En la Fundación Caja Rural de Aragón, 3 al 31 de octubre en Zaragoza, se inauguró la exposición Contín. Expresionismo Pop, bajo el comisariado de Carlos Buil y Ricardo Marco, con muy aclarador texto de Carlota Santabárbara dividido en temas titulados Superhéroes, New York o Ambigüedad social, La cultura devorándose a sí misma y Seis grados de separación. Técnica mediante acrílico sobre papel, fotografía y lienzo.
Muy buena exposición al servicio de la expresión pura con impecable sentido del color exclamativo, siempre mediante fuertes colores combinados con rara perfección que encajan desde cualquier ángulo. En los retratos de Carla Royo Villanova, Antonio López, Marta López, Antón Castro, Arturo Elena y Victoria Rodrigo, como norma partiendo de fotografías, es donde se detecta la alteración de los rostros a través de dispares trazos, sin duda para potenciar el realismo sin pérdida de verosimilitud. Todo adquiere una majeza, vía cambiante atractivo, que atrapa sin descanso. En el acrílico con objetos Cultura devorándose a sí misma, excepcional de color, consideramos que sobra el esqueleto en un primer plano por exceso sin sentido lógico, pues con los dos planos paralelos a la base y el remate con la palabra Ignorantes es más que suficiente para captar una obra excepcional, atractiva, sin necesidad de añadiduras. Lo mismo le ocurre al acrílico sobre lienzo Decadencia occidental, con el monstruito Hulk, siempre muy verde, y el inefable Batman como elementales ejemplos de la supuesta decadencia que lleva numerosos años. Como recuerdo permanece el añejo libro La decadencia de Occidente. Lo mismo puede afirmarse con la obra Crisis de identidad, basada en un personaje de fiero rostro con cuernos. Ni de lejos se detecta la crisis. Todo lo contrario al impecable cuadro con objetos incorporados New York, pues al hermoso color cabe sumar la intensidad generalizada como la palabra exacta que lo define. Otra clave está en el poderoso rostro que se difumina para eludir el excesivo protagonismo. Basta de ejemplos contradictorios.
Puede afirmarse, visto el conjunto de la exposición, que estamos ante un singular artista con lenguaje propio, capaz de una importante obra, cuyo máximo problema está en el exceso gratuito deslizándose hacia lo narrativo.


