Este mes de febrero la Asociación de Artistas Plásticos Goya Aragon ha realizado una exposición homenaje a Antonio Rojo Cantín (Zaragoza 1952-2025), en el primer aniversario de su fallecimiento. Fue socio de la misma desde 2001. Formado en la Escuela de Arte de Zaragoza en decoración y diseño. Miembro del grupo Seven loft constituido en 2008 y disuelto 10 años más tarde. La exposición se centra en el trabajo de Rojo, mostrando 24 obras del autor de diversos tamaños y técnicas, abarcando desde sus inicios hasta sus últimas creaciones. Están acompañadas de obras de Carmen Casas, Juan Carlos Laporta, Julia Reig, Mariano Viejo y Mariela Vives.
En 2005 expone en el Centro Cultural Ibercaja Palabras para Rosa, en homenaje a su madre que había fallecido recientemente. Cuando su familia, su esposa e hija se plantean el título de la exposición homenaje para él, no dudan en que debe ser Palabras para Antonio. Antonio Rojo se mantuvo siempre fiel a su estilo constructivista, sin embargo su obra fue evolucionando y nunca fue monótona, al contrario, sus creaciones siempre estuvieron vivas, por eso no han decaído con el tiempo y sus obras primitivas están tan frescas como las últimas.
Siempre trabajó preferentemente con acrílico, también se empleó en aguada, óleo y grabado. Diferentes soportes empleados confieren a la obra la riqueza de texturas que podemos contemplar, la minúscula cuadricula y líneas del dm le aportan una doble geometrización. Juega con la trama de los cartones que proporcionan relieve a sus formas planas. La diversidad de papeles empleados aportan rugosidad a sus creaciones, El lienzo le permite espacios limpios, planos.
Los colores empleados son intensos y vibrantes, tanto fríos como cálidos, quizás algo más atenuados con el transcurso del tiempo. En ocasiones planos oblicuos cruzan toda la composición apoderándose de la escena, incrementando la fuerza y la potencia de sus colores. En otras obras introduce con armonía, colores que, en principio, parecían imposibles de combinar. Bandas transversales pueden cortar la escena, antojándosenos que una obra contiene varias a su vez.
Utiliza principalmente el cuadrado, el rectángulo y la línea recta, a veces triángulos aportan tensión a la obra y propician cierto movimiento, como las líneas curvas que encontramos puntualmente. Los planos de color se yuxtaponen de tal forma que semejan transparencias, capas de pintura superpuestas unas encima de otras.
Por medio de planos cambiantes consigue profundidad y una tercera dimensión. Sus líneas son elegantes y precisas, líneas y figuras que muchas veces parecen completarse más allá del plano del lienzo, porque ciertas obras requieren no ser constreñidas en un marco, se proyectan fuera del espacio físico del cuadro, apoderándose de la pared que lo contiene. Otras veces, formas más contundentes semejan arquitecturas o ciudades, un espacio curvo, semicircunferencias superpuestas pueden evocar un puente. Muchas de sus obras son intituladas, en otras, su título nos da pistas, nos sugiere situaciones, momentos, viajes, ensayos o experiencias.
Rojo pensaba que la geometría por sí misma es un campo donde resulta difícil hallar nuevas soluciones, necesita de una gran limpieza y bastante imaginación. Podemos definir su pintura con estas palabras, pero además su arte es espiritual, equilibrado y sereno, posee musicalidad, transmite armonía. Su pintura es racional, meditada y minuciosa.


