad, construcciones artificiales que han sido desmontadas en las últimas décadas por los creadores que utilizan el cuerpo como espacio de lucha.

Entre las propuestas recogidas por la exposición destacan autores como la mexicana Teresa Margolles (1963), autora de Tela bordada: Sao Paulo I (2019), una instalación textil en la que denuncia la violencia de género, en concreto la ejercida sobre las personas trans. A partir de la muerte de Priscila, una joven transexual de Sao Paulo, la artista llevó un fragmento de tejido al lugar en el que fue encontrado el cuerpo de la joven. Con la ayuda de diversos miembros de la comunidad LGTBI, la tela fue decorada con motivos bordados, evocando sentimientos como la esperanza o el duelo. La idea era sacralizar ese espacio de dolor y perpetuar la memoria de la víctima.

Entre las obras expuestas también ocupa su lugar el vídeo arte, de la mano de creaciones como la de Tracey Emin: Sometimes the Dress is worth more Money than the Money (2000-2001). La artista se convierte en la protagonista de su propia obra de vídeo arte y recrea un paisaje del espagueti western en el que va cambiándose de ropa, poniendo en cuestión la hipervirilidad de estos filmes.

Otras instalaciones sobresalen por su monumentalidad, es el caso de Port Lympia (1983) del artista de Niza Patrick Saytour. Se trata de una gran moqueta sobre la que se encuentran fijados trozos de cortinas de ducha, una mesa, una lámpara y fragmentos de cerámica de Vallauris.

Y como instalación reivindicativa y feminista sobresale la obra del colectivo de artistas Présence Panchounette: La dégénérescence guette les avant-gardes (1983). En ella, este colectivo en permanente lucha contra el sistema del arte nos presenta una tabla de planchar, una plancha con clavos imitando a la de Man Ray y un jersey con la firma estampada de Picasso, agujereado y roto tras el paso de la plancha.

Por último, dentro de esta línea de irreverencia cabría destacar algunas fotografías como el magnífico retrato de Patti Smith por Robert Mapplethorpe de 1987, en el que la blusa de la cantante cobra todo el protagonismo.

Sous le filha sido programada a la vez que la exposición monográfica dedicada a la artista rumana Marion Baruch (1929), cuyos intereses también le han llevado a trabajar el arte textil, llegando a crear una marca de ropa para denunciar los aspectos más oscuros de la industria de la moda. El textil, aparentemente inofensivo, puede servir también como instrumento de denuncia, reivindicación y rebeldía, tal y como demuestra esta exposición.

Les Abattoirs, Musée FRAC Occitanie Toulouse

Número 55

Junio 2021
Guillermo JUBERÍAS GRACIA
Contratado Predoctoral FPU en el Departamento de Historia del Arte de la Universidad de Zaragoza. Miembro de AACA y AECA
Fecha de recepción: 28/6/21
Fecha de aceptación: 29/6/21
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