Retrospectiva de Carmelo R. Rebullida

En La Lonja de Zaragoza, el 10 de mayo, se inaugura la exposición retrospectiva del pintor Carmelo R. Rebullida, bajo el título ´Rebullida. Materia y Luz`. Artista nacido en Zaragoza el año 1950, con su primera exposición individual en 1976 y su primera colectiva en 1971, lo cual significa una dilatada trayectoria pictórica. En el catálogo tenemos un prólogo de Rafael Ordóñez Fernández, de cita ineludible por concepto y datos, y otro de Fernando Martín Pescador que se complementa con el anterior. Nos quedamos, línea afecto, con el escrito por el doctor Luis Palomera. Ocurrió lo siguiente. El año 1993, Rebullida fue ingresado en el hospital aquejado de una grave enfermedad. El médico se entera de que su paciente es artista y nace una hermosa amistad. Tal como indica Palomera una vez dada el alta hospitalaria no tardé ni dos días en acercarme a su estudio en Montañana. De nuevo se comprueba que muchos médicos tienen auténtica debilidad por el arte, por la cultura en general, pues no olvidemos que sus estudios son una mezcla de ciencia y sentimiento hacia las humanidades.

Nuestra crítica la enfocamos por temas, siempre sin olvidar la riqueza de suculentas y cambiantes texturas. El paisaje lo enfoca, con excepciones, mediante dos planos paralelos a la base o rozando la abstracción, como en Mar, de 2016, o Río Yangsé, de 2016, auténticas exquisiteces por el suave color, la delicada relación de los planos y el sutil movimiento. A citar La isla del fin del mundo, de 2011, con una solitaria isla rodeada de soledad. Sin obviar Planeta azul, de 2016, tan solitario en medio de nuestra galaxia, vemos de cita ineludible El volcán, de 2016, con dos planos, tierra y cielo, y un amenazador volcán que vierte su ira por doquier. La figura humana se da en cuadros tipo Humanoide, de 2016, con una oculta figura, y Gran cabeza azul, de 2016, mediante un enigmático rostro. El fósil es un tema que le atrapa mediante diversos temas como Caracol, de 1992, que como tal tiene una espiral en el caparazón, ya desde hace millones de años incluso en caracoles gigantes. Espiral, como hemos señalado en otras ocasiones, que nace de forma humilde en un punto específico y se extiende sin final como ejemplo de eternidad. Dicha espiral se da en los cuadros Espiral I, de 2016, y Espiral II, de 2016, enfocados mediante fondo claro y las espirales pintadas de azul. El cosmos se da en once cuadros bajo títulos como, entre otros, Gran agujero negro, de 2016, tan amenazante como terrorífico capaz de engullir una estrella, Vía Láctea, de 2017, desde su inmensidad, Cosmos, de 2017, o Planeta oscuro,  de 2017. Nos quedan tres abstracciones de indiscutible categoría, que titula Gran abstracto azul, de 2014, mediante planos más o menos irregulares, Transparencias, de 2016, con planos irregulares enlazados y delicados colores, y Fluido rosa, de 2016, a través de planos irregulares y hermosos colores. Tres abstracciones, en definitiva, que atrapan lo inaprensible vía forma y cambiante combinación de colores. Belleza en estado puro. Magnífica exposición que avala a un gran artista.

La Lonja, Zaragoza

Número 43

Junio 2018
Manuel PÉREZ-LIZANO FORNS
Vocal de la Junta Directiva de AACA
Fecha de recepción: 24/6/18
Fecha de aceptación: 25/6/18
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