Somos memoria

Resulta indiscutible la labor de archivos y bibliotecas en la ardua tarea de preservar la historia de la humanidad, el legado de sociedades que durante siglos han aportado sus elementos más identitarios. Sus manifestaciones más destacadas sirven de vestigio sobre el que seguir construyendo el presente y el futuro de un territorio que continúa vivo. Un paso más se produce cuando dichos repositorios comparten con la población algunos de estos objetos, una maniobra que contribuye al deleite y el conocimiento colectivo. Éste es el caso de la exposición “Somos memoria”, ubicada en el Palacio de Montemuzo de Zaragoza. 

Se trata de una muestra que propone un recorrido por la historia de la capital aragonesa, ofreciendo al visitante la oportunidad de descubrir piezas imprescindibles que forman parte de la construcción de la propia ciudad. La iniciativa parte del Archivo Municipal, que aporta, junto con la Biblioteca y la Hemeroteca, los materiales presentes en la exposición. Sin duda la actividad busca que los usuarios redescubran y valoren unos fondos clave, pero al mismo tiempo desconocidos, para entender su pasado; haciendo hincapié tanto en la selección planteada como en los millones de documentos existentes que completan los fondos del archivo. Memoria histórica que visibiliza la riqueza bibliográfica, hemerográfica y fotográfica de un patrimonio que es necesario cuidar y preservar. 

El espacio se divide en tres partes, correspondientes cada una de ellas con el lugar de almacenamiento de los objetos en cuestión: Archivo, Biblioteca y Hemeroteca. Además, se aprecian una serie de bloques temáticos –“Organización y religiosidad”, “El teatro: espacio para la representación y la contemplación” o “Reflejos de nuestra ciudad”- que facilitan la comprensión del discurso trazado en la muestra. De hecho, el texto con el que ésta se inaugura ya supone toda una declaración de intenciones: En Zaragoza existe un lugar donde se conserva la memoria escrita de la ciudad desde el siglo XII: el Archivo Municipal, que junto con la Biblioteca y la Hemeroteca guarda el testimonio de nuestra historia, de lo que hemos sido como ciudad a lo largo del tiempo. Estos documentos son la muestra de nuestro pasado común, son los testigos de las luchas, las esperanzas, las alegrías y las tristezas, los buenos y malos momentos que la ciudad como comunidad ha vivido

Libros, documentos -como el protocolo del milagro de Calanda-, fotografías, periódicos -entre los que se encuentra el ejemplar zaragozano más antiguo-, carteles o planos que hablan por sí solos de un pasado que es necesario no solo conocer, sino también disfrutar. Finalidad a la que ayuda tanto la disposición de los elementos expuestos como los catorce códigos QR repartidos a lo largo de todo el recorrido. El deleite del conjunto se ve favorecido a su vez por una equilibrada alternancia entre texto (cartas, protocolos, noticias de prensa,…) e imagen (carteles, fotografías, planos,…).

“Somos memoria” es mucho más que una exposición. Es una ventana por donde asomarse a acontecimientos, hitos y sucesos que han marcado el devenir de la ciudad de Zaragoza; permitiendo de este modo comprender y asimilar el camino que durante siglos ha trazado hasta convertirse en la urbe que es actualmente. Mirar atrás para comprender el presente, valorar el patrimonio documental y los archivos que lo custodian como parte fundamental de cualquier sociedad.