Origami o las infinitas posibilidades del papel

El origen del arte del plegado de papel es casi tan antiguo como la creación misma de este material. Esto explica que la expansión de ambos desde China al resto del mundo se produjera de forma prácticamente simultánea. No obstante, no es de extrañar que al llegar a Japón, la sensibilidad y el exquisito concepto de belleza nipones favorecieran su evolución, alcanzándose niveles de calidad y refinamiento elevadísimos. De hecho, ha sido en Japón donde surgió la palabra origami –empleada y reconocida mundialmente- y donde nació Akira Yoshizawa (Kaminokawa, 1911-Tokio, 2005), el creador de la papiroflexia moderna.
Sin embargo, el origami no ha sido practicado solo en el país nipón. Esta manifestación ha logrado expandirse por los cuatro continentes y, a pesar de ser un arte minoritario, cuenta con representantes de gran valía por todos los rincones del planeta. Así nos lo ha demostrado la magnífica exposición que el Grupo Zaragozano de Papiroflexia y la Sociedad Municipal Zaragoza Cultural han organizado en el Centro de Historia de la capital aragonesa.
Esta muestra que permaneció abierta desde el 18 de septiembre al 22 de noviembre ofrecía al visitante una oportunidad sin igual para acercarse y profundizar en las innumerables vías que ha abierto la papiroflexia contemporánea. Lejos de ser solo un juego de niños, aunque nadie dude de su capacidad pedagógica, el origami se evidencia como un universo infinito repleto de diferentes técnicas, modelos, calidades o texturas que logran avivar todos nuestros sentidos.
Vertebrada en tres grandes espacios y consecuentemente en tres secciones diferentes pero bien relacionadas, la exposición comienza con un interesante recorrido por la tradición japonesa de creación de origami de la mano de grandes maestros como el mencionado Yoshizawa, Yoshihide Momotani y Tomoko Fuse, entre otros. Asimismo, estos artistas se relacionan con otras figuras como las del Grupo Zaragozano de Papiroflexia, el cual ha permanecido activo de forma casi continuada desde los años cuarenta, con el fin de evidenciar que también Occidente ha sabido recoger el testigo en este arte. En este sentido, sobresale el manto realizado por Jorge Pardo que fue ofrecido a la Virgen del Pilar en 2007.
Por otro lado, en la segunda sala se presenta una completa panorámica del alcance y desarrollo del origami en el mundo, ofreciendo ejemplos de lo que está sucediendo en países como Colombia, Suiza, México, Sudáfrica, Vietnam, Estados Unidos, Argentina, Francia, o, por supuesto, también España donde destacan la perfección y el naturalismo -casi entomológicos- de las figuras de insectos de Manuel Sirgo.
Finalmente, el broche de oro en la muestra lo pone un interesantísimo espacio dedicado a las nuevas sendas que el origami transita en la actualidad, demostrando que esta creativa manifestación ha sabido evolucionar y adaptarse con el paso del tiempo. Sorprendentes piezas como, por ejemplo, las realizadas por Vicent Floderer y el C.R.I.M.P. francés con sus caprichosas y sinuosas formas inspiradas en la naturaleza o las casi escultóricas piezas del israelita Saadya y del vietnamita Giang Dinh despertaban la admiración de todos los espectadores. Asimismo, una mención especial merecen las creaciones de Víctor Coeurjoly, Eric Joisel y Junior Fritz Jacquet ya que estos autores manipulan el papel hasta otorgar vida y expresividad a sus personajes.
En definitiva, la complejidad técnica alcanzada en las piezas, la belleza de las formas construidas, la importancia de los autores reunidos, la claridad y eficacia del montaje y la originalidad y valentía del tema planteado convierten a esta exposición en una de las muestras más interesantes y novedosas de la temporada.
Son propuestas como ésta las que permiten que los límites del arte se amplíen en numerosas direcciones, que se estrechen los lazos entre culturas y países bien distantes y, que se destruyan poco a poco los prejuicios impuestos sobre ciertos materiales y técnicas. En este sentido, y al menos en lo que concierne al origami, tras contemplar esta exposición seguramente nadie se atreverá a volver a cuestionar la validez y las posibilidades que ofrece una hoja de papel.

Centro de Historia, Zaragoza

Número 9

Diciembre 2009
Laura CLAVERÍA GARCÍA
Becaria de Investigación del dpto. de Historia del Arte, Univ. de Zaragoza
Fecha de recepción: 15/12/09
Fecha de aceptación: 17/12/09
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