Necrológica: German López

Nacido en Badajoz, año 1943, Germán López emigró a una Barcelona llena de oportunidades, donde su capacidad e inteligencia lo condujeron a un puesto ejecutivo en una conocida marca de perfumes. Esa Barcelona era también, ya en los años setenta, una ventana al arte internacional, y el punto de atracción para muchos de los mejores artistas españoles. Pensemos en los casos de los aragoneses Gonzalo Tena y José Manuel Broto.

 

La colección de Germán nace en ese caldo de cultivo. Su primer cuadro fue un Gordillo comprado en la galería Maeght en 1975. Más tarde conocerá a su futura mujer, Marián Sanz, y la enrolará en esa aventura, recibiendo él, por otra parte, el gran regalo de conocer el Matarraña, Cretas, la tierra de la familia de ella, un pueblo que adopta a Germán y que le adopta a él.

Gracias al pintor Ràfols-Casamada y al diseñador Yves Zimmermann, asiduos del Matarraña, Germán y Marián pudieron conocer, además, a toda aquella élite literaria y artística que se reunía alrededor de Calaceite.

 

Con el cambio de siglo, llegó el momento de pensar en el futuro. Allí en Cretas, donde ya poseían una casa familiar, el matrimonio adquiere otro inmueble, en el centro del pueblo, y deciden habilitarlo exquisitamente como espacio expositivo. Se abre al público en 2012. Nace la Fundación.

 

Hoy, los restos de Germán López reposan en Cretas.

 

Falleció el pasado 1 de junio, en un hospital de Barcelona. Había sufrido días antes un accidente cerebrovascular. Todo muy rápido. Cuando le sucedió estaba junto a su mujer, yendo a ver las obras de Miguel Rasero, el pintor que expondrá este verano en Cretas, en su Fundación.

 

Los nuevos visitantes de la Fundación se perderán, me temo, las maravillosas y larga explicaciones que daba Germán de cada pieza, en visitas guiadas que podían durar horas. Esas pinturas, esculturas y fotografías, obras de los mejores artistas españoles de su misma generación, eran parte de su vida.

 

Una colección conviene que tenga sus reglas. Las de ésta son claras. Autores españoles nacidos en las décadas de los 40 o 50, y con obras creadas durante los 80. Regla que se cumple con las adecuadas licencias. No detallaremos todo lo que hay. Baste decir que, nada más entrar, nos deslumbrará uno de los mejores quejidos, o un díptico espléndido de Navarro Baldeweg.

 

 

Un acuerdo en curso con el Museo de Teruel y la Diputación turolense permitirá que este trabajo tenga continuidad, ganando en un contexto mayor e institucional, pero sin perder su personalidad. De modo que el Museo de Teruel tendrá dos sedes. Teruel y Cretas.

 

Germán pudo disfrutar de la firma de este acuerdo esta misma primavera, y tuvo otras satisfacciones recientes. El Gremi de galeristes de Catalunya les otorgaron, a él y a Marián, su premio anual al Coleccionismo 2021, y desde la AACA, la Asociación de Críticos de Arte de Aragón, les concedimos, asimismo, el Premio al Mejor Espacio Expositivo 2022.

 

En esa entrega de premios, en la última visita de Germán López a Zaragoza, el coleccionista conquistó a todos asistentes con su simpatía, sabiduría y espontaneidad.

 

Con motivo de tal premio, publicamos en la revista de la AACA una entrevista con los coleccionistas. Facilitamos aquí un enlace: http://www.aacadigital.com/contenido.php?idarticulo=2050

 

 

En sus últimos años, y en buena medida, la vida de Germán y Marián ha sido un acto de servicio tanto al arte como a la sociedad, a Aragón, a la provincia de Teruel, al Matarraña, y muy en concreto, a Cretas.

Ellos supieron construirse una colección de arte, no exactamente a golpe de dinero, sino de conocimiento de causa, de amor por el arte e intimidad con los artistas. Porque se trataba de su tiempo, de los artistas de su propia generación, aquella que eclosionó, como la democracia española, en los ochenta.

Y esa colección y ese almacén de experiencia ha quedado puesto a disposición del público, del modo más generoso, como donación pura y dura, en su Fundación de Cretas.

 

Umberto Eco habló del Arte Contemporáneo como herramienta ambigua, destinada a algo inconcreto pero imprescindible, a una educación para "la espera de lo imprevisto".

 

Germán pudo constatar que el conocimiento del arte los llevó a manejarse más lúcida e inteligentemente con la realidad, con esos imprevistos. Y esa ventaja pensaba que debía extenderse a todos. Además, la belleza, decía, es un derecho universal.


Entrevista a Ira Torres

Entrevistamos a Ira Torres (Zaragoza, 1991) con ocasión de la obtención del premio de la Asociación Aragonesa de Críticos de Arte, reconocido por su trayectoria artística.  Estudia Historia y Crítica de Arte, y Bellas Artes en Teruel, la Complutense de Madrid y en la Universidad de Salamanca. Le damos la enhorabuena por este premio, por toda su trayectoria y le deseamos y auguramos grandes éxitos.

 

¿Qué supone para ti este premio concedido por la Asociación Aragonesa de Críticos de Arte?

Cuando el trabajo se reconoce en cualquier formato siempre produce una sensación de agradecimiento y recompensa, pero cuando además ese premio viene de tu tierra, tus orígenes, se suma un enorme cariño y alegría.

¿Cuáles han sido tus motivaciones para dedicarte al mundo del arte?

Hay muchos caminos dentro del mundo del arte, muy interesantes todos ellos, y sin pasión no se puede recorrer ninguno, entendiendo la pasión como un motor para la constancia en este ejercicio. 

La posibilidad de crear, compartir y conectar es algo que me impulsa de una pieza a otra por así decirlo. 

¿Cómo se desarrolla tu proceso creativo, cómo es tu método de trabajo desde que surge la idea hasta llegar a la obra terminada?

Como siempre trato de recordar(me) el arte es proceso y no producto, y como todo en la vida los procesos van cambiando, en torno al concepto, el material, el medio, el espacio… Normalmente lo que comienza como un pequeño boceto, un sonido, una vivencia… se reformula una y otra vez hasta dar lugar a la obra final.

En tu obra hay muchas referencias musicales ¿Qué importancia tiene la música en tu vida y tus creaciones?

Como describió Desirée Orús en la conferencia que hicimos en el patio de la infanta, cada cuadro tiene su propia banda sonora. Encuentro muy interesante documentar el proceso, igual que un buen texto curatorial la música que me ha acompañado en bucle durante la elaboración de una obra está cargada de mensajes y sensaciones que se han quedado impregnadas en la pieza, completando su significado.

Realizas vídeos en los que muestras cómo trabajas en distintas obras de pintura o escultura, y en los que escenas de tu vida se mezclan con diversos clip y fotos, luego los difundes en redes sociales ¿Es una necesidad? ¿Crees que es una manera de acercar tu obra, de facilitar su interpretación, tus motivaciones?

Qué buena pregunta, ¿es una necesidad? no sé si lo definiría como necesidad pero a día de hoy si lo encuentro bastante necesario. A veces el mercado del arte, o el arte en si mismo, se distancia de la sociedad porque parece algo incomprensible y bueno, por supuesto que es necesario todo el back up académico, clasificarlo contextualizarlo etc. Sin embargo creo que también tiene una parte muy humana y sensorial, creo que la manera de crear surge de dentro (acumular experiencias conocimientos etc.) y el cómo lo exteriorizas es lo que crea tu lenguaje. Y creo que hay muchas maneras de sacarlo, y de darlo entender. En este momento tecnológico creo que es constructivo poder utilizar las herramientas de las que disponemos para poder conectar y expresar, y eso por supuesto incluye la pieza final, las críticas, artículos, conferencias, clases… pero he encontrado en los vídeos y la música una posibilidad de documentar ese lapso de tiempo entre el nacimiento de la idea y la resolución de la pieza.

Háblanos del color, unas veces empleas esos coloridos intensos derivados de la publicidad, otras nacarados de estética vaporwave, colores que también introduces en tus vídeos, otras utilizas blanco y negro en exclusiva ¿Obedecen a la exigencia de la obra, tienen una función simbólica, o se deben a diversos estados anímicos?

Esta pregunta sí que la tengo súper clara, y es que rotundamente corresponde a los estados anímicos. Al principio , cuando terminé la carrera de Bellas Artes, digamos que tenía una formar de ejecutar el arte más fría, basada en técnicas, composiciones, investigación de materiales… el sentimiento estaba ahí pero por así decirlo, muy relamido. Con el tiempo mis prioridades han cambiado (y seguro que encuentro otras nuevas o que sigan combinándose con las anteriores), y en cierto momento vital tuve la necesidad de sacarme un estado anímico del cuerpo, y volqué todo eso en la serie Dying since 1991. A partir de ese momento toda la técnica sigue ahí, pero trato de adaptarlo al pensamiento/sentimiento que  investigo o  descifro en mis sentimientos según voy procesando cabeza y corazón.

¿Como surgió Game Boy "Feat" Proyect, realizado en colaboración con otros artistas, y que sigues ampliando?

Pues comenzó con amigos, las primeras fueron con la maravillosa Lydia Garvin, y a los meses colaboré en otras con artistas como Miguel Sheroff, Juan Francisco Casas, Daniel Vera, el Gato 500€… Se han expuesto en Madrid en 95Galería por primera vez con la colección al completo, 102 piezas! y efectivamente el proyecto sigue creciendo, poco a poco despacito y buena letra. Algunas se pueden ver en la expo Kawaii !! Pasado, presente, futuro. Ira Torres, comisariado por Alejandra Rodríguez Cunchillos, y también se inaugurará este proyecto el 9 de noviembre en la sala Joaquín Roncal gracias a Olga Julián.

¿Cómo defines tu obra?

Pasa por mi cabeza muchas veces que me gustaría ver mis piezas con los ojos de otros. Supongo que al desarrollar las piezas en tanto tiempo tengo el ojo viciado y es como que no puedo verlas por primera vez. Esto me complica la respuesta a la pregunta, pero si tuviera que elegir una palabra sería cambiante.

Háblanos de tus trabajos actuales y de tus próximos proyectos.

Actualmente podéis visitar la exposición de Kawaii!! pasado, presente, futuro. Ira Torres, comisariada por Alejandra Rodríguez Cunchillos, a quien estoy muy agradecida por contar conmigo para este proyecto en el que comparto pared con varias piezas de la Colección de Asia Oriental del Museo de Zaragoza y de la colección SOLO, que cuenta con artistas como Murakami, Yoshitaka Amano, Tanaami Keiichi… y que se podrá visitar hasta diciembre en el Museo Pablo Gargallo. Y después, participo en una exposición colectiva junto a Viola, Miguel Sheroff, Vanessa Morata, Mari Ito y Judas Arrieta titulada Otaku Tales, un enorme agradecimiento a Verónica Ruth Frías por contar conmigo!  También como he citado antes el 9 de noviembre (ese día cumplimos años mi madre y yo < 3) se inaugura Feat. Project con nuevas incorporaciones en la sala Joaquín Roncal, y en febrero participaré en Urvanity art fair con piezas pictóricas y una gran sorpresa que aún no voy a desvelar pero que si que puedo adelantar que va a ser toda una aventura materializar. Y bienvenido sea todo lo que está por llegar!

Muchas gracias por vuestro tiempo y por leer hasta aquí.


Maestras

Durante décadas los estudios que han abordado la Historia del Arte han pasado por alto la labor de las creadoras. Mujeres silenciadas que aportaron nuevas miradas, propuestas que sumaban a las de sus coetáneos y que, sin embargo, apenas han estado presentes en la bibliografía sobre la materia. Una selección de obras pictóricas, escultóricas e incluso textiles sirven en esta ocasión para dar voz e intentar paliar este injustificable olvido; una iniciativa en la que se muestran las creaciones de artistas de la talla de Artemisia Gentileschi, Clara Peeters, Rosa Bonheur, Mary Cassatt, María Blanchard, Sonia Delaunay o Maruja Mallo. La exposición confirma cómo ninguna de ellas fue ajena a los avatares de su época, un compromiso que quedó reflejado en una producción rica y diversa.

“Maestras” cuenta con la colaboración de la Comunidad de Madrid y el patrocinio de Carolina Herrera para llevar a cabo una propuesta feminista y actual, ubicada en uno de los espacios más paradigmáticos del arte nacional: el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza de Madrid.[1] Su comisaria es Rocío de la Villa, investigadora especialista en arte contemporáneo y estudios de género. Catedrática de Estética y Teoría de las Artes en la Universidad Autónoma de Madrid, posee diversas publicaciones y textos vinculados con la crítica de arte, además de una extensa trayectoria como comisaria de exposiciones.[2] Fue a su vez una de las fundadoras de la asociación MAV, Mujeres en las Artes Visuales, en el año 2009.

La muestra se compone de casi un centenar de piezas (pinturas, esculturas, obras sobre papel y textiles) y propone un recorrido cronológico que va desde finales del siglo XVI hasta las primeras décadas del siglo XX. Parte del concepto de sororidad para visibilizar el papel que jugaron las mujeres dentro del arte, desde las creadoras hasta mecenas y galeristas, todas ellas dentro de una sociedad patriarcal y misógina. El discurso se articulada en torno a ocho secciones: Sororidad I. La causa delle donne; Botánicas, conocedoras de maravillas; Ilustradas y académicas; Orientalismo / Costumbrismo; Trabajos, cuidados; Nuevas maternidades; Sororidad II. Complicidades; y, Emancipadas. Visiones heterogéneas y ricas en matices que logran, gracias a una cuidada puesta en escena, confluir para reforzar una idea en común: la fuerza emancipadora de la mujer.

El proyecto expositivo se complementa a su vez con toda una serie de actividades (visitas guiadas, concursos, conferencias, cursos, talleres,…), algunas de ellas accesibles desde su página web,[3] como “Otras Maestras. Discursos paralelos ante una exposición”, en el que doce profesionales actuales -investigadoras, artistas, historiadoras, escritoras,…- reflexionan sobre sus especialidades a partir de los grandes temas de la muestra, o incluso una lista de Spotify elaborada por la comisaria. Propuestas que contribuyen a engrandecer una iniciativa de gran madurez intelectual, una apuesta sólida y firme por continuar haciendo justicia al olvido en el que, durante tantos años, se ha tenido a la mujer dentro de la Historia del Arte.  



[1]Tras su paso por Madrid se podrá ver una versión reducida de la exposición en el Arp Museum Bahnhof Rolandseck de Remagen (Alemania).

[2]Destaca también su contribución al estudio de numerosas mujeres artistas en catálogos tanto individuales como colectivos.

[3]Exposición temporal “Maestras”. Del 31 de octubre de 2023 al 4 de febrero de 2024 (Museo Nacional Thyssen-Bornemisza): https://www.museothyssen.org/exposiciones/maestras(6 de diciembre de 2023).


La mirada de África

Esta exposición se inauguró el 1 de diciembre y podrá verse hasta el 21 del mismo mes en la Facultad de Ciencias Humanas y Sociales de la Universidad de Zaragoza en Huesca. Es una muestra comisariada por el Área de Expresión Plástica y dirigida por el profesor titular Alfonso Revilla Carrasco. La propuesta expositiva está orientada entorno al discurso que transmiten las máscaras africanas, con la intención de generar debates y nuevas vías de reflexión.  A través de un primer acercamiento a las mismas, y desde una perspectiva decolonial, la temática reflexiona sobre su papel como elementos de regulación y cohesión social, sobre todo en tres momentos: los ritos de fertilidad, la iniciación a la vida adulta y los funerales. Con la capacidad de volverse mito, norma, antepasado o ancestro.  El rito funciona como símbolo y momento de cambio en el ser humano, en donde la tradición se traslada a la cotidiano. Las máscaras muestran gran riqueza y variedad tanto en lo formal como en lo funcional. La muestra incorpora varias propuestas didácticas sencillas que pueden servir como ejemplos de vías de acercamiento al alumno para fomentar su aprendizaje.

En un espacio educativo formal contaminado visualmente debido a la profusión de elementos, materiales y colores propios de un edificio antiguo, sobresalen estructuras y peanas cilíndricas de color blanco, que contienen parte de la información textual relacionada con las piezas de arte africano tradicional que se presentan. Las imágenes fotográficas principales están dispuestas en el espacio colgadas horizontalmente a través de un cordel. El conjunto de la propuesta se presenta a modo de instalación artística e invita a los estudiantes a pasear, rodear las piezas y sumergirse en un proceso de aprendizaje que podrán aplicar en el aula en el futuro.


Sigena Mágica. El sueño hecho realidad

Los antiguos depósitos de agua del parque Pignatelli de Zaragoza, han sido transformados para dar cabida al Real Monasterio de Santa María de Sigena, mediante una propuesta artística que plantea al espectador la apertura a una experiencia poética y visual que le permite descubrir cómo fue una de las mejores obras artísticas del siglo XIII de Europa. Para ello, se ha contado con el resultado de más de 15 años de investigación, recuperación y recreación llevado a cabo por el astrofísico aragonés, Juan Naya, conjuntamente con la empresa barcelonesa Dreamgitasl Creative Works, dedicada al desarrollo e innovación para la restauración y rehabilitación de obras de arte, y producción de obras audiovisuales derivadas.

La muestra ha combinado técnicas de restauración tradicionales con las más punteras para ofrecer una perspectiva innovadora de Sigena, realizando un viaje al pasado mediante las tecnologías digitales (láser, scanner, modelado 3D y pintura digital), para mostrar por primera vez las pinturas y artesonados de la Sala Capitular del monasterio, con un alto grado de fidelidad y realismo a este tesoro artístico casi perdido, que fue uno de los monasterios más ricos y bellos de Aragón. Como bien se sabe, diversos acontecimientos al inicio de la Guerra Civil Española,  hicieron que se perdiera el extraordinario artesonado mudéjar de la Sala Capitular, mientras que las pinturas de los muros fueron desapareciendo o quedaron dañadas de manera irreversible. A causa de ello, los restos de pintura que se salvaron de las llamas, fueron arrancados y trasladados a la ciudad condal, donde siguen a la espera de que el Tribunal Supremo confirme la sentencia que ordena su regreso a Aragón.

El recorrido de la exhibición se inicia desde el pasadizo de acceso con una serie de imágenes que recrean un jardín mágico con animales y vegetación exótica. Una vez dentro, el espacio se divide en cuatro módulos, y en el primero denominado: Una historia singular, se puede contemplar el cronograma con la historia de la Sala Capitular, así como el proyecto de recreación. La disposición de imágenes a mediano formato y un vídeo introductorio motivan la curiosidad del visitante para seguir apreciando el resto de la exposición.

Tras él, en el segundo módulo, Unas pinturas preciosas, invita a descubrir las diferentes singularidades de la pintura de la sala, simbología, escenas, retratos, vegetación exótica, poniendo todo ello en valor la técnica de la pintura mural original, así como el proceso de recreación realizado.

Posteriormente, en otro de los módulos, Cielos dorados maravillosos, se pueden apreciar los techos originales mediante la exhibición de un vídeo y fotografías en blanco y negro, así como todo el trabajo llevado a cabo con tecnología digital para su reconstrucción virtual. Además, se pueden contemplar una sucesión de muestras con los diferentes pasos que forman parte en la elaboración de un techo en madera y su policromado según las técnicas tradicionales. Y, por último, se incluye una reproducción a escala real de 4 x 2,3 metros de un alfarje policromado de los doce que componían el techo de la estancia, realizado por el artista jiennense y maestro de los artesonados mudéjares, Paco Luis Martos, Premio Nacional de Artesanía 2022 que concede el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo de España.

De hecho, la exposición culmina con una experiencia inmersiva gracias a unas gafas de realidad virtual en tres dimensiones que permite disfrutar de la sala tal y como debió verla la reina consorte de Aragón, doña Sancha de Castilla (esposa del monarca aragonés Alfonso II “el casto”), quien ordenó construir el monasterio de Sigena a finales del siglo XII.

En suma, gracias a las reproducciones en mortero y en madera que se combinan con las digitales, así como con proyecciones animadas, hacen una fusión perfecta para ofrecer una experiencia inmersiva de nueva generación que permite acercarse a las obras, a sus escenas magistrales, rostros inolvidables, animales mitológicos, plantas exóticas y unos cielos dorados que dan nueva vida a lo que fue la Capilla Sixtina del 1200. En definitiva, una emocionante aventura para dar con las claves de cómo fue originalmente, tal como se relata en la película El Sueño de Sigena, dirigida por el director Globo de Oro, Jesús Garcés Lambert.


Carlos Saura Fotógrafo

La muestra ha formado parte del importante ciclo de exposiciones que PHotoESPAÑA ha localizado en nuestra ciudad, a la que debemos sumar otras como Gigantes, Espacios, memoria y tiempo, donde han concurrido obras de autores galardonados con el Premio Nacional de Fotografía, en la Fábrica La Zaragozana, la de Rosa Muñoz, titulada Lugares en movimiento, en los antiguos depósitos de agua Pignatelli, de Greta Alfaro se ha visto Presentimiento, en la Torre DKV, así como las protagonizadas por la Real Sociedad Fotográfica de Madrid: La cofradía de la luz, con motivo de su centenario, presentada en la Casa de los Morlanes, y el repaso a la actividad más reciente de esta entidad, en La mirada hoy de la RSFZ, en el Museo de Zaragoza.

La exposición dedicada al recientemente fallecido Carlos Saura, que se ha podido ver hasta el pasado 10 de septiembre, estuvo conformada por un centenar de imágenes asociadas a la intimidad, así como a escenas de la vida cotidiana del medio rural –sobre todo castellano- de mediados del siglo pasado, sin olvidar el quehacer profesional y creativo más característico del realizador oscense, el cine. Actividad que nunca llegó a hacer abandonar la labor fotográfica, en la cual, como es sabido, se inició Saura antes de dedicarse al Séptimo Arte. Una faceta ésta que fue descubierta tardíamente para el gran público en el verano de 2000 con motivo de una exposición de 179 copias en el Centro Cultural Círculo del Arte de Barcelona, imágenes que ya tuvieron que ver con el retrato de una España, la de los cincuenta, según declaraba el propio Saura, “con reminiscencia medievales, hambruna y oscuridades”. (Berthier, 2017: 1).

Por otra parte, esa década es el periodo que coincide estrictamente con sus estudios cinematográficos en el I.I.E.C. (Instituto de Investigaciones y Experiencias Cinematográficas) y sus primeros ensayos, en forma de prácticas fílmicas, como La tarde del domingo (1957) o el documental Cuenca (1958), igualmente vinculado con su etapa formativa. Son numerosos los estudios que han trazado los paralelismos y concomitancias entre su trabajo fotográfico y el cinematográfico, teniendo como uno de los leit-motivs fundamentales a la pauta estética y mensaje de compromiso adscritos a la espinosa y compleja noción del realismo; pero no solo podemos detectar tales relaciones en las cuestiones de significado, también se pueden percibir paralelismos puramente formales en la puesta en escena de películas saurianas como La Caza (1965) o Mamá cumple cien años (1979). (Parejo, 2013: 192-193).

Saura estrenó el nuevo decenio de los sesenta con su ópera prima Los golfos (1960), largometraje que el propio director emparentaba con el reportaje fotográfico que estaba practicando coetáneamente: “Yo diría que Los Golfos puede ser un producto natural, una especie de hijo legítimo de la fotografía de reportaje o del documental que llevo practicando desde hace varios años. Incluso en su construcción entrecortada, a base de escenas que no parecen tener una ligazón inmediata, he procurado conseguir el tono de reportaje directo, al que tan ligado me siento.” (Saura, octubre de 1960). En efecto, los años finales de los cincuenta fueron de indecisión para el creador aragonés, puesto que compaginaba sus primeros proyectos cinematográficos con diversos encargos profesionales en el ámbito fotográfico. Terminó por decantarse por el cine: “En 1957 me encargaron hacer un documental sobre Cuenca y en el año 1959, cuando preparaba mi primer largometraje, Los golfos, me llegó una propuesta para incorporarme en la revista gráfica Paris-Match. Era el sueño de cualquier fotógrafo y aquella noche no dormí. Sin embargo, se impuso el cine y no me he arrepentido de ello. Pero nunca abandoné la fotografía”.(Saura, 2016: 11). Estas palabras se corroboran perfectamente con lo visto en La Lonja, ya que tenemos imágenes de principios de los cincuenta hasta el siglo XXI. Entre las primeras, muchas pertenecen a su propia familia, padres y hermanos (veraneando en Suances, Cantabria), así como autorretratos de un Saura con poco más de veinte años. O retratos de su hermano Antonio, a lo largo de distintas épocas, con el que le unió una estrecha relación, en lo personal y en lo artístico:

 

“Estuvimos juntos y separados, pero siempre unidos, hermanados por un amor más allá de las palabras, quizá no lo expresábamos, no era necesario: hicimos exposiciones con el grupo «Tendencias», en los cincuenta; más tarde colaboré con el grupo «El Paso[1]», que él fundó; hice las fotografías de la insólita exposición Arte fantástico en la Galería Clan; mano a mano realizamos la serie Moi, de la que yo hice las fotos sobre las que Antonio trabajó después…” (Saura, 2008: 15).

 

En todas estas fotografías, hay una cuidada composición y una selectiva iluminación en un depurado blanco y negro, que destaca determinadas zonas y superficies, y que nos muestra una generosa cotidianeidad en torno a las personas más queridas por el autor en aquellos años de juventud. Estas cualidades formales también concurren en dos sorprendentes desnudos femeninos sin rostro, que nos recuerdan los trabajos del francés Lucien Clergue, entre otros numerosos cultivadores de este polémico género.

De mediados de los cincuenta, data Madrid, una extraña imagen presidida por un tiovivo abandonado, que nos sitúa ante el París fantástico de Eugène Atget de principios de siglo; fotógrafo francés que también recogió con su cámara decimonónica uno de estos elementos para la diversión infantil.

De Madrid, y de principios de los sesenta, son varias fotografías ambientadas en el Rastro, con curiosos personajes que habitaban aquel espacio orientado a la venta de los más diversos productos. Con algunas de esas fotos y textos de Ramón Gómez de la Serna (obra original publicada en 1914), Galaxia Gutenberg y Círculo de Lectores editaron una monografía en 2001. Imágenes que nos recuerdan a las de ciudadanos anónimos, compradores y vendedores, en el Mercado de los Encantes de Barcelona, y que ocuparían algunas páginas del libro Barcelona, blanco y negro, publicado por la firma Aymà en 1964, y obra de Xavier Miserachs, uno de los más significativos representantes de la fotografía neorrealista y documental en España a finales de los cincuenta y durante los años sesenta.

Junto a los retratos de familiares, algunos tímidos desnudos y muestras interesantes del reportaje urbano de la capital, tenemos igualmente algunas fotografías del Festival de Música de Granada (1956), que son muestra de la fotografía de encargo del autor; carácter profesional al que aspiró la generación de fotógrafos formada por Miserachs, Ramón Masats, Leopoldo Pomés, Oriol Maspons, Francisco Gómez, Francisco Ontañón, Gerardo Vielba o Gabriel Cualladó, y a la que también pertenecía Saura, para abrirse hueco en el medio fotográfico, en el que la imagen buscaba ser algo más que una composición bella y bien compuesta.

Los pueblos y ciudades de Castilla también han sido captados por el objetivo de Saura. Escenarios humildes protagonizados por personas humildes en acciones cotidianas: mujeres lavando junto al río, niños en la escuela, campesinos desempeñando faenas del campo, o los actos religiosos, como las procesiones de la Semana Santa castellana, con una vertiente más profana y humanista que la más oficialista, algo que comparte con el barcelonés Francisco Ontañón. Sin olvidar las instantáneas ubicadas en Calanda y las concentraciones de tambores, en claro homenaje a su maestro Buñuel, fechadas ya a finales de los sesenta y positivadas en color. El director calandino es fotografiado en algunas de sus estancias en España (Cuenca, Toledo, etc.) previas a la filmación de su película Viridiana (1961). Estas imágenes podrían formar un perfecto pendant con las tomas de Ramón Masats sobre el rodaje de la polémica cinta y que –muchas de ellas inéditas- fueron expuestas hace unos años en el I.A.A.C.C. “Pablo Serrano” bajo el comisariado de los profesores Amparo Martínez Herranz y Antonio Ansón.

Salamanca capital, Cuenca y La Alberca (Salamanca) o los resecos paisajes esteparios de Guadix (Granada) son los lugares concretos. En el caso de La Alberca, es inevitable (y ya tópico) recordar el documental Las Hurdes. Tierra sin pan, de Luis Buñuel. Otra de las zonas fotografiadas, con una similar mirada, directa y sin idealizaciones, fue la comarca de Sanabria (Zamora), gestado este reportaje en torno a la producción de un documental, del que se perdió desafortunadamente buena parte de su material (Carta de Sanabria, 1955, dirigido y guionizado por Eduardo Ducay), a caballo entre el encargo industrial, por tratarse de la construcción de un embalse en esta zona, y el análisis antropológico. Saura, que colaboró en calidad de fotógrafo y ayudante de dirección recordaba “la experiencia de un rodaje durísimo, en muy penosas condiciones, y el impacto producido por el contacto con la extrema crudeza y atraso de las condiciones de vida de la comarca de Sanabria entonces”. (Salvador, 2009: 371). Inevitable recordar aquí el mítico reportaje Spanish Village. It Lives in Ancient Poverty and Faith, desarrollado por el estadounidense W. Eugene Smith en la localidad extremeña de Deleitosa (Cáceres) en 1950, y aparecido un año después en las páginas de la revista Life.

Otro grupo interesantísimo de fotografías son las centradas en los rodajes de películas del propio Saura y de otros cineastas, como Juan Antonio Bardem y su Calle Mayor (1956), quien también aparece, junto al actor Fernando Rey, en las extrañas y tristes tomas que captaron los últimos momentos de vida del escritor Pío Baroja en ese mismo año. Últimas imágenes que tienen su correspondencia, eso sí, no en el lecho de muerte, con otra particularmente notable donde encontramos al actor y director Charles Chaplin, padre de su entonces pareja Geraldine, quien también aparece, junto al hijo de ésta y del director aragonés, Shane, en su casa de Vevey (Suiza). Vemos a la mítica estrella del cine sentada cómodamente en un lujoso salón de su mansión suiza, el mismo año que falleció, 1977.

En cuanto a los rodajes, que representan un trabajo gráfico de documentación impagable, tenemos títulos como La prima Angélica (1974), Cría cuervos (1976), de su etapa más críptica y simbólica,  junto a otros filmes musicales: Carmen (1983), con el bailarín Antonio Gades y la actriz Laura del Sol, Bodas de sangre (1981), El amor brujo (1986), de nuevo con Gades, que ya había protagonizado otra cinta con este tema, casi veinte años atrás, en la versión de Francisco Rovira Beleta, o la bellísima imagen que compone la silueta del director de fotografía Vittorio Storaro, un habitual colaborador del aragonés en muchas de sus cintas, en el set de rodaje de Flamenco (1995). También tenemos fotos de Sevillanas (1991), Tango (1998), y de la extraña e incomprendida El dorado (1988), o la galardonada ¡Ay, Carmela¡ (1990), y Pajarico (1997), protagonizada por Francisco Rabal antes de que hiciera lo propio en Goya en Burdeos (1999).

Más allá de estas imágenes, que certifican que Saura nunca dejó de tomar fotografías, y que son testimonios magníficos de la intrahistoria de estas filmaciones, hallamos otras de carácter más íntimo que no dejan de pertenecer al mundo del cine ya que son, las más de las veces, autorretratos de Saura en los hoteles en que permanecía durante festivales como el de Berlín. Son fotos muy personales donde hallamos al director vestido con pijama o albornoz sobre la cama de la habitación, y que, generosamente, nos ofrecen esa faceta más alejada de las luces y del glamur del espectáculo cinematográfico.

En suma, un amplio conjunto de fotografías, que se completa con un audiovisual con palabras del director, que sitúan a Saura en la corriente del neorrealismo documental de los años cincuenta y sesenta junto a los nombres antes citados, pero que también son expresión de su cotidianeidad, desde los años de juventud con su familia, hasta su plena consagración como realizador cinematográfico.

 


[1] Como queda constancia por una interesante fotografía de algunos de sus más relevantes miembros (el propio Antonio Saura, Rafael Canogar o Manolo Millares) frente al escaparate de la sombrerería Prats de Barcelona, en 1959, que posteriormente se convertiría en la Galería Prats.


Entrevista a Sara-Vide Ericson

1- La primera vez que tuve la oportunidad de ver tu obra fue en una exposición colectiva en el museo Örnsköldsviks (Suecia). En ella se exponía una selección de obras de 12 artistas de Hälsingland y Ångermanland. Entre los cuadros expuestos, me llamó la atención uno titulado "La insinuación". Guardé ese pequeño catálogo y fue ese misterioso y extraño cuadro tuyo el que se quedó en mi memoria. Tengo que confesar que me emocionó descubrir años después que estaba representada por galerías tan importantes como la V1 de Copenhague o la Galería Magnus Karlsson de Estocolmo. ¿Cómo ha cambiado tu vida desde aquella exposición de 2017?

– Gracias por contarlo, y es muy divertido saber cómo entraste en contacto con las pinturas. Recuerdo muy bien el cuadro; se hizo en medio de un periodo importante de mi vida personal. Han pasado algunos años desde entonces, con muchas exposiciones y mucho trabajo llevando la práctica más allá. Estoy feliz de poder trabajar con gente tan increíble a mi alrededor que de diferentes maneras contribuyen a desarrollar juntos las pinturas. Eso lo es todo para mí. Esas "relaciones laborales duraderas", en las que empiezas a leer muy bien al otro y a cuidarte mutuamente, son la columna vertebral de cualquier carrera.

 

2. Llevas años viviendo y trabajando en Älvkarhed, Hälsingland. Qué te llevó a hacer de esta localidad de Norrland tu hogar y lugar de trabajo?

– Sí, crecí en este tipo de paisaje inhóspito, al que volví después de vivir un tiempo en Estocolmo y en otros lugares. Durante muchos años y en diferentes momentos de mi adolescencia, estuve, por distintas razones, bastante al margen del paisaje agreste en el que ahora vivo, y pasaba horas en él a solas con mi caballo, tanto en invierno como en verano. Eso me hizo reflexionar sobre lo que es salvaje y lo que no lo es. Ahora este lugar lo siento como un lugar seguro, un buen hogar. Y, sobre todo, un ambiente útil para mi arte.  Y lo que comúnmente se puede considerar salvaje e indómito, en algunos casos creativos es más bien un centro, donde los asuntos más grandes pueden tomar tierra.

 

3. Tengo la sensación de que hasta hace unas décadas, para un artista era esencial vivir en grandes ciudades donde poder mostrar su arte y conseguir cierta exposición. Hoy en día, eso se consigue principalmente a través de las redes sociales y la visualización de obras de arte a través de la pantalla digital. ¿Cómo crees que han influido estas herramientas de internet en tu carrera? ¿Crees que esto te ha permitido trabajar lejos del ajetreo de la ciudad?

– Sí, sin duda. Y en mi caso, era necesario: para poder pintar lo que quería, necesitaba vivir en esta zona. Muchas otras grandes cosas, con las que no contaba, vinieron con ello. Curiosamente, hay similitudes con formar parte de un pequeño pueblo, porque al ser parte activa en algo más pequeño y manejable, adquieres un significado más profundo y te sumas a algo más grande. Ocurre algo parecido cuando estudias con detalle ciertas cosas de la naturaleza, del mismo modo que cuando las pintas.

 

4. Es curioso que siendo el Real Instituto de Arte de Estocolmo una academia tan influenciada por el arte conceptual, la teoría del arte y el arte de la performance a partir de los años setenta y ochenta, haya sido el punto de partida de tantos pintores figurativos.  Es tu caso y el de otros artistas como Anna Camner, Mamma Andersson, Lena Johansson, Peter Köhler, Erla Haraldsdottir, Kristina Jansson, Gunnel Wåhlstrand e Ylva Ogland. ¿Qué crees que te ha aportado la academia como artista? Y otra pregunta en esta línea, ¿qué destacarías de las escuelas de arte y universidades suecas?

– Sí, es cierto, pero creo que se debe sobre todo a que en Suecia hay una gran tradición de pintura figurativa, y a que la Real Academia es una de las más prestigiosas y conocidas, sin olvidar los buenos talleres y los fondos disponibles. Cuando empecé había una resistencia hacia la pintura figurativa, pero eso cambia de año en año, dependiendo del clima general en el mundo del arte, por supuesto.

 

5. Algunos críticos de arte han asociado tus cuadros a una cierta narrativa debido a la representación de tu propia imagen en situaciones y paisajes ominosos. ¿Cómo planificas estas imágenes? Intuyo que detrás de ellas hay una búsqueda por recrear un escenario concreto, como si de un acto performativo se tratara pero, al mismo tiempo, tengo la sensación de que dejas cierto margen a la improvisación y a la intuición, ya sea a la hora de decidir la pose y la fotografía o en el propio proceso pictórico.

– Gracias por leer tan bien el proceso artístico, diría que tienes toda la razón. No quiero tener una narrativa demasiado limitada o directa al empezar, aparte de la elección de un lugar y algunos accesorios bien elegidos. A partir de ahí comienza el proceso pictórico y yo lo sigo y dejo que lleve la obra más allá. Para mí eso es lo más difícil pero también el modo más divertido de cooperar con el entorno, el motivo, las circunstancias y, sobre todo, con el propio cuadro.

 

6. Por otro lado, y repasando obras de tus diferentes series, resultan cuanto menos enigmáticos algunos títulos como The Dark White Redemption (2016), Dream Vessel (2018) o Mapstand (2018), donde los únicos rastros humanos son prendas de tela, sábanas reflejadas por la luz natural que entra en la estancia o estructuras colocadas junto al río por algún cazador ausente. Hay algo en estas pinturas que no deja de inquietarnos, podría decirse que detrás de estos actos hay una especie de ritual ancestral, que nos recuerda por momentos a las acciones de Joseph Beuys, y sin embargo todo está recreado en paisajes coloridos e iluminados. ¿Qué papel juega la luz en tu obra?

– Primero, ¡¡muchas gracias por esa lectura y comprensión!! Muy feliz por eso y casi me hizo sonrojar. Bueno, hace una semana, mientras pintaba en el estudio pensaba que por cada rayo de luz yo creaba espacio para más oscuridad. Suena simplificado, pero la luz y la oscuridad dependen tanto la una de la otra a la hora de encontrar la cantidad justa de equilibrio y hacer que un cuadro impacte. Así que, si quiero que un cuadro contenga mucha oscuridad, tanto cromática como metafóricamente, necesito esa luz cruda. También creo que la luz dura tiene un significado que va más allá de las palabras y que se relaciona con el misterio de sentir la necesidad de pintar, de hacer algo a la luz y de hablar en voz alta de misterios que no se resuelven con palabras.

 

7. Leí en una entrevista algo sobre tu proceso de trabajo, basado en referencias fotográficas y tu necesidad de simplificar las formas para acercarte a la información que de ellas se obtiene. ¿Cómo detectas cuándo es suficiente? Quiero decir que siempre es difícil saber cuándo una obra está terminada, pero con una fotografía hay información suficiente para seguir trabajando, a no ser que la fotografía sea de muy mala calidad, e incluso en esos casos, ¿es posible que la fotografía exija más de lo que es conveniente para una pintura?

– No me interesa específicamente recuperar la información de la fotografía, sino usarla como un posamanos, una parte del proceso que me permita abandonarla de repente, cuando el cuadro respira por sí mismo. Diría también que la información más importante es la que yo encarné y acumulé en la creación de cada cuadro. Y, por supuesto, eso es también lo que documenta en parte la fotografía, como también ocurre al trabajar en el estudio. Pero en respuesta a tu pregunta, sé cuándo parar cuando, por ejemplo, la tierra que represento empieza a oler como un pantano delante de mis ojos, o a sentirse dura y brutal contra mi piel, como puede sentirse un bosque oscuro. Y claro, cuanto más pintas y más soltura tienes en la mano, más fácil es decodificar algo en piezas más grandes y abstractas.

 

8. La última cuestión tiene que ver con la intimidad y el aspecto doméstico que predomina en los cuadros. Ya sea a través de una figura desnuda que descansa en la cama o caminando sola por la nieve cubierta sólo por una tela, se percibe tensión en la composición pictórica. No sé si has visto la película “Los otros”, de Alejandro Amenábar. Dentro de ese ambiente extraño y rural que recrea, es en las escenas con luz natural cuando se intensifica el suspense. ¿Por qué crees que tu pieza titulada Silent Witness (Testigo silencioso) funcionó tan bien en la exposición Our Sky Red (Nuestro cielo rojo)?

– Sí, la he visto y me encantó.

Como todos mis cuadros, los creo en parte para un lugar concreto, para las salas en las que pienso exponerlos, porque es difícil no pensar en el entorno, el lugar y su conexión, cuando se trabaja para una exposición. Es lo que me ocurrió con la obra Testigo silencioso.

 

9. Gracias por tu interés y te deseo la mejor de las suertes en tus próximos proyectos, por cierto, ¿cuál será la próxima fecha para ver tus últimos trabajos?

– ¡Gracias! Estas preguntas han sido increíbles y no puedo expresarte cuánto me habría gustado responderlas antes. Este es un momento frenético y todo el tiempo del que dispongo lo empleo pintando en el estudio. Y escribir como cualquier otra cosa se va posponiendo, hasta que de pronto me siento por la noche para responder emails.

Estas prisas se deben a que estoy en el último tercio de la preparación de mi próxima exposición individual, que se inaugurará en el Institut Suédois de París en octubre. Expondré una docena de nuevas pinturas (o más), que coincide con uno de mis mejores períodos de trabajo, así que espero que se refleje en las obras también. Y al mismo tiempo estoy preparando un libro que contendrá imágenes de pinturas de los últimos 6-7 años, con textos de Daniel Birnbaum, Sinziana Ravini y Sara Arrhenius. También tengo una gran exposición para otoño en Bonniers Konsthall (Estocolmo), junto con la escultora Tilda Lovell, con obras ya realizadas.


Entrevista Territorio Goya

Territorio Goya es una asociación privada que se circunscribe al área geográfica de la Comarca del Campo de Belchite, integrada por 15 pueblos.

Un acto coral con una visión transversal y humanista, con cuya acción tratan, mediante el proceso de lluvia fina, calar en la población del lugar para frenar la despoblación y luchar contra la España vacía.

Una forma de vertebrar el territorio, de ofrecer una buena oferta cultural al visitante y hacer llegar la cultura al mundo rural.

Es un gran acierto el nombre de la asociación, ya que a rebufo de la "marca Goya", la repercusión y resonancia que tienen vuestras acciones no sólo alcanza el ámbito nacional sino internacional. Subrayar las potencialidades del territorio, es uno de los objetivos esenciales de la asociación que de forma proactiva y propositiva hace que su voz esté presente en el panorama cultural. Entendiendo por cultura, el instrumento y la herramienta para mejorar la sociedad mediante el conocimiento. Todo ello a través de diferentes actividades que hacen exequibles los objetivos de la asociación. Un ejemplo de como la inteligencia colectiva es capaz de mediante un trabajo minimalista en los medios, resulta ser maximalista en los resultados.

 

1 ¿Cuál es el origen de la asociación Territorio Goya? y ¿Cuáles son sus objetivos, sus líneas de fuerza?

La Asociación Territorio Goya tiene sus orígenes en el año 2015 en el propio Fuendetodos, territorio natal de Goya.

Se constituye como laboratorio de ideas y proyectos, para avanzar en el desarrollo cultural de Aragón y muy especialmente Fuendetodos y su Comarca, Campo de Belchite, mediante actuaciones colaborativas en el ámbito del arte, la ciencia, la tecnología y la sociedad.

La idea es “dar forma”, a través de la figura de Goya, a la creación de una propuesta de excelencia, que se constituya en motor generador y dinamizador de diferentes iniciativas culturales y de turismo patrimonial.

 

2 ¿Qué acciones desarrolla la asociación? y ¿quiénes la integran?

Desarrollamos acciones dentro del campo de la cultura y la creatividad, y muy especialmente en los campos de las artes plásticas, visuales y escénicas, así como en proyectos sobre tecnología, naturaleza y patrimonio.

Presidida por el ingeniero y humanista Julio Martínez Calzón, actualmente la asociación está formada por 42 profesionales de distintas áreas: docentes del ámbito universitario, gestores culturales, artistas, economistas, empresarios, comunicólogos y expertos en territorio y despoblación, así como en turismo patrimonial.

 

3 ¿Una asociación sin ánimo de lucro ¿cómo se financia?

Pues se financia mediante las cuotas de todos los socios, y de las aportaciones puntuales de algunos de sus miembros para actividades y eventos concretos. Además de alguna subvención pública que cubra una parte al menos del coste de  proyectos más costosos.

¿Pretenden que los declaren de utilidad pública?

Sí, en eso estamos.

 

4-¿Cuáles son las actividades más relevantes que han realizado hasta la fecha? Y ¿Qué proyectos hay previstos?

Territorio Goya presentó sus proyectos al ayuntamiento de Fuendetodos en el año 2015, y en el año 2017 a la Diputación de Zaragoza y al Gobierno de Aragón. En el 2018 se presentó en Madrid con el apoyo de la Fundación Telefónica, organizando las jornadas “La España que se despuebla” que fue un encuentro nacional de reflexión y debate. Posteriormente se han ido realizando nuevas jornadas cada año, tanto en Belchite como en Fuendetodos, con ponentes de reconocido prestigio en cada materia, como Luis Antonio Sáez de la Universidad de Zaragoza y director de la cátedra de Territorio y despoblación de la DPZ, José María Ballester de la Fundación Botín, Antonio Jiménez, director de la Fundación Santa María de Albarracín, o José Manuel Matilla, del Museo del Prado, entre otros muchos.

También otras importantes actividades de dinamización cultural en la Comarca como:

– La exposición “Los ojos de la guerra”, instalada en el 2019, en el pueblo viejo y en el teatro de Belchite, del fotoperiodista Gervasio Sánchez, coincidiendo con el 80 aniversario del fin de la Guerra Civil.

-Los talleres creativos de artes y tecnología realizados durante estos años con vecinos de la comarca y alumnos del instituto de Belchite, de entre 12 y 64 años, que han sido dirigidos y/o coordinados por, Marga Íñiguez, Domingo Castillo y Mari Carmen Gascón.

-Los proyectos “Escena” 2020, 2021 y 2022, acercando a los pueblos de la Comarca las artes escénicas: teatro, música, danza, etc. con artistas de reconocido prestigio como el Teatro de medianoche, Los Titirireros de Binéfar, o Miguel Ángel Berna, por citar algunos.

O finalmente, y para no alargarnos, el proyecto “La intervención de lo real. Reinterpretaciones de las Pinturas Negras de Goya”, realizadas por 15 artistas nacionales e internacionales, instaladas actualmente, hasta 2024, y que se pueden ver en cada uno de los 15 pueblos de la Comarca. Un proyecto comisariado por Alejandro Ratia con la colaboración técnica de Javier Corzán. Y entre las obras que pueden encontrar recorriendo el territorio, están las de los artistas aragoneses Viky Méndiz, Pedro Avellaned, Javier Peñafiel o Rafael Navarro, junto a las de Cristina García Rodero, Santiago Ydáñez, Alicia Martín, Isabel Muñoz, Karina Skvirsky, o Esther Ferrer, entre otros.

Y sobre los proyectos previstos realizaremos en primer lugar un acto de homenaje a los socios de honor de la asociación: D. Félix Palacios y D. Carlos Saura (que tristemente falleció hace unos días), dos grandes referentes de la cultura aragonesa, cada uno en su campo, que han sabido valorar y defender la figura de Goya en esta tierra. También con una nueva edición del proyecto "Escena", “Escena 2023”, llevando de nuevo danza, música y teatro de calidad al territorio. Continuaremos con las visitas y encuentros de los artistas del proyecto “La intervención de lo real” a los pueblos donde se presentan sus reinterpretaciones de Goya, con encuentros con los vecinos del lugar, y con los alumnos del instituto de Belchite.

Para principios de octubre están previstas las 4ª jornadas “Laboratorio de ideas y proyectos” donde, desde la comarca, analizamos y evaluamos el camino recorrido y las líneas a seguir.

Y por último, esperamos, antes de final de año, presentar un proyecto inicial de la asociación, que es “La Quinta del sordo”, una instalación artística que dará forma a la reinterpretación de aquella casa, y a las paredes donde Goya materializó las famosas “Pinturas negras”, y que será instalada en Fuendetodos.


Un merecido homenaje a José María Moreno Galván

Con motivo del centenario del nacimiento de José María Moreno Galván», que se celebró en diciembre de 2023, el museo de arte contemporáneo que lleva su nombre ha expuesto hasta el 3 de marzo de 2024 una excelente muestra con más de cincuenta obras artísticas escogidas de su colección personal, prestadas por su hija, Carola Moreno Torres, quien también ha cedido fotografías, documentos, libros dedicados, etc… No podía ser más oportuno su título «José María Moreno Galván, desde los afectos», pues el resultado ha sido un representativo repertorio de las apuestas artísticas favoritas de tan influyente crítico de arte, pero ofreciendo también emotivo testimonio de su vida y amistades. De hecho, no pocos de los cuadros, libros y fotos llevan dedicatorias afectuosas y las paredes se han decorado con textos de Moreno Galván en los que aflora su cariño a Pablo Serrano y Juana Francés, Manolo Millares, Lucio Muñoz y Amalia Avia, Antoni Tàpies, Josep Guinovart, Eusebio Sempere, Manuel Hernández Mompó, u otros nombres familiares de su entorno estético/ideológico en diversas partes de España. O también camaradas en Latinoamérica como Oswaldo Guayasamín, Oswaldo Vigas, Roberto Matta… No es sorprendente que muchos también esten representados en la planta superior, donde se atesoran las más destacadas piezas de la colección permanente del Museo de Arte Contemporáneo José María Moreno Galván; aunque fue su hermano Francisco quien lideró la configuración del museo en 1995, que desde entonces ha ido creciendo gracias a donaciones de artistas y a la adquisición de obras por parte del Ayuntamiento de la a Puebla de Cazalla, con el apoyo de otras instancias. Su apuesta institucional permanente por la cultura contemporánea local, andaluza y española e internacional, a través de las exposiciones temporales en la planta baja y de todo tipo de actos programados, ha ido ofreciendo un cada vez más amplio repertorio, que se ha visto ahora culminado por este retorno al origen: a la órbita personal del ilustre hijo de la localidad, que inevitablemente constituye la seña de identidad del museo. Ojalá la exposición itinere luego a otros espacios expositivos, a mayor gloria de un luchador antifranquista que marcó un hito en el mundo del arte; pero también como punta de lanza para dar a conocer en otras ciudades un ejemplar museo municipal que debería ser conocido en todas partes.


Acta de la reunión de la Asamblea General anual

En la reunión anual ordinaria de la Asamblea General que tuvo lugar el viernes día 12 de enero de 2023, a las 18.45 en el IAACC Pablo Serrano, se trataron los siguientes puntos, de acuerdo al orden del día:

1 – Aprobación de las actas de la anterior reunión (se aprobaron por la asamblea). 

2 – Informe del Presidente y de la Tesorera.

Jesús Pedro Lorente informa sobre el perfecto desarrollo de AACA Digital por parte de la nueva dirección de la revista.

Pilar Sancet comenta el buen estado de las cuentas de la asociación. Se acuerda la posibilidad de cambiar la entidad bancaria donde se encuentra la cuenta de la asociación, debido a los elevados costes.

3 – Deliberación y votación de los premios AACA 2022, en las siguientes categorías:

Premio al artista aragonés o residente en Aragón menor de 35 años que haya destacado por su proyección artística.

Concedido a Alba Lorente e Ira Torres ex aequo

Premio a la mejor publicación sobre arte contemporáneo de autor o tema aragonés.

Concedido a El cómic español de la democracia.

Premio a la mejor labor de difusión del arte aragonés contemporáneo.

Concedido a Enjoy Zaragoza.

Premio al mejor espacio expositivo sobre arte contemporáneo.

Concedido a la Fundación Germán López y Marián Sanz en Cretas (Teruel).

Gran premio al más destacado artista aragonés contemporáneo objeto de una gran exposición.

Concedido a Quinita Fogué por la muestra El álbum de la memoria en el Museo de Teruel.

Premio Especial Ángel Azpeitia.

Concedido a Territorio Goya.

6 – Ruegos y preguntas (no hubo nada a destacar).