Pilar Moré, inconformista

 

En el Espacio de Arte Nazca, desde el 3 de octubre, se tuvo una buena ocasión para ver sus cuadros, collages, técnica de la que hace años es una gran especialista de extraordinaria calidad, y esculturas collages. Conjunto de obras hechas en 2014.

En 12 cuadros mezcla la abstracción geométrica y el expresionismo, tan afín a la artista, aunque en esta ocasión incorpora con habilidad elementos figurativos como la Dama de Elche, partituras, un desnudo masculino, un rostro de adolescente o la cabeza de un ave. A sumar que un cuadro, Noche de lluvia, es un paisaje. En varias obras dominan los blancos, en otras los rojos y negros  o, en menor medida, verdes y ocres. También expone siete obras con énfasis del color negro y de los círculos, tan afines desde hace años, e incorporación de hilos, papel y cartones. En una obra añade un papel rasgado y en otra un cartón, que evocan a un explosivo nacimiento.

El collage es protagonista en cuatro esculturas con cartón negro formando ángulos rectos verticales e incorporación de una percha, un tronco seco, bastante forzado, y aves agredidas. Asimismo, tenemos cuatro collages de pequeño formato con incorporación de piedras en el centro de una bandeja para pasteles.

Obra, vista en conjunto, con capacidad evocadora, que se resiente por un exceso del collage al mostrar dispares planteamientos temáticos sin centrase en uno para ahondar dentro de lo posible pues recursos le sobran. El resultado general es disperso, sin profundidad. Conocemos muy bien la obra de Pilar Moré, hace años escribí una monografía, y nuestra obligación es exigir al máximo a una histórica.