En la galería A del Arte, el 4 de abril, se inauguraba la exposición Mujeres Soñadas, con el fotógrafo Rafael Navarro y el escritor Antón Castro como protagonistas nominales, aunque visualmente es protagonista la figura femenina, como uno de sus temas preferidos, de modo que ofrece muy dispares planteamientos. Prólogo de Antón Castro con frases tan precisas como:
Posee una mente ordenada, meticulosa, gobernada por el canon clásico. Su obra, que tiende a la abstracción y a la pureza de las líneas, contiene como pocas el tránsito minucioso del negro intenso al blanco, un tránsito con sus paradas y emboscadas en el gris.
La exposición tiene 28 fotografías en blanco y negro de Rafael Navarro y a pie de obra un texto de Antón Castro, de modo que ambas líneas se complementan para ofrecer un ámbito con dosis extrañas pero armónicas. Las fotografías, según indicación del galerista, tienen hasta 25 años, algo que lamentamos pues el doble planteamiento se merecía una obra del último año. Si las fotografías hubiesen sido del último año ni dudamos en afirmar que se merecía un libro con la obra en una cara y el texto en otra.
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En la galería A del Arte, desde el 21 de junio, se inaugura la exposición de Miguel Ángel Domínguez titulada ´Paisajes de Luna Nueva`. José Antonio Conde titula a su prólogo ´Metáfora de la materia` y entre otras consideraciones afirma:
…son paisajes de un estado del alma que derraman la luz de un sueño para crear un pensamiento que refleja una afirmación espiritual, una razón luminosa que lleva consigo una infinitud… las señales y los signos de Miguel Ángel Domínguez nacen de una experiencia y de un lenguaje que acerca el trazo exterior a una realidad interior que se extiende hasta los pigmentos más trascendentes de la memoria. Todo muy certero.
Al margen de tres esculturas, la de madera en línea expresionista como sus cuadros, que algún día comentaremos si expone mayor número, las numerosas obras tienen buen formato, incluso exhibe un tríptico y algún collage. Cuadros singularizados por unas texturas al servicio de abstracciones expresionistas, con alguna cruz como toque dramático, que se potencian mediante los colores oscuros y dispares planos interrelacionados con mayor o menor movimiento. Obra que sale del interior vía carácter del artista que siente el ámbito humano como un territorio inhóspito. Nadie se salva. Exposición muy sólida, personal, que avala su permanente línea creativa.