Desde hace varias décadas, el director de cine Pedro Almodóvar (1949) ha revisado y editado gran parte de sus guiones cinematográficos en formato impreso, con considerable éxito y sin duda, gran atractivo para los estudiosos de su obra. Sin embargo, debemos empezar por decir que este libro no es un guion impreso, si no el germen de muchos.
Desde el estreno de la película La flor de mi secreto (Almodóvar, 1995) se han publicado de manera sistemática los guiones de sus películas respondiendo a una vocación del autor hacia lo literario, para algunos desconocida y que Almodóvar considera el origen de sus trabajos cinematográficos. Lo cierto es que él, además de director, es el autor original de casi todos sus guiones a excepción de las adaptaciones libres de la obra Live Flesh (Carne trémula) (Rendell, 1986), ayudado aquí de manera iniciática por Ray Loriga para su película homónima de 1997 o Mygalle (Tarántula) (Jonquet, 1984) para La piel que habito (Almodóvar, 2011), pasando por varios textos de Runaway (Escapada) (Munro, 2004) como Silencio para Julieta (Almodóvar, 2016) y sin olvidar una obra imprescindible de gran sustrato a lo largo de su trayectoria, como el monólogo teatral de 1930 firmado por Jean Cocteau, para el homónimo corto La voz humana (Almodóvar, 2020). Si contamos con que Pedro Almodóvar firma hasta el momento casi 40 títulos filmográficos entre largos y cortos durante toda su carrera, la originalidad de sus guiones resulta aplastante. Sin embargo, este libro desvela que, en realidad en muchos de ellos, se adapta a sí mismo.
El último sueño es un libro de 200 páginas escritas por Pedro Almodóvar y publicado por la editorial Reservoir Dogs que cumple 25 años de existencia en 2023. No es la primera publicación del cineasta para esta editorial, a la que ya había confiado la publicación de los guiones de las películas Dolor y gloria (Almodóvar, 2019) y Madres paralelas (Almodóvar, 2021). La portada lleva el sello del cineasta traducido a diseño gráfico por el creador Javier Jaén, el cual, mediante la combinación cromática favorita del director en las últimas décadas (rojo, azul y amarillo) y una sutil alusión a los bodegones que ha fotografiado últimamente, consigue perfilar en la imagen una suerte de retrato de rasgos inconfundibles. El libro surge según el autor, como vía alternativa a la publicación de una autobiografía que a día de hoy no esta dispuesto a escribir y gracias a los ánimos de su asistente personal y productora Lola García. Porque durante años, Almodóvar ha ido atesorando diversos relatos que solo en algunos casos se han convertido en película. Sin embargo, pocos saben que no es su primera vez como escritor. Ya habíamos podido disfrutar de su prosa en la novela corta Fuego en las entrañas (Almodóvar, 1981), artículos para revistas musicales como Vibraciones, prensa como El País, Diario 16 y en revistas de historietas como Bésame mucho, Star, La Luna o El Víbora durante los ochenta como la fotonovela “Toda Tuya” (Almodóvar y Pérez Mínguez, 1982) que puede verse citada en la película La ley del deseo (Almodóvar, 1987), por no contar con Patty Diphusa (Almodóvar, 1991). Sin embargo, El último sueño es su primer libro de relatos.
A través de una jugosa introducción del autor se abren paso uno tras otro, doce relatos escritos a lo largo de toda una vida por Pedro Almodóvar, ya que pronto nos desvela que su pasión por la escritura fue muy precoz: “Yo ya me sabia escritor desde niño, siempre escribí. Si algo tenía claro era mi vocación literaria […]” (Almodóvar, 2023, p.12). Este dato vital, ya se introduce en su autobiografía de ficción cinematográfica Dolor y gloria, porque su obra es una perfecta maquina de relojería en la que se muestra la verdad a través de la ficción o se parte de un hecho real para llegar a otro inventado, todo ello además mediante la imbricación continua de historias, que se tejen unas sobre otras sin importar el espacio, ni el tiempo.
Más allá de la seducción del marketing de cada uno de sus estrenos cinematográficos o literarios, más allá de la tentación de descubrir en sus textos datos no conocidos de su biografía, El último sueño se despliega como un mapa mental del director. Su prosa siempre ágil y paradójicamente luminosa en comparación con la acción narrada, resulta sorprendentemente empática en “La ceremonia del espejo” (Almodóvar, 2023, pp. 55-74) o espectacular y chispeante en el relato “Confesiones de una sex-symbol” (Almodóvar, 2023, pp. 125-140). Sorprende por otro lado, como la puesta en escena en general y el escenario en particular que resulta tan fundamental en sus películas, trasciende poco en sus textos, tanto es así que en los relatos de los que ha surgido un guion, como “La visita” relacionado con la película La mala educación (Almodóvar, 2004) o “Juana, la bella demente” del que surge Hable con ella (Almodóvar, 2002) a pesar del evidente parentesco y carácter germinal, no es posible reconocer en ellos los espacios conceptuales, ni a los protagonistas. Este dato consideramos que tiene una particular relevancia, ya que es probable que revele que su proceso creativo literario es distinto al filmográfico.
Aunque sin ninguna duda, con El último sueño el lector tiene la oportunidad de disfrutar de relatos que surgen en menor y mayor medida de la vida y pensamiento de Pedro Almodóvar. No es casual que él haya elegido este título para el libro, ya que da nombre a un relato homónimo que habla del fallecimiento de su madre. Aunque esté incluido en este libro junto a otros relatos inéditos, en realidad, este texto ya se había publicado por escrito en Los archivos de Pedro Almodóvar (Ducan y Peiró, 2011, p. 264) y también se recoge en el guion de Dolor y Gloria, durante las escenas de las últimas conversaciones de Salvador Mallo y su madre, memorables interpretaciones de un texto delicado y profundamente íntimo.
Por otro lado, la temática del “sueño” en Almodóvar no es casual, cuentan sus colaboradores en diseño de producción y dirección de arte Antxón Gómez y Clara Notari que cuando el director revisa un escenario distinto a lo que espera, suele decir “Esto yo no lo soñé así… […]” (Barranco, 2023). El mundo onírico sin duda, siempre flota en la narrativa de Almodóvar. Cómo olvidar el sueño de la actriz María Barranco en Mujeres al borde de nervios(Almodóvar, 1988), muy relacionado con El amante menguante, corto imbricado como no, en la propia película Hable con ella en la que el sueño o lo inconsciente, resulta eje argumental. Algo que también nos recuerda a uno de sus reconocidos referentes artísticos, Luis Buñuel del que sobra explicar su relación con lo onírico y surreal.
Sin embargo, en este libro descubriremos que es muy probable que el sueño que más interesa al autor es el que él mismo produce al espectador o lector, dentro del que su fantasía toma de nuevo vida, en una mise en abyme sin fin.