Ángel Pascual Rodrigo (Mallén, 1951) regresa a Zaragoza con las nieblas de la Navidad, y su exposición se titula apropiadamente “Destellos en la noche. Sombras en el día”, pues está presidida por dos obras inspiradas en el relámpago de la “Tempesta” de Giorgione y en un pico montañoso entre un mar de niebla, a la manera de Friedrich. Ambos pintores han sido desde hace años una referencia habitual en su trayectoria artística. Y es que Ángel ha sido siempre fiel a sí mismo, sin cambios radicales, a pesar de los muchos azares de su vida profesional, que comenzó con su hermano Vicente formando la famosa “Hermandad Pictórica” en la cual transitaron del Pop al neorromanticismo postmoderno, pero luego sus caminos se bifurcaron sin dejar de tener un común anhelo metafísico y místico, así como una meticulosidad en el toque y las texturas, que Ángel cultiva en cuadros de paisaje (a menudo inspirados en las costas y montañas de Mallorca, donde reside) y su hermano experimentaba en pinturas abstractas. A él y otros amigos fallecidos en los últimos años dedicó un emocionado recuerdo nuestro protagonista en las palabras con las que inauguró esta exposición, declarándose feliz del reencuentro con sus paisanos. El acto fue, de hecho, una multitudinaria reunión de artistas, críticos y amantes del arte, en la que se dio cita gran parte del mundillo artístico zaragozano, cosa que aprovechó el protagonista para comentar, como presidente de la Asociación de Artistas Visuales de las Islas Baleares (AAVIB), que va siendo hora de que en Aragón funcione otra similar.
Como siempre, Ángel ha cuidado al detalle el montaje de los cuadros en el espacio expositivo, colocando algunos en diferentes alturas y disposiciones, a veces acompañados de textos de poetas, y también se han realizado con motivo de la exposición unas litografías, así como una hoja de mano. Pero no ha querido que hubiera el pequeño catálogo de mano que suele editar la galería A del Arte, cosa que espero no siente precedente, pues es de las pocas galerías que lo hacen y ese detalle lo alabamos expresamente en la Asociación de Críticos de Arte cuando le concedimos el premio al mejor espacio expositivo en 2008. Imagino que, como a muchos artistas que quieren hacer pensar al espectador de sus cuadros, a Ángel Pascual Rodrigo le parecen innecesarios los textos interpretativos. Para dejar constancia de cara al futuro, las cuarenta y cuatro pinturas en óleo u acrílico que figuran en la exposición aparecen recogidas con foto y datos catalográficos en la web del artista: http://www.angelpascualrodrigo.com (cuidadísima, como todo lo que él hace). Allí pueden compararse con otras obras de la trayectoria del artista, para apreciar mejor la poética de los contrastes entre luz y sombras, entre paisajes diurnos nublados y nocturnos iluminados, que son la característica de esta exposición.