Sinestesias. Tres cuartos de estar propios Pilar Catalán, Maribel Lorén, Pilar Moré

Exposición de obra de tres mujeres que llevan más de cincuenta años como artistas. No es la primera vez que exponen juntas, el año pasado lo hicieron en La Casa de los Morlanes con Inclusión/FEM. Tres artistas con planteamientos estéticos y conceptuales distintos, pero a las que les une pertenecer a una misma generación en la que ser mujer era complicado y conseguir un reconocimiento era difícil, sólo se llegaba con gran esfuerzo, valentía, persistencia y tozudez, como explica Lorén en la presentación. Coinciden en su amplia trayectoria, en su sólida formación artística y en la experimentación en técnicas y materiales.  

Tres cuartos de estar propios, hace referencia a la obra de Virginia Woolf Una habitación propia, una mujer debe tener su propio espacio para poder crear en libertad. Judith Shakespeare, personaje ficticio creado por Woolf, es hermana de William, nacida con la misma genialidad que el dramaturgo, pero a la que le son negadas formación y libertad, acaba suicidándose y siendo olvidada mientras que su hermano es reconocido en todo el mundo a través de los siglos. 

Sinestesia, palabra de origen griego, aúna el significado de junto y sensación. Las artistas quieren unir sensaciones y cambiar las funciones habituales de los sentidos, nos invitan a escuchar la pintura, ver la música, oler texturas y colores…

Pilar Catalán formada en literatura y arte en la Universidad de Montpellier y licenciada en Arte por la Facultad de Bellas Artes de San Fernando de Madrid, comprometida con la situación de la mujer en el arte y con el medio ambiente, presenta obra gráfica digital de estética muy relacionada con el pop-art con imágenes psicodélicas, calidoscópicas y seriadas. Unas obras dan idea de movimiento rápido por la reiteración de una misma imagen que a la vez va rodeada de grafías, que le imponen un ritmo veloz, así ocurre en Spira, obra gráfica sobre vinilo. La misma velocidad encontramos en Snnipets, en la que podemos intuir la fuga de perseas, compuesta de 54 piezas con predominio de azul en diferentes tonalidades. Movimiento más lento, sinuoso, en Esferas de Dyson, mural formado por 20 piezas con predominio de grises que nos quieren recordar formas orgánicas muy relacionadas con otro proyecto anterior de la artista, Posidonia, con el que denunciaba el retroceso de esta planta marina mediterránea por el impacto del medio ambiente. Su espacio expositivo está acompañado de un vídeo, Poéticas gráficas. Alfabetos visuales y sonoros, en el que plasma la esencia de Sinestesias, con sonidos que pueden sugerir signos gráficos, con obras que pueden ser aprehendidas a través del tacto y música que podemos ver.

Lorén Ros, formada en la Escuela Superior de Bellas Artes de Barcelona, presenta óleos sobre lienzo como muestra de lo que venía haciendo anteriormente, así vemos la abstracción que realizaba a finales de los años ochenta y principios de los noventa, bandas, campos y barridos de color que podíamos definir como de un expresionismo contenido, con otros óleos del año 2000, claramente dentro de una abstracción geométrica, en los que resaltan amarillos sobre tonos más oscuros, con lo que consigue importantes efectos de luz. Junto con estas obras nos muestra su actual línea de investigación, que se centra en el papel, en el collage. El cambio de técnica y materiales, hace que investigue, que avance, le aporta nuevas ideas, el espacio es distinto, también la facilidad con que se puede quitar o poner trozos de papel. Nos encontramos con unas piezas muy trabajadas y elegantes, de ricos coloridos e incluso texturas, de formas geométricas, con letras, en ocasiones introduce dibujo y líneas en tinta.

Pilar Moré, formada en la Escuela de Artes Aplicadas y Oficios de Zaragoza, es académica correspondiente de la Real Academia de Nobles y Bellas Artes de San Luis de Zaragoza. Su espacio podemos decir que está constituido por una gran instalación creada con derroche de imaginación, en la que utiliza diversas técnicas y cuyo protagonismo lo toma la materia. En el centro de su espacio encontramos dos obras de doble faz, gemelas en el tratamiento, las dos levantadas del suelo por soportes que nos permiten ver las dos caras, rodeados de virutas de papel, obras realizadas en técnica mixta sobre tabla, muy matéricas, de aspecto rugoso con heridas perforadas a modo de cráter. Un lado en un azul intenso e infinito que contrasta con trazos negros que le aportan dramatismo y un círculo blanco como luna, único punto de luz, frente a la otra cara de un clarísimo vainilla con manchas sienas. El círculo es importante en Moré, así encontramos abundancia de tondos de diversos tamaños realizados sobre papel, ricos en texturas, de fondos muy oscuros, negros y pardos, sobre los que destacan colores rojizos y tostados.                                   

El papel de todas las clases es primordial, como soporte y a modo de collage, la experimentación que lleva a cabo con el mismo es fundamental. Muchas de sus composiciones están realizadas con multitud de materias tanto orgánicas como inorgánicas, naturales y de desecho. Realiza pequeñas esculto-pinturas sobre papel nido de abeja, a veces rasgado y perforado, con piedras, metales, corteza de árbol, raíces, ramas, cuerdas… De estas mismas características son los colgantes que, como móviles, penden del techo. Los Peines, conjunto de pequeñas esculturas de pared en diferentes maderas muy dentadas y con círculos en madera y anillas de acero. Los polípticos en pasta de papel, colgados libremente al aire, de fondo blanco y con los colores que siempre han acompañado a la artista, rojo, azul y negro, en general muy abstractos, con algún elemento que nos lleva al entorno natural, como las mariposas o los peces.  Otro acierto es el expositor que nos presenta con diversas obras: un libro de autor, collages, acuarelas y pequeñas esculturas.

Una conseguida y completa exposición coordinada por Paula Gonzalo Les, que se complementa con el vídeo Una ventana abierta. El trastorno de los sentidos.