Paisaje urbano de nuevo cuño y vías de circulación rápida nos ofrece la obra de Javier Riaño en las salas de nuestro querido Pepe Rebollo, cuyos criterios de selección casi siempre comparto y , en ocasiones, muy específicamente (hasta queremos reservarnos la misma obra)… si tuviera espacio disponible me compraría un cuadro de Javier Riaño…¡ay esa vista panorámica del “Puente del Tercer Milenio”!, paisajes de la nueva ciudad (Zaragoza, en este caso), de diseños depurados y minimalistas, con pinceladas limpias luminosas y precisas, de una elegancia sutil y de gustos muy modernos. Esa pintura histórica por la que apuesta Pepe que nunca morirá, porque se regenera a sí misma y no precisa recurrir a los nuevos medios audiovisuales con los que convive por caminos diferentes y todos muy respetables.
La pintura de Javier Riaño es un ejemplo de lo que digo: la técnica de la pintura histórica vivirá eternamente, solo precisa de pintores como Javier Riaño que regeneren sus lenguajes y la actualicen. ¡Viva la Pintura!, ¡que crezca y florezca!.