Signos. Fiestas y música en Huesca: siglos XII a XVIII

Desde el pasado martes de 18 de abril y durante los próximos cuatro meses, nos podremos deleitar con esta muestra que tiene como objetivo recuperar y poner en valor el patrimonio material e inmmaterial oscense como seña de identidad a través del arte religioso o popular. Si bien es cierto que, a lo largo de los últimos tiempos, el concepto de patrimonio se ha modificado mucho, puesto que ya no sólo se valoran los criterios estéticos o de antigüedad, sino que actualmente además se tiene en cuenta los elementos materiales como inmateriales, y muestra de ello es que la fiesta de las Fallas de la Ribagorza pirenaica, fue reconocida por la UNESCO como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.

Para ello, la comisaria Carmen Morte, quien además es catedrática de Historia del Arte de la Universidad de Zaragoza, ha conseguido presentar un discurso expositivo mediante el uso de los ciclos anuales de las distintas estaciones así como los días señalados del calendario litúrgico. En este sentido encontramos representaciones desde el ámbito de la escultura, la pintura, las reliquias, y la orfebrería hasta partituras e instrumentos musicales, pasando por grabados y tejidos.

Asimismo, el patrimonio inmaterial se enseña por medio del uso de audioviduales, como es el caso del fenómeno de la asolación que se produce dos semanas al año en el altar de San Joaquín en la catedral de Huesca, el Carnaval de Bielsa en donde se da protagonismo a las trangas y madamas, personajes simbólicos de una de las fechas más señaladas en el calendario de celebraciones, las fiestas de San Lorenzo, romerías como la de Nuestra Señora de Salas y la Huerta o la de Santa Orosia en Yebra de Basa, y obras de gran importancia como el Canto de la Sibila que se interpretaba tradicionalmente en la Misa del Gallo en Huesca, entre otras celebraciones.

Así pues, esta exposición se compone de 200 piezas de arte de incalculable valor correspondientes a 60 municipios cedidas por ermitas, iglesias parroquiales, catedrales, ayuntamientos y particulares y se estructura en cuatro subexposiciones, una en la sala de la Diputación Provincial de Huesca, y tres en las sedes diocesanas de Barbastro, Jaca y Huesca. Es por ello que la institución provincial oscense, continúa de esta manera con el programa cultural SIGNOS que se inició hace 30 años con la muestra “Arte y cultura en el Alto Aragón Medieval, siglos VIII al XV”, y a la que le siguieron en 1994“Arte y Cultura en Huesca, de Forment a Lastanosa, siglos XVI al XVIII” y en 2006 “Signos de la imagen”.

Igualmente a la exposición se suman tres conciertos musicales que se enmarcarán en el XXXII Festival Internacional en el Camino de Santiago, organizado por la Diputación Provincial de Huesca. Tres formaciones de referencia en la música antigua han llevado a cabo investigaciones en los archivos de las catedrales de Huesca, Jaca y Barbastro por encargo de la institución provincial con el objetivo de mostrar composiciones que se utilizaban en celebraciones características de cada zona, como son la Feria de la Candelera e incluso el grupo Al Ayre Español acompañado por los danzantes de Santa Orosia, bajo el título “¡Venid todos a bailar!”, recupera manuscritos musicales archivados en la seo jaquesa relacionados con fiestas de la ciudad y su entorno. Hemos de decir que el título se debe al primer villancico que se escuchará en el concierto, escrito en lengua aragonesa.

Por todo ello, podemos pensar que si algo caracteriza este tipo de patrimonio material e inmaterial es que forma parte de nuestra historia ya que permite recuperar la memoria y también apreciar su permanencia en la actualidad vertebrando un territorio. En definitiva, el sentido de la fiesta vive en el espíritu del ser humano y recoge las expresiones propias de la religiosidad, del sentido colectivo, de lo lúdico y de lo creativo, por lo que configura los signos más destacados de la identidad cultural y social de un grupo, un municipio o un colectivo.