Pedro Rújula: “El perfil de una editorial universitaria, es muy específico: Nexo con la cultura universal.”

Pedro Rújula (Alcañiz, 1965). Profesor de Historia Contemporánea de la Universidad de Zaragoza. Especialista en un periodo tan convulso, y poco entendido, como fue el carlismo, y de su máxima figura Ramón Cabrera. Coordinador de varios volúmenes  sobre el Bajo Aragón turolense. Compagina su labor docente, con la dirección de Prensas Universitarias de Zaragoza (PUZ).

-¿Qué balance hace de estos cinco años de dirección del PUZ?

Tras la etapa anterior, bajo la dirección de Antonio Pérez Lasheras, en que la editorial había crecido mucho, los últimos años han estado orientados a sistematizar las líneas principales del catálogo y a realizar la transición a la edición digital. Dentro de este proceso, las diversas colecciones en las que había contenidos artísticos han confluido en una sola línea editorial, la colección De Arte.

-¿Cómo definiría, en una palabra, la colección De Arte?

La colección De Arte se define por su vocación integradora, una colección que aspira a reunir, bajo un mismo formato externo múltiples soluciones de contenido. Hasta ahora, con cuatro títulos aparecidos, ya existen otras tantas soluciones editoriales a obras de muy diferentes características.

-Esta colección de libros, se inicia con el libro Exposiciones de arte actual en Zaragoza: Reseñas escogidas (1962-2012). En homenaje a la labor, como crítico de arte, del profesor Ángel Azpeitia, de la que es autor, el director de esta revista Jesús Pedro Lorente. ¿Qué les sedujo del proyecto?

 Sin duda alguna, el reflejo que la obra ofrece de la dimensión histórica que posee la labor del crítico. En la obra, evidentemente, se proyecta la labor sostenida en el tiempo del profesor Azpeitia como comentarista de arte en la prensa periódica, pero no es menos de tener en cuenta la labor del editor realizada por el profesor Jesús Pedro Lorente, a quien se debe la propuesta de lectura para el lector actual. A través de su trabajo como antólogo, ofrece una nueva perspectiva sobre la labor del crítico, dando vida a artículos  que en su día nacieron para un soporte más efímero como la prensa.

-Conocemos  éxitos, de esta colección, como  el libro coral,  coordinado por Amparo Martínez, titulado La España de Vidriana. Y acabamos de conocer el hasta ahora cuarto título de la colección, realizado por Malena Manrique, sobre una nueva visión del cuaderno italiano de Goya. Habiendo, dentro del catálogo de Prensas Universitarias, otras colecciones dedicadas a la Historia del Arte. ¿Qué aporta de nuevo, esta colección al mundo editorial?

Hasta ahora, el lector no siempre identificaba adecuadamente cada una de las colecciones donde podía hallar contenidos de arte. La fusión en una sola colección, versátil y muy identificable, es especialmente adecuada para contactar con el lector.

-¿Qué  futuro se está produciendo, en el mundo del libro, a través del sector editorial?

En los últimos años se ha realizado un gran esfuerzo por parte de las editoriales para adentrarse en el ámbito de la edición digital. Mi opinión es que, tras esta etapa de expansión digital, se ha llegado a un punto de equilibrio. El libro físico, ha demostrado una gran capacidad para mantenerse, tal vez mayor de la prevista, así que muy probablemente, el escenario futuro sea el de una larga convivencia de ambos soportes en una situación de equilibrio inestable.

-¿Qué transmisión deja una editorial universitaria, como esta, a los futuros lectores?

El perfil de una editorial universitaria es bastante específico. De un modo u otro su objetivo está en servir de nexo entre la cultura universal y los lectores. Las editoriales universitarias, por lo tanto, no pueden cometer el error de abordar con miopía y localismo su función, olvidándose de la conexión con la cultura universal que les da sentido. Esta función de nexo se convierte en un camino de ida y vuelta: del ámbito aragonés al universal con la Universidad de Zaragoza como elemento intermedio de este tránsito intelectual.