Poéticas en torno a la ruina y el fragmento

La exposición colectiva Fragmentos para la eternidad. Poéticas en torno a la ruina inaugurada en la Fundación Chirivella Soriano (Valencia) el pasado 6 de octubre presenta, hasta el 14 de enero (2018), un recorrido por obras de artistas de distinta generación, con predominio de procedencia valenciana, aunque se cuenta entre ellos una artista afgana (Lida Abdul) o el oscense Antonio Fernández Alvira (Huesca, 1977), entre otros.

La exposición, comisariada por José Luis Giner Borrull, presenta varias propuestas artísticas que plantean diferentes visiones y usos artísticos de la ruina. Se pueden ver perfectamente instaladas a lo largo de la primera y segunda planta del edificio obras de Lida Abdul (Kabul, 1974), David Bestué (Barcelona, 1980), Bleda y Rosa (Castellón  1969, Albacete, 1970), Carmen Clavo (Valencia, 1950), Óscar Carrasco (Barcelona, 1976), Patricia Gómez y María Jesús González (Valencia, 1978), María José Planells (Picassent, 1976), Anna Talens (Carcaixent, 1978) y el mencionado Antonio Fernández Alvira (Huesca, 1977).

La mayor parte de las obras expuestas trabajan la “poética en torno a la ruina” aludida en el título de la muestra en el sentido más arquitectónico de la misma: se intenta derribar muros en ruina a caballo (video de Abdul); se presentan fragmentos de cristales de edificios demolidos o se recrean suelos a escala 1/1 (Talens); se fotografían restos arqueológicos de arquitecturas (Bleda y Rosa); se documentan restos de arquitecturas (Carrasco); se arrancan restos de muros de lugares (Gómez y González) o se construyen arcos y restos arquitectónicos en ruinas realizados en papel (Fernández). Pero también, y aludiendo a la primera parte del título de la exposición (“Fragmentos para la eternidad”), se trabaja a partir de fragmentos, entendidos más como materiales -cristales y restos de objetos, en el caso de Carmen Calvo, cerámica y vidrieras en el de Bestué- o, en el caso de Planells, en el que la fragmentación es más metafórica, a través del uso de la fotografía de partes del cuerpo.

En cada caso el uso poético, crítico o metafórico es diferente empleándose desde restos reales de “ruinas” a la recreación de las mismas o a la documentación fotográfica. Esa variedad de formatos, recursos y enfoques favorece la atención individualizada que cada planteamiento expuesto requiere. La exposición resulta de este modo enriquecida aunque afecte a la fluidez de la visita, por el cambio de planteamiento que supone cada obra.

En definitiva, Fragmentos para la eternidad. Poéticas en torno a la ruina plantea una temática sugerente y que ofrece múltiples lecturas. Argumentos similares, aunque ampliados a otros ejemplos del desuso -más allá del concepto específico de “ruina”- fueron planteados durante las pasadas IV Jornadas “Territorios del desuso”[1].En el libro publicado con esa ocasión escribía cómo el arte tenía un potencial para la reactivación crítica de los diferentes “territorios del des-uso”, siendo en particular Aragón, y más en concreto aún Teruel, una geografía acostumbrada a estas problemáticas y en la cual jóvenes artistas aragoneses como Silvia Gil, Pedro Zarzoso, Leticia Burillo, Hugo Casanova o Alberto Martínez investigan y trabajan sobre estas cuestiones, sin duda marcados por el territorio en el que viven[2].



[1] “Territorios de desuso”, IV Jornadas del Grupo de investigación (los) Usos del arte. Bellas Artes, FCSH de Teruel. Universidad de Zaragoza, 30 nov-1 dic. 2016.

[2]MARTÍ MARÍ, Silvia. “Territorios del des-uso: el potencial del arte para su reactivación crítica”, Territorios de desuso. IV Jornadas (los) Usos del arte, Ed. LaimprentaCG, Valencia, 2017.