Rosa Gracia y Pedro Flores, Merce Bravo, Patricia de Blas Boira, Colectiva.

Además de la Colectiva de Verano 2013, organizada por la Asociación de Artistas Plásticos Goya-Aragón e inaugurada el cinco de julio, nos centramos en la Colectiva Fin de Temporada inaugurada en la galería  de Arte Itxaso el cinco de julio. Típica  exposición desde hace años que ofrece  una idea sobre la variedad de artistas, en este caso de Antonio Fernández Molina, José Lamiel, Juan José Vera, Manuel Viola, José Beulas, Virgilio Albiac, Andrés Galdeano, Iñaki, Egido-Val, Ruiz Cortés, Pascual Blanco, José Luis Cano, Baqué Calvo, Pilar Burges, Martínez de Lecea, Francisco Torcal y Monzón Gasca, entre otros.

En el bar La Pequeña Europa, desde el 11 de julio, se inauguró la exposición de MERCE BRAVO bajo el título De Río Tinto (Huelva) mediante ocho obras técnica mixta sobre papel y una que es la fotografía que inicia la exposición, pues no olvidemos que la artista estuvo en el río Tinto. La exposición comienza con un primer plano fotográfico, año 2012, con las aguas del río como protagonistas mediante sus fuertes colores con vida microscópica en situación límite. Las restantes obras son muy logradas abstracciones geométricas con dispares colores y fondo rojizo, eco del río Tinto. Asimismo, tenemos otras cambiantes formas en movimiento con el color rojizo como protagonista salvo en una obra, de ahí las bandas ondulantes, los círculos en expansión y la vida naciente. Obras, vistas en conjunto, que son un intachable juego formal geométrico al servicio de una idea con la vida, en su más amplio registro, como gran protagonista. Todo muy auténtico partiendo de una idea que la artista desarrolla sin fisuras.

Rosa Gracia y Pedro Flores, directores de la galería Demodo Gráfico, inauguran la temporada, el siete de septiembre, con sus fotografías bajo el título Mirada Dorada. Estamos ante técnica digital sobre lienzo. La temática se centra en edificios históricos,  tipo La Seo y el Templo del Pilar, mediante primeros planos de temas concretos tipo el reloj de La Seo, restaurado hace tiempo por el escultor Carlos Ochoa, o panorámicas muy ajustadas que recogen un espacio a concretar, como si fuera otro enfoque gracias al criterio artístico. Mismos edificios con sensaciones distintas. Partiendo de tan extremada realidad, dado que todo es reconocible, la gran virtud es la alteración de aquella mediante la técnica digital, lo cual significa  dispares texturas muy atractivas como si estuviéramos ante otros edificios pero más que reconocibles. A sumar los cambiantes cielos sobre los que se recortan cada tema. Obras rotundas, exquisitas, sugestivas, de gran belleza, que sorprenden por su inesperada nueva realidad producto de dos artistas unidos con perfecta armonía.

En El Festín de Babel, conocido restaurante en San Antonio María Claret, se inauguró la exposición Texturas del alma a finales de septiembre, con 12 cuadros pintados por PATRICIA DE BLAS BOIRA que corresponden a su primera exposición individual. A citar, desde luego, el muy poético prólogo de Paula Gonzalo Les, que a través de canales indirectos vía lenguaje se adentra en la obra pintada. Los 12 cuadros, siempre verticales a la base y 100 por 75 centímetros, están enmarcados con cristal pues son olvidemos que el material es papel, incluso papel sobre papel, que ha recibido dispares tratamientos, desde caricias hasta agresiones para obtener el resultado final. También puede incorporar, por ejemplo, una servilleta bordada. Para una idea sobre la técnica utilizada basta con afirmar que sobre papel vegetal incorpora acrílico, fuego y barniz, pigmento metálico, cera, papel de seda, lejía, polvo de oro, parafina, betún de judea y pan de oro. De las 12 obras cinco se basan en papeles que quema con agujeros de color plata para enfatizar en un toque destructivo. Los restantes cuadros mantienen una mezcla de formas geométricas con expresivos planos irregulares o solo el fuerte expresionismo. Si añadimos la proliferación de rugosidades propias del papel, con su más que cambiante variedad formal, cabe indicar que estamos ante una obra muy variada con la absoluta impresión de un generalizado golpe mágico al servicio de la violencia o del énfasis entre vida racional y vida instintiva encaminada hacia su aniquilación.