Roberto López. Acción y reacción: densidad y saturación

Roberto López, nacido en Villena (Alicante) en 1974, es un conocido artista sonoro con un gran curriculum de trabajos para la Fura dels Baus e intervenciones en grandes museos, pero ahora está labrándose una reputación también en las artes visuales, con esta exposición de variados soportes y técnicas: dibujo, esmalte y yeso sobre madera, fotografía, pastel sobre papel, óxido de hierro sobre papel, óleo, vídeo… Se trata de una muestra que desde 2015 itinera por diferentes lugares, pues antes de ser escogida por el Área de Cultura del Ayuntamiento de Zaragoza para su montaje en Casa de los Morlanes recaló en la Casa Bardín de Alicante y en la Galería de Arte Contemporáneo La lisa de Albacete. En su estadio anterior figuraba como comisario Antonio Barroso Vega; ahora la acompaña un texto de José Luis Martínez Messeguer, quien también ha publicado una interesante entrevista con el artista enhttps://www.plataformadeartecontemporaneo.com/pac/entrevista-roberto-lopez/

Es esta una exposición que merece la pena consumir a pequeños sorbos, en reiteradas visitas. Se titula Principia, en honor a Isaac Newton, cuyo libro Principios matemáticos de la filosofía natural es la base para la explicación que todos hemos estudiado en la escuela sobre los principios de acción y reacción que rigen el universo. A los que somos de Letras y tenemos algo olvidadas esas leyes de la termodinámica nos viene muy bien para entender mejor este proyecto seguir una de las visitas comentadas que el Ayuntamiento ha programado todos los domingos de 12 a 13h; aunque yo me temo que presté más atención a la factura de las obras que a su mensaje, a mi juicio demasiado pretencioso, así que quizá me comporté como el necio que según Confucio se entretiene en mirar al dedo cuando el sabio señala a la luna…

En mi descarga diré que resultaba difícil no fijarse en el mérito técnico de esos enormes rostros que parecen fotografías ampliadas hasta pixelar la imagen, con los que se anuncia la exposición y comienza su primera sala. Se trata en realidad de dibujos al pastel que están trabajados pixel por pixel con una plantilla de acetato. Según la explicación ofrecida, serían un remedo de los dibujos al carboncillo pergeñados en los juzgados y una antítesis de los grandes carteles electorales que inundan nuestros espacios públicos en campañas electorales como la que ahora se nos echa encima: frente a ese protagonismo de los políticos y su acción negativa viene la reacción de esos jóvenes airados que protestan en manifestaciones para defender el clima, la justicia social, etc… Para completar ese mensaje se ha entretenido el artista en presentarnos, como evidencias científicas acompañadas de su ficha catalográfica, algunas piedras, ladrillos u otros elementos arrojados por los manifestantes en diferentes “puntos calientes” de las protestas planetarias. Su “deconstrucción” del mapa de Europa, alineando de forma caprichosa las siluetas de los países de este desgarrado continente, también me ha parecido más interesante como resultado plástico –verdaderamente muy hermoso, no por casualidad ocupa el centro del folleto de mano, a doble página– que por la moralina sobre los nacionalismos sobre la que nos pretende adoctrinar. Y otro tanto cabe decir de sus irónicas banderas, confeccionadas con telas recicladas, rompiendo así con la solemnidad de los símbolos patrios, que el artista preferiría sustituir por políticas sociales. La estrella de cinco puntas, icono muy presente en tantas banderas, tiene también gran protagonismo aquí y da pie a siluetas rellenas de nubes, como juego conceptual entre el cielo atmosférico y el cósmico. Lo cual sirve de introducción al vídeo y a la segunda parte de la exposición, en la que encontramos unas piezas basadas en una fotografía tomada a una distancia de 6000 kilómetros por el Voyager 1, una imagen que Carl Sagan llamó Pale Blue Dot, porque la Tierra aparece como un pequeño puntito azul entre un gran mapa de formas y expone con claridad nuestra minúscula presencia dentro de un entorno tan vasto. Roberto López la remeda con simulaciones digitales basadas tanto en imágenes reales del Cosmos como en ideaciones sobre el comportamiento de diferentes cuerpos estelares. Confieso que allí ya no he sido capaz de seguir el discurso científico, demasiado técnico para mí, pero me ha gustado el efectismo de cada imagen, aunque para mi gusto quizá haya demasiadas. He observado, tras una búsqueda en internet, que en anteriores montajes de Principia todavía había muchas más, en una acumulación barroca que rellenaba todos los muros, así que me parece estupendo que en lugar de ese agobio visual en adelante se prime la apreciación individualizada de piezas que tomadas una a una son verdaderamente muy bellas. La exposición ganaría en futuras itinerancias si se concentrase en dosis más pequeñas para no agobiar al visitante. Es siempre un objetivo loable unir arte, ciencia y conciencia, pero sin acomplejar ni cansar al público: un buen comunicador es alguien que sabe mesurar en proporciones debidas los contenidos, para no llevar a los espectadores al punto de saturación en su concentración y disfrute. 

Casa de los Morlanes, Zaragoza

Número 46

Diciembre 2018
Jesús Pedro LORENTE
Director de AACADigital
Fecha de recepción: 30/3/19
Fecha de aceptación: 31/3/19
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