En el año 2019 la Universidad de Zaragoza comenzó a desarrollar el proyecto Pioneras. Su objetivo era revisar el importante papel de numerosas mujeres que habían pasado por las aulas de la institución y que habían abierto con su trabajo una brecha en un entorno eminentemente masculino. La Real Orden del 8 de marzo de 1910 autorizó la matrícula por igual de hombres y mujeres, permitiendo que desarrollaran sus estudios en disciplinas como Historia, Matemáticas, Medicina o Química. La exposición invita a quince ilustradoras nacidas o vinculadas con Aragón a reinterpretar y homenajear a las estudiantes y profesionales pioneras. Sus dibujos muestran además un fenómeno reciente de importancia: la incorporación cada vez mayor de las autoras al territorio del libro ilustrado (así como del cómic y del humor gráfico). La propuesta expositiva se vincula así con otras anteriores como Paseando la mirada. Historias ilustradas desde Zaragoza, que reunió en el año 2018 en La Lonja a una buena parte del talento generado en nuestra tierra. En Aragón el lápiz es una herramienta cada vez más fuerte.
Entre los nombres que localizamos en la muestra se encuentran los de Áurea Amada Lucinda y María Dolores de Palacio, las primeras matriculadas en la Facultad de Filosofía y Letras y licenciadas en Historia en el año 1917. Ambas tuvieron trayectorias académicas y profesionales brillantes, enfrentándose a los problemas que les suponía una sociedad machista, poco acostumbrada a que las mujeres estudiasen o, aún menos, ocupasen puestos a la altura de su formación. Bucear en sus biografías, visibles en la exposición y accesibles en la web del proyecto (http://pioneras.unizar.es/), supone sumergirse en la propia historia social y política de España. Se dan cita las trayectorias de Jenara Vicenta Arnal, Martina Bescós, María Buj, Donaciana Cano, María de la Concepción Diego, Ángela García, Carolina Jiménez, Sara Maynar, las hermanas María y Matilde Moliner, María Del Pilar Amparo Poch, Carmen Rius y Antonia Zorraquino. Además, en el centro de la sala, se incluye una selección de documentos conservados en el archivo de la universidad, que abarcan desde la ficha de registro y tarjeta de identidad escolar de Carmen Rius, hasta la tesis doctoral de Antonia Zorraquino.
Cada ilustradora transmite con su estilo la personalidad única que posee la pionera retratada. Tenemos un ejemplo perfecto en Beatriz Barbero-Gil, que dibuja de manera muy dulce y cuidada, utilizando palabras, a la reconocida lexicógrafa, archivera y bibliotecaria María Moliner. Autora del Diccionario de uso del español, publicado entre 1966 y 1967 y lúcida gestora, como demuestran textos entre los que se encuentra La lectura pública en España y el Plan de Bibliotecas de María Moliner. La exposición se sitúa en la sala dedicada a la bibliotecaria e historiadora María África Ibarra, en el Edificio Paraninfo. Ofrece al visitante una posibilidad de disfrutar con el arte de autoras actuales, pero también una excusa para aprender más acerca de nuestra memoria social