Pintura y gesto: Broto, El Fragor de la Luz

    Tiene que ser muy gratificante para un pintor saber que más de 5.500.000 personas han tenido en sus manos un fragmento, de una reproducción de su obra, y que muchos de ellos la han llevado (en su cartera) junto a su corazón durante varios meses. Esto le ha ocurrido a José Manuel Broto (Zaragoza, 1949) con Jardín, 2007, la imagen de las entradas de la EXPO 2008.
    No es casualidad la elección de este autor para este acontecimiento mundial, ya que, Broto es uno de los artistas contemporáneos de Aragón con más proyección internacional, y con una sólida trayectoria, puesto que lleva cuarenta años dedicado a la pintura. En la década de los setenta formó parte del grupo Trama y se le consideró inscrito a la corriente denominada neoabstracción que estuvo influenciada por el grupo francés supports-surfaces, que investigaba la relación entre la pintura, la labor del artista y el soporte. Durante este período pintó cuadros con series de figuras geométricas sobre fondos de colores planos. En la década de los ochenta, su abstracción evolucionó hacia un trabajo más gestual donde se armonizan formas abstractas con elementos que provienen del sonido musical y el signo grafico de la escritura.
    El  día  2 de octubre  inauguró su exposición  FRAGOR DE LUZ, en las salas de exposiciones temporales del Museo de Teruel, hasta el 9 de noviembre; posteriormente, se pudo ver en la sala de exposiciones del Ayuntamiento de Alcañiz, del 21 de noviembre al 14 de diciembre. Es la primera vez que este artista ha tenido una exposición individual en la provincia de Teruel. Su obra ha sido presentada en un cuidado catálogo diseñado por Samuel Aznar, con textos del comisario de la exposición Rafael Ordóñez Fernández, para el que Broto es un pintor “muy fiel a sus intereses plásticos,  en el que su obra refleja la evolución de su trabajo”.

    Su pintura la podemos enmarcar dentro de la corriente llamada neo-expresionismo o como él se define: “abstracto deliberadamente” de la obra expuesta dice que es: “representativa de lo que estoy haciendo un estudio del color cada vez más brillante”(…) que ”La pintura es un fenómeno visual”.(…) y de la obra que ha creado con programas de ordenador explica que: “la colaboración con el músico José Manuel López, me obligo a tener en cuenta el tiempo y el movimiento”(…)”estas obras no son fotografías, ni pinturas, son creadas con programas de ordenador”.
    La muestra esta compuesta por trece cuadros de gran formato (200 x 200 cm. y 200 x 260 cm.), en acrílico sobre lienzo, pintados desde el año 2002 al 2007; y un audiovisual con música de Manuel López y obra hecha con programas de ordenador. En las pinturas José Manuel crea formas orgánicas y trazos que se mueven, se desplazan, sobre la superficie plana y monocroma del lienzo. Sus fondos son firmes y austeros, en algunos casos suelen ser más geométricos y están acompañados con unas formas más orgánicas, el elemento decisivo es el color y los gesto del artista al aplicarlo. Es una obra de una gran expresividad y colorido. Como en “Jardín, 2007”, obra que sirvió para realizar las entradas de la EXPO 2008; gran lienzo de 200 x 260 cm. dividido en tres franjas verticales, verde, azul y negra, sobre las que las pinceladas fluyen por los bordes dejando su centro despejado; acompañan a esta obra “Radio” y “Un mar” ambas del 2005 en las que sobre fondos planos mates, en tierra y negro se deslizan los brochazos de colores primarios.
    En “Pintura abstracta nº 42”, acrílico sobre tela, en la que sobrepuesto a un fondo amarillo aparecen campos de color geométricos  cuadrados y rectángulos y sobre ellos en el centro las características  pinceladas de Broto, casi caligrafías chinas. Esta obra sirve de portada al catalogo y su título nos vincula la obra con trabajos de las vanguardias del siglo XX, concretamente con la primera escultura abstracta, realizada en 1919 por Kasimir Medunetsky Escultura abstracta construcción nº 557, que no pretendía ningún tipo de representación. Quedan otras ocho obras de características similares a las ya mencionadas, en seis de ellas aparecen elementos geométricos, a modo de franjas, y campos de color: “Escuadra, 2007”, “Origen, 2007”, “Sin título, 2007”, “sin título, 2007”, “Sin título, 2004”. Las dos restantes: “Memoria, 2007” y “Maya, 2007” sobre fondos planos los colores se expanden y deslizan acompañando los gestos del autor.
    Además cabe destacar la video instalación “EL SONIDO DE LA LUZ” en la que se pueden apreciar trazos pictóricos de Broto, carentes de toda pretensión figurativa y sin pigmentos tradicionales, ya que están creados con programas de ordenador, que se transforman en impulsos de luz, en vibración visual y están acompañados  de las obras sonoras de José Manuel López López: “Estudio II” (2003) <<sobre la modulación métrica para cuatro percusionistas>> y “Sottovoce” (1995) (voces y dispositivo informático cuadro fónico).