Mario Molins (Binéfar,1983). Ha realizado escultura en hierro, bronce, piedra y, en especial, en madera. Interviene respetuosamente en la naturaleza, fue su abuelo el que le inculcó el amor y la contemplación de la naturaleza y le enseñó la base de lo que hoy son sus intervenciones, le enseñó a podar. Aprovecha este conocimiento para conseguir, a través de su arte, dar una nueva vida a árboles ya muertos. Su conocimiento de la naturaleza, el medio en que se ha desenvuelto desde niño, y de los distintos tipos de maderas, le llevan a saber elegir éstas en función de la obra a realizar, las entrañas de los árboles le hablan, le descubren su pasado, su vida.
La poda o tala selectiva de las partes del árbol tiene la función de mejorar la vida del mismo, cortar partes superfluas para que crezca con más vigor. En su caso, da nueva vida a algo ya muerto, y ocurre que en ocasiones brota alguna rama verdecida como al olmo de Machado. A través de sus intervenciones consigue que arte y naturaleza se complementen, realizando esculturas de gran tamaño.
En la galería Carmen Terreros Andréu, presenta esculturas y grabados monotipos y los acompaña de sus poemas. Sus esculturas están realizadas en madera, siempre de árboles muertos. Los monotipos son denominados por Molins, grabados ecológicos, ya que están realizados en papel artesano y las tintas están confeccionadas por él mismo con la madera que desecha de sus esculturas. En toda su obra juega con blanco y negro, en sus esculturas con madera natural y madera tintada en negro, consiguiendo equilibrios de opuestos y tensiones. Experimenta con diversidad de maderas, de haya, roble, almendro, nogal, plátano, encina… Trabaja mediante torneado, ensamblaje y talla directa, es en ésta donde creemos que el autor nos transmite con mayor intensidad su sentimiento e intención. No realiza bocetos porque considera que la primera obra plástica es la más pura, tal como le cuenta a Ricardo García Prats, sus poesías son el esbozo de sus obras. Sus creaciones son las respuestas a las preguntas que se plantea.
El artista concibe sus obras como semillas que generan emociones y reflexiones, e indaga sobre ellas, sobre el respeto a la naturaleza y al ser humano, sobre lo que creemos ver y lo que en realidad es, sobre el ciclo vital, vida, muerte, resurrección. Las formas alargadas y cóncavas en las que parecen cobijarse las esferas de sus esculturas, los círculos, agujeros y explosiones de sus paisajes emocionales, son de una gran expresividad y belleza. Nos hacen sentir la fuerza de la naturaleza.