Jorge de los Ríos y Miguel Ángel Arrudi

 

Titulada Jorge de los Ríos Multiverso, desde el 28 de abril, lo expuesto comprende collages y pinturas. Los collages, auténtico placer visual dentro del tono artístico, son papeles pegados irregulares de muy variadas formas y colores sobre fondo blanco con delicado y suave movimiento, que trazan expresivas abstracciones, de mayor o menor intensidad, como si la vida danzara de forma cambiante o permaneciera medio estática siempre atrapada de belleza creativa. Todo muy bien estructurado.

Sobre las pinturas a destacar el cuadro de gran formato Multiverso, que da título a la exposición, con técnica mixta sobre papel y 140 x 190 cm. Obra muy compleja basada en numerosos planos expresionistas mediante trazos de muy cambiantes formas que inventa y variados colores, de manera que estamos ante el típico ejemplo del cuadro dentro del cuadro pero aquí con evidente proliferación, como un derroche para que la mirada transcurra entre dispares circuitos fusionados como si fuera una borrachera visual. Los restantes cuadros obedecen al mismo aroma expresionista con sus vivos colores y manchas informales con perfecta estructura. En realidad estamos ante una especie de símbolos como palpitante vida humana, con el azar caminando hacia destinos sin predecir.

Miguel Ángel Arrudi, desde el 10 de junio, titula a su exposición Reflexión y Diálogo. Turismo vs Paisaje, con cuadros de muy variado tamaño. Lo más imprescindible de la exposición es la técnica, sin la cual el doble tema en cada cuadro sería muy distinto. Técnica basada en un derroche matérico, incluso con incorporación de otros materiales de escaso tamaño, muy difícil de fusionar pero que el pintor lo ha conseguido sin problemas. Te acercas a cada cuadro y detectas una gruesa masa matérica informe en donde nada se ve. Te alejas y cada cuadro se transforma en una especie de realismo donde el campo formal temático encaja con extraña perfección. Pero, ¿cuál es el tema? Cualquiera sabe en Zaragoza que Arrudi está muy vinculado con el Pirineo desde hace años, incluso queda en el recuerdo aquella magnífica exposición en el Museo Pablo Gargallo, mediante esculturas como imaginativos proyectos enlazados con unos hipotéticos Juegos Olímpicos con sede en Jaca (Huesca). ¿Recuerdan aquella ilusión sin buen final? Estamos, por tanto, ante cuadros con la alta montaña del Pirineo oscense como único tema aparente, que se pinta con toda su espléndida magnitud y diversidad. Tanta belleza natural es violada por la presencia humana directa, los esquiadores, e indirecta, las telecabinas y las telesillas, de manera que incorpora un enjambre de crítica social contra la exagerada intervención en el paisaje. Buena exposición partiendo de una idea que desarrolla con espectacular variedad. 


Aladrén y Colectiva Très Bien

 

Fernando Aladrén, desde el 22 de abril, nació en Madrid el año 1971 y vive en Zaragoza desde los dos años. En un texto del artista, La belleza de lo desechado, marca el territorio con el material usado y el tema con una crítica social y política sobre las ciudades y la naturaleza.

En los cuadros tenemos abstracciones geométricas con trasfondo social, como Otan Nato de Sodio, y esculto-pinturas como Biópolis, con fuertes colores e incorporación de dos edificios, y El incendio de la palabra, con abstracción expresiva e incorporación de volúmenes que evocan a edificios. El exceso formal se da, por ejemplo, en esculto-pinturas tipo Residuos.

Las esculturas, bien para la pared o exentas, se distinguen por su fuerte color, salvo excepciones, y con predominio agresivo pese a la estructura geométrica como en Homo conteiner. El ejemplo de una obra excelente se da en Experimento Bauhaus mediante las formas geométricas controladas para evitar el énfasis expresionista, mientras que Refugios de luz esta pintada de negro con el plano dominante y la perforación del cartón como material.

La sensación, visto el conjunto de su obra, es que debería buscar el ámbito formal con sus infinitas posibilidades, de manera que por sí misma saldría el significado. El sistemático tema perfil crítica social y política, tal como lo plantea, se traduce en un exceso muy diáfano que nada aporta, pues lo vemos cada día en diferentes medios de comunicación.

La colectiva se titula Très bien (muy bien en francés) y se inaugura el 27 de mayo, con la participación de Mariela García Vives, María Jesús García Julián y José de las Muelas.

Mariela García Vives presenta una serie de cuadros con muy diferente temática, como si fueran de tres pintores, lo cual imposibilita un análisis general con cierta profundidad. Descripción de las obras. Tanda de dos abstracciones, impresión digital sobre tela, con énfasis en los colores suaves, etéreos. La bailarina del mar, por otra parte, es un díptico con mar, bailarina y flor. Otros cuadros. Rocío, con dos obras, Gotas de lluvia, a través de dos planos paralelos a la base con estructura geométrica y vida vegetal, y la serie Cielos, consistente en tres cuadros sobre cartulina mediante variedad de colores y el cielo con cambiantes formas abstractas por la proliferación de las nubes.

El enfoque de María Jesús García Julián obedece a dos planteamientos formales muy bien desarrollados. En un conjunto de cuadros pequeño formato, serie Ellas, se enfatiza en sugerencias vitales de figuras femeninas muy disimuladas por la supresión de elementos formales. Otros cuadros de buen nivel, muy bien entonados y atractivos, respiran como si fueran una serie, tal como se comprueba en Días caídos – octubre, Días caídos – Diciembre, Tríptico, en realidad un cuadro rectangular a la base dividido en tres cuadrados, y Regreso. Son abstracciones con gruesa capa matérica mediante planos irregulares, zonas móviles y alguna forma geométrica, sobre todo en Regreso.

El escultor José de las Muelas expone 12 obras. En la exposición tenemos una mezcla temática imposible de conjugar, quizá como si quisiera demostrar sus posibilidades escultóricas. Se pueden ver esculturas abstractas de madera con uso permanente de la curva e incorporación, si procede, de símbolos como las esferas o la Estrella de David. Lo indicado se combina con esculturas figurativas basadas en un pez espada, un delfín, un pato, el perfil de una figura humana vista de frente y una adolescente sentada y desnuda sin facciones, en realidad lo mejor de la exposición.


La pintora Julia Dorado

 

A partir del 14 de mayo, en el IAACC Pablo Serrano, puede admirarse la exposición de Julia Dorado, Zaragoza, 1941, con 29 cuadros de mediano y gran formato, pintados para la exposición con fechas entre 2011, solo uno, y los restantes de 2013 a 2015. La muestra, titulada Entre mirar y ver, se acompaña con un audiovisual, de ocho minutos, del fotógrafo Pedro Avellaned. Exhaustivo prólogo de Alejandro Ratia transformado en obligada referencia. Estamos, de pura obviedad, ante una histórica con años de trabajo y el uso de muy variadas técnicas, aunque en la exposición tenemos el acrílico sobre tela y uso del agua como otros artistas, lo cual posibilita la muy escasa capa matérica. E. Pérez Bariaín, Heraldo de Aragón, 15 de mayo de 2015, comenta:<<No hago más que un resumen o una fusión de mi pintura>>, afirmó. El resultado son obras donde revisa (o <<revisita>>, como ella misma dijo) elementos que han sido una constante en su carrera, como las puertas o ventanas abiertas, sin abandonar el estilo abstracto que ha protagonizado su trayectoria.

Estamos ante una estructura geométrica, cuando se da, y la incorporación de numerosos planos informales mediante manchas que son clave para el resultado final, de manera que asistimos a la cambiante proliferación de espacios, en unos cuadros muchos en otros menos, como vías conducentes al significado. A sumar el uso del cambiante color mediante los tonos cálidos y, en ocasiones, la incorporación de toques oscuros. La pintora, por tanto, nos propone una inmersión radical hacia el ámbito de lo enigmático, de lo inaprensible, como sensaciones que atrapan sin regreso a la normalidad. El resultado final es impecable. Los cuadros manifiestan un estilo personal nacido hace años, de ahí que tengan un deje del pasado evidente en otros artistas abstractos de su época.


Franch y Sánchez Marco

 

La fotógrafa Alejandra Franch, Zaragoza, 1980, estudia en Spectrum Sotos, en el Instituto de Fotografía de Oporto y una maestría en la madrileña Foto España. Primera exposición individual inaugurada el 8 de abril, que titula Bello doméstico y subtitula Historia universal sobre pelo y gobierno. Fotos de pequeño formato con un total de 49, de las que 18 son en color.

Muy buena atmósfera, cuando procede, y primeros planos de rostros femeninos, alguno masculino. A sumar, por ejemplo, piernas de un varón, otro con camiseta sin ver su rostro pero sí el cabello del pecho y la barba, figuras femeninas vistas de espaldas para enfatizar en la melena, primer plano de un gato negro, mano de mujer que sujeta un coco, un cactus cuyas espinas hacen de pelo y primer plano de un cordero. Todo un cambiante muestrario que demuestra su imaginación y, algo muy importante, ese control de las formas para que nada se erosione. Irrealidad de lo real.

Marta Sánchez Marco, desde el 13 de mayo, titula su exposición Platafísica. A título de información es hija del fotógrafo Julio Sánchez Millán y sobrina del añorado Alberto. Nacida en Zaragoza, año 1982, es licenciada en Bellas Artes por la Universidad de Salamanca, 2005, y diplomada por el Institut d´Estudis Fotogràfics de Catalunya en Barcelona, 2012. Lo dicho como síntesis. Prólogo de Alejandro Ratia.

Sobre los fondos grises pálidos incorpora ramas, una hoja suelta,  una flor de variados grises y blancos plata como gran presencia. A sumar la delicadeza de una esfera con varias hojas en su interior, cual insólita prisión, o el fanal con un cactus flor en su interior. Fotografías de extremado refinamiento, sin forzar nada, donde todo es lo que parece, pero todo se altera partiendo de la dispar realidad que disecciona y cambia. Marcada visualidad del sentimiento a través del gesto creativo. Al final del prólogo, tras el historial, hay una frase, suponemos de Alejandro Ratia, que define sus fotografías con precisión. Afirma: "La obra de Marta Sánchez representa la actualización del género de la naturaleza muerta, explorando la ambigüedad engañosa del mundo de la imagen y provocando la reflexión sobre los límites confusos entre realidad y artificio."


Abraín, Aznar, Callejas, Martus

 

Inaugurada el 9 de abril y titulada Estricta observancia, con prólogo de su hijo Galo Abraín enfocado desde un ángulo literario que alude a la obra desde canales indirectos, la muy abarcadora exposición de Sergio Abraín ocupa ambas salas con dos enfoques pictóricos de variada índole. Todos los cuadros se titulan Emisor con el correspondiente número. Aunque algún cuadro se expuso en Bantierra, Zaragoza, la mayoría están fechados en 2014 y 2015.

En la segunda sala, de menor tamaño, tenemos desde un cuadro gran formato con un mono y un desnudo masculino decapitado que posa la mano sobre la calavera de un animal, hasta obras con incorporación de dispares materiales para crear dispares atmósferas, incluso en los collages Emisor XXII y XXIII, sin olvidar un sugerente desnudo femenino marca de la casa por la exquisita sensualidad y dos obras muy atractivas con proliferación de sus típicas bandas en grises, negros y platas.

En la primera sala, de mayor tamaño, tenemos cuadros de mayor formato con su muy escasa matérica, tan característica, como consecuencia de la técnica usada, diversas pistolas mediante compresor, y el muy refinado uso del color que impregna el entorno con exclamativas sensaciones, así como las típicas bandas en grises, platas y negros que trastocan el resto del cuadro para enriquecer su totalidad. Estamos ante cambiantes abstracciones geométricas móviles, muchas destacando sobre los fondos, que trazan una especie de circuitos y un alto número de obras que son lo que se entiende como  el cuadro dentro del cuadro, todo lo cual ofrece una idea sobre su complejidad formal. A sumar el también fascinante Emisor V, con sugestivo espacio, una extraña forma que vuela y un desnudo femenino de pie en inverosímil posición, como si fuera un ejercicio de gimnasia, que ubica en un rectángulo para acotarlo con el resto de la composición. Exposición con una obra más que madura, sólida, personal. El Abraín de siempre.

Diego Aznar, en la sala mayor, y Juan Carlos Callejas, en la menor, inauguraron el 7 de mayo, de manera que forman un circuito figurativo y otro abstracto.

Diego Aznar, con exposición titulada De lo no fingido, como vínculo entre el sueño y la muerte, es un pintor turolense nacido en 1985 y Licenciado en Bellas Artes por la Universidad de Valencia.  La serie Encuentro de Hipnos y tanatos está formada por siete óleos de pequeño formato y un rostro por obra con los ojos cerrados. La serie Insomnio, 12 cuadros de pequeño formato, se basa en una figura masculina por obra dentro de una habitación y en dispares posturas para mostrar el insomnio. También tenemos seis cuadros de mediano y gran formato con tres figuras femeninas, una por cuadro, que duermen, un cuadro con un varón y una mujer durmiendo y dos con un varón despierto y otro durmiendo. La exposición se remata con dos cuadros de pequeño formato que titula Ausencia en lecho I y II, como es lógico sin presencia humana. Exposición con muy buen dominio técnico y sentido del color, siempre en su sitio, con una línea temática que vemos como una especie de reto. No sé. Quizá sería conveniente pintar sin tanta premeditación temática como si fuera una especie de recorrido con final neutro. Algo saldrá desde una mayor libertad.

Juan Carlos Callejas titula su exposición Entre el cielo y la tierra, 20 aniversario, pues lleva 20 años como pintor, lo cual significa que ha expuesto una pequeña retrospectiva para captar, dentro de lo posible, su diáfana evolución pictórica. Nos parece, sin más, muy entrañable. En principio tenemos seis óleos sobre papel que titula Retrospectiva, con obras desde 1995 hasta 2004. También incorpora una escultura, muy bien resuelta, de hormigón patinado en rojizo con irregularidades para mostrar la riqueza de texturas, en el ámbito de una fuerte abstracción geométrica con impecable juego de entrantes y salientes. Expresionismo vital de hondas raíces vinculadas con la condición humana. Los once lienzos de 2015, se caracterizan por las ricas y cambiantes texturas al servicio de unos colores que según el dominante todo adquiere una gran fuerza expresiva, profunda, enigmática, ni digamos cuando añade el negro. A sumar planos irregulares, incluso dos paralelos a la base, de manera que el conjunto de lo pintado, incluyendo los colores, posibilita dispares espacios por intensos y diáfanos. Cuadros de gran entidad, muy con el perfil temático de la escultura, que ofrecen la precisa medida de un pintor hacia adelante.

Andre Martus, Alemania, 1961, vive en Barcelona desde hace 30 años. Durante la inauguración presentó un espléndido libro con reproducción de cuadros suyos que fue desplegando por el suelo. Libro titulado Falta branco / nao falta branco, del proyecto Zavial de Andre Martus y Dália Dias. Exposición formada por esculturas y cuadros, que respiran la misma línea expresionista.

Seis esculturas son suficientes para mostrar su capacidad para manejar el volumen. Tres son filiformes con cambiantes ángulos para enriquecer su visón total y tres recogidas con escasa altura que son como una explosión que abre el metal. En cuanto a los cuadros, de mayor o menor formato, incluso collages muy exquisitos, cabe sugerir que usa el fondo neutro como gran espacio para incorporar dispares moteados que son una especie de restos viajando por el universo tras la gran explosión de rojos incandescentes y negros mortales. Podríamos sugerir que apela al hombre con sus dosis dramáticas, pero nos atrae mucho más pensar que refleja la infinitud mediante aquella gran explosión y los restos, con la milagrosa agua, capaces de crear nuevas vidas como en la Tierra. Radical sinceridad sin fisuras.


Cerámicas de Miguel Molet

 

Miguel Molet, Albelda (Huesca), 1966, es uno de nuestros más destacados ceramistas con una intachable línea artística de primer nivel. Además de otros premios a sumar el Premio Internacional de Cerámica Contemporánea, cada dos años, fallado el pasado 8 de mayo con motivo del Cerco anual celebrado en Zaragoza. Miguel Molet. Anatomías de la forma es el título de su exposición inaugurada en el Torreón Fortea el 7 de mayo. Prólogo de Manuel Velázquez.

Además de un conjunto de esferas fuera del conjunto exhibido, lo que entendemos como la exposición es un conjunto de esculturas y placas sobre pared basadas en un específico juego formal mediante tonos pálidos moteados por puntos y pequeñas formas de dispar matiz. Su absoluta capacidad creativa queda palpable si consideramos la variedad formal partiendo de un mismo eje capaz de cambiar sin descanso, siempre deslumbrante, quieto pero con un deje móvil hipnótico que nos arrastra como si montáramos en un anómalo tobogán. Banda ancha, curva y contracurva, final de una banda que “choca” con otra uniéndose sin fisuras, para ofrecer un conjunto que evoca a la tantas veces citada Banda de Moebius, por el matemático alemán del siglo XIX, aunque en realidad adquiere cierta semejanza con las figuras imposibles tipo cuboide pero en sus cerámicas transformadas a través de ondulantes curvas que, sin duda, se enlazan con el llamado nudo de Salomón.


Norberto Fuentes, María Buil y Josep Guinovart, en exposiciones de raro planteamiento

 

La galería Finestra inauguró el 16 de abril El tiempo imaginario, de Norberto Fuentes (Caspe, 1958). Varios dibujos suyos ilustran un libro homónimo de Francisco López Serrano. Los dibujos, con gran dominio de la línea, abordan gran variedad de temas, sean o no surrealistas, como la muerte, el tiempo a través de un reloj, muy exagerado en proporción al resto de la composición, un basurero urbano con múltiples objetos, un desnudo masculino corriendo por lo que sea, ciudades inventadas y figuras humanas mecánicas mutiladas.

También tiene cinco esculturas, una de papel y cuatro con hilo de cobre. Figuras, salvo dos, con tendencia filiforme, toque expresionista, excepto la de papel, y alta supresión de elementos formales. Muy atractivas.

La exposición se cierra con tres cuadros mediante espacios de variados colores e incorporación de una figura por cuadro, que se caracterizan por su condición mecánica, como algunos dibujos, según comprobamos en la pierna que es una llave de perro y un pie con un rodillo. Surrealismo algo forzado al añadir lo que sea para generar impacto.

La exposición es muy abarcadora al tratar muy dispares temas con diferentes tendencias artísticas, como si nos contara múltiples sucesos con dispar planteamiento formal. En ambas características, temas y tendencias, está el máximo defecto de la exposición pues imposibilita profundizar en un asunto específico.

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Desde el 14 de mayo, con prólogo de Antón Castro, tenemos una exposición que abarca variados temas bajo el título María Buil. Lo visceral en la experiencia estética. Los retratos infantiles, de una figura femenina y de un adulto muestran precisión de la línea, excelente técnica y perfecta combinación de colores, sin duda pensados desde un ángulo convencional. Lo mismo puede afirmarse sobre los muy pequeños cuadros con un anodino caracol en cada uno o sobre las flores. En cuanto a la naranja como único tema, hasta un total de ocho en muy pequeño formato, cabe sugerir la ausencia de un matiz trascendente. Otra cosa es cuando el tema de la tartaleta o de los pasteles, siempre con el mismo enfoque, lo lleva a mayor formato, de manera que se aprecia mejor la suelta técnica acompañada por un toque creativo nacido desde el interior. El citado título de la exposición, María Buil. Lo visceral en la experiencia estética, es un auténtico despropósito siguiendo los temas comentados (un caracol, una naranja o un pastel), pues nada hay de visceral emergiendo desde el corazón artístico con dosis de sufrimiento si procede. Exhibición, vista en su totalidad, planteada con muy buenas intenciones pero, en el fondo, para complacer a un público concreto.

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El gran Guinovart, 1927-2007, expone en la galería Kafell desde el 7 de mayo. Seis esculturas basadas en dos conejos, un tanto flojos, y cuatro búhos, así como numerosas obras con cuadros, papeles y grabados, casi todas abstractas salvo dos con la calavera como tema, son más que suficientes para mostrar su categoría. Pero hay un grave problema. Estamos ante una especie de muestrario, tipo tienda de tejidos, en donde entra todo sin un hilo con lógica, cuyo único objetivo es vender, que nos parece muy bien pero guardando siempre las formas, ni digamos cuando el artista ha fallecido, de manera que la absoluta obligación de todos, incluyendo al galerista, es defender el legado del artista sin traicionar su espíritu. Guinovart, en vida, jamás habría organizado una exposición con tal enfoque. El planteamiento natural, respetuoso, habría sido mostrar un período concreto y otro durante la última etapa de su vida artística. Dos ejemplos aunque hay otras variantes. En la exposición entramos felices y salimos muy irritados por decirlo en plan suave. Aún recuerdo su voz y su mirada.


Cuadros de José Manuel Ruiz Monserrat. La cambiante obra de Manuel Medrano. Primera exposición de Eva Monge

 

En el Espacio de Arte Nazca, desde el 29 de abril, se exponen siete cuadros y cinco dibujos con títulos como Magia del hada, Esfera de la Gioconda, Reino de la luz, Figura encajonada o La paz del Nirvana. Título de la exposición Nirvana Misterioso. Por supuesto dentro de su personal estilo, excepcional técnica, dominio del dibujo, alto sentido del color y tema basado en Buda y Nirvana, lo cual le permite desarrollar múltiples asuntos con incorporación de símbolos, dosis eróticas, sugestivas formas inventadas y una especial arquitectura. En fechas muy recientes hemos publicado la monografía José Manuel Ruiz Monserrat: Realidad soñada. Pintura, Escultura, Poesía, Relato: 1953-2014.En el Hotel Meliá Zaragoza, Sala César Augusto, desde el 16 de abril, se inaugura Mis visiones, con muy numerosas obras y variados temas. Este profesor de Arqueología en la Universidad de Zaragoza desde 1983, se relaciona con el arte en los 80 como miembro de la Asociación de Artistas Plásticos Goya-Aragón. Si en 2008 inicia un blog con crónicas de exposiciones de artes plásticas y monográficas sobre artistas, como artista visual  participa en exposiciones colectivas desde diciembre de 2012. Su primera exposición individual, en este caso compartida con la pintora Marian Fernández Landínez, es en mayo de 2014. En cierta medida, al margen de su condición como profesor, se le podría definir como un impecable animador cultural, que con su blog aporta numerosos datos sobre las exposiciones y fotografías del momento, que ya son documentos para el futuro.

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La técnica de sus obras abarca las composiciones fotográfico-digitales, acrílico sobre lienzo, acrílico y neón y acrílico, neón y fluorescente sobre lienzo. Además del retrato al pintor Miguel Ángel Ruiz Cortés, titulado Trascendencia, con pequeñas evocaciones de cuadros suyos como homenaje ante su prematura muerte o del retrato a María Antonia Díaz, su esposa, y del autorretrato con múltiples símbolos, el conjunto derrocha imaginación por su variedad temática, quizá demasiada pues imposibilita profundizar en un asunto concreto. Da lo mismo en su caso. Ahí tenemos a los espíritus africanos yoruba explorando, nada menos, la luna Encélado que orbita en torno a Saturno, el cuadro La mirada de Buda, la cabeza petrificada de un gran dragón que aparece en la costa balear, los dioses taínos, como antiguos pobladores de Puerto Rico y de La Española, el cuadro El ojo de Horus o el lienzo Kérberos, perro guardián del inframundo griego para que los muertos no pudieran salir ni los vivos entrar. Datos suficientes que muestran la variada temática. La realidad es que la exposición daba de sí para pasarlo muy bien.

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Siempre es un aliciente descubrir a un artista, pues nunca habíamos visto obra suya. El caso es que la joven Eva Monge inauguró su exposición el 12 de junio en la exquisita tienda Nice You. Nacida en Zaragoza, medio madrileña, con residencia en su ciudad natal. Diplomada en Diseño e ilustradora.

Obras de pequeño formato que incluye un autorretrato. Algunos títulos, entre las 14 obras expuestas con gran dominio de la línea, ofrecen una idea sobre el tema desarrollado, como Gatos, Serpiente, Caballo, Ojo de leopardo, Pájaro, Pantera, Gorila y Ojo de tigre. Fondos negros y los temas en negros, grises, blancuzcos y blancos. Primeros planos de los temas y absoluta penetración natural en los animales y aves, de manera que hay una perfumada majeza de gran atractivo. 


Juan Alberto Albiac, Raúl Egido Val y colectiva del 40 aniversario

 

Juan Alberto Albiac, desde el 10 de abril, inauguró Retratos de Al Bic. Nacido en Barcelona el año 1975 pero viviendo en Zaragoza desde los once años, estudia en la Escuela de Arte de Zaragoza y en Barcelona como Técnico realizador de imágenes de síntesis durante dos años. Con posteridad, ya en Zaragoza, se forma como escultor y diseñador de joyas.

Comienza los retratos por los ojos, según el artista la clave por su propia expresión personal. Algunos títulos ofrecen su visión de personajes como Heisenberg, Chaplin, Vagabundo, Marco Antonio, Marylin, Frankestein, Don Luis Buñuel, Rita, Mitchun, 007 o Audrey. Que retrate a famosos extranjeros nos parece muy bien, pero no vemos sensata la generalizada ausencia de españoles, sobre todo si consideramos el alto número de personas extraordinarias durante, por ejemplo, los dos últimos siglos. Con la música pasa igual: antes en francés e italiano y ahora en inglés. Esclavos de la moda. Sigamos con los dibujos. Sobre fondo blanco, aunque cuatro en azul, los rostros, siempre con bolígrafo, son en azul y blanco o en blanco y negro. Rostros realistas, muy bien resueltos, con los personajes conocidos en plenitud física salvo la serie sobre vagabundos. Queda claro que vibra el tono artístico.

El zaragozano Raúl Egido Val, nacido el 30 de diciembre de 1986, presentó Abstracción desde el 8 de mayo, con  75 obras de pequeño y mediano formato y títulos muy curiosos lejos de la realidad pintada como, por ejemplo, Las mentiras de Dalí, El perro cibernético, Hombre con los dientes largos, Cabeza con ojo apoyado sobre hombro, Extraterrestre con las botas puestas, Mujer tumbada sobre una cama rosa, Bodegón Mediterráneo con esqueleto, Homenaje a un suizo o Retrato de un obispo cabreado. Acrílico sobre lienzo, mixta sobre madera o sobre cartulina y mucho collage, todo con variantes. Estamos ante algún cuadro con la flor como tema o alguna figura sugiriendo el perfil, pero todo enmarcado por la abstracción. Ricas texturas dentro de un fuerte expresionismo dramático con movimiento general, que atempera en alguna obra, desde la mayor o menor intensidad, mediante planos geométricos más o menos regulares. Gran sentido del color, del fuerte al sosegado, que multiplica lo dramático. Vitalidad humana, desde la angustia, que el pintor desliza como algo natural.

Nos queda la exposición Galería Itxaso 40 Aniversario. Artistas Aragoneses, que se inaugura el 5 de junio con 36 artistas, mientras que la de 1975 se inauguró el 3 de junio con 33 artistas, en realidad 36 si contamos el grupo Forma. Cambio de día porque en Itxaso siempre se inaugura en viernes. Antes de comentar el pasado y el presente es imprescindible centrarnos en Manuel Gomollón Tobajas, Illueca (Zaragoza) 1925, con residencia en Zaragoza desde 1937, que se jubila y fallece en Alicante el año 2015. Desde hace años está dirigida por su hija Mar Gomollón García. La galería más antigua de Zaragoza, en la calle Dato, 13-15, simboliza las dos pasiones de su fundador: la hostelería, pues regentó con antelación Los Juncos y Xiomara, y el arte. Ahí tenemos los motivos para que al entrar sea un bar con numerosas obras de arte y en el sótano esté la sala de exposiciones, la oficina y los fondos de la galería. Es la única galería de Zaragoza donde puedes encontrar auténticas rarezas sobre pintura, dibujo, grabado y escultura.

Aquel 3 de junio de 1975, se inauguró con una conferencia del excepcional historiador y crítico de arte Juan Antonio Gaya Nuño. Bajo el titulo Exposición de Artistas Aragoneses, el catálogo está prologado por la escritora cubana Nivaria Tejera, casada con el pintor Antón González, de nombre artístico Hanton. En el catálogo figuran 33 artistas, pero, según indicábamos, 36 si contamos el grupo Forma. Tenemos artistas como, entre otros, Ángel Aransay, José Luis Corral, Julia Dorado, Alberto Duce, Pedro Fuertes, Pedro Giralt, Hanton, José Gonzalvo, Ángel Maturén, Pablo Serrano, Francisco García Torcal, Enrique Trullenque, Miguel Torrubia, Joaquín Pacheco, José Orús, Maite Ubide, Juan Jose Vera, Gregorio Villarig, Manuel Viola, la Hermandad Pictórica Aragonesa, formada por Ángel y Vicente Pascual Rodrigo por entonces pintando los cuadros entre ambos, y el grupo Forma, integrado por Manuel Marteles, Paco Simón, Fernando Cortés y Paco Rallo. Listado de artistas que ofrece una idea sobre la importancia de la exposición.

En la exposición Galería Itxaso 40 Aniversario. Artistas Aragoneses, el catálogo está prologado por el historiador y crítico de arte Ángel Azpeitia, que traza una impecable síntesis sobre la galería durante tantos años y el entorno con espacios para exponer. El acto se cerró con unas palabras nuestras y del historiador y crítico de arte Jaime Esaín, sin olvidar el posterior concierto de guitarra española y violín. En la exposición figuran un muy alto número de artistas de aquella primera exhibición, bastantes fallecidos, junto con otros como Miguel Ángel Encuentra, Alfonso Val Ortego, Débora Quelle, Martín Ruiz Anglada o Egido Val. La presencia de Mar Gomollón García como directora representa una garantía de continuidad, dentro de una línea específica mediante artistas de muy diferentes generaciones.


Variedad de obras de Samuel Hereza y Nacho Arantegui

 

Samuel Hereza, Zaragoza, 1989, es el típico ejemplo de los numerosos jóvenes artistas zaragozanos, incluso en algunos pueblos de nuestro entorno, que irrumpen con vigor y alta calidad, lo cual significa que tenemos una generación rompedora, distinta, variada y con absoluta ilusión hacia su evidente trabajo vocacional. Dentro del Proyecto CAI Barbasán-Arte Joven, de ineludible alabanza por nuestra parte, Samuel Hereza inauguró en el Centro Joaquín Roncal, el 9 de abril, con la exposición titulada Bio Lento.

Su obra pictórica la dividimos en dos bloques. En el primero incorpora  palabras y frases que nunca se acoplan al conjunto de lo pintado. Algunos amigos, tal como nos indicó el artista, le señalaron lo afirmado, razón para que en los cuadros más recientes, también expuestos, solo vive la pintura. Estamos ante impecables abstracciones geométricas, muy bien resueltas por técnica y color, con incorporación de planos irregulares y fuerte carga matérica para enfatizar en el expresionismo. Combina el palpitante expresionismo vía pasión humana con su diáfana alteración mediante la racionalidad geométrica. Dos campos que habitan fusionados pero que, si lo desea, pueden enfocarse por separado si algún día decide otra línea artística.

En las esculturas anidan similares planteamientos expresionistas que en los cuadros pero con una marcada diferencia. Si en una escultura añade un desnudo masculino con el pene erecto, en la titulada Estudios organismos violentos tenemos una poderosa figura masculina de la que manan por doquier una especie de fluidos negros. Nos queda Torso Bio-lento, con la extremada violencia de una figura masculina sin cabeza. Esculturas con impecable sentido del volumen, siempre al servicio de la autenticidad temática vía sentimiento interior lanzado hacia afuera.

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En el Colegio de Arquitectos, Demarcación de Zaragoza, con inauguración, el 9 de abril, bajo el título Arte y Naturaleza, subtitulada Al cobijo de los chopos y otros espacios naturales, se indica una temática desarrollada con absoluta creatividad al servicio de altas dosis imaginativas. Como no estuvimos el día de la inauguración, cabe recordar la reseña de Alejandro Toquero, Heraldo de Aragón, 11 de abril de 2015, cuando recoge una acción con las siguientes líneas: “Gonzalo Catalinas cubrió su cuerpo con algodón de chopo, mientras Gustavo Giménez descubría los sonidos de la naturaleza. De ese diálogo fluyó una obra en forma de danza.” Acción en perfecta simbiosis con las obras expuestas. Exposición que obedece al mismo espíritu temático mediante fotografías esculturas y cuadros, así como un vídeo del artista que capta el proceso de los materiales cogidos en pleno campo para transformarlos con posteridad.

Las fotografías en color son primeros planos de choperas, con o sin agua, y excelente juego de luces, incluso en dos con el Sol reflejando el tema. Populus oferenda es una chopera de Torres de Berrellén (Zaragoza), en plena primavera, con planos directos de los chopos y el agua, mientras que en el punto de fuga, con el cielo al fondo, ubica un tronco seco y una especie de copa como matiz simbólico. En cuanto a Vertex populus consiste en un círculo hecho con troncos vía cambiantes sensaciones e iluminado por la noche. Asimismo, tenemos cuatro fotografías aludiendo a las cuatro estaciones con desnudo femenino caminando o tumbado sobre el algodón propio del chopo. Gran belleza y juego de luces correspondientes a dichas estaciones. Fotografías acompañadas por otro vídeo que capta el algodón con una fascinante bailarina inmersa en lo más parecido a un manto de nieve móvil. Magia  a raudales con dosis hipnóticas.

Vida, muerte y vidase basa en dos esculturas mediante un tronco seco con micrófono para escuchar el sonido interior, que está recubierto de algodón y en el interior yesca que, según nos indicaba el artista, es un hongo que crece en el chopo cuando muere.

Composiciones de origenson tres cuadros extraordinarios hechos con algodón de chopo, hojas alancetadas y dispares semillas, que configuran un palpitante y hermoso campo visual de gran variedad geométrica. Mientras, la escultopintura de gran formato Circus Donax está hecha con carrizo y vilano algodonoso de hembra de chopo sobre papel.

Queda la serie sobre la sal por las minas de sal en Remolinos (Zaragoza). Esculturas en el suelo y en la pared como cuadros para crear maravillosas formas que ilumina. Un ejemplo de lo muy meditada que es la serie, sin obviar el refinamiento, respira en el cubo de sal con una burbuja de aire que tiene millones de años.

Tanta hermosura creativa, auténtico derroche cambiante en forma y color, se apoya en que la obra exhibida es un himno transformado en arte como defensa de la naturaleza. Sentimiento de artista.