En la galería Antonia Puyó el 11 de abril se inaugura la exposición de Olalla Gómez, Madrid, 1982, con obra que sugiere un recorrido. Prólogo de Carlos Delgado Mayordomo que, entre otras consideraciones, afirma: "…su empeño es generar trasfondos reflexivos que, en lugar de ser dictados de manera unívoca por un yo-creador, sean tejidos a partir de experiencias compartidas." La artista respira en contra de las normas neoliberales y las tierras la inoperancia de la frontera.
Dejamos tanta idea política al servicio del arte. Todo obedece a una especie de recorrido. Sobre un panel hay numerosas cartas con sellos como si fueran los mensajes recibidos con opiniones desconocidas. A sumar la sugerente frase sobre una pared que afirma: "La libertad es dependiente o no es". Sigue mediante un montículo de tierra sobre el suelo, que enlaza con los tubos de ensayo sobre la pared llenos de piedrecitas para configurar una sugestiva cadena montañosa, quizá como si fuera la barrera capaz de impedir el libre camino de las personas. Todo se completa con varias abstracciones geométricas de suaves colores pero vibrantes y muy destacable belleza creativa. En la exposición, vista como una totalidad, produce la impresión de que predomina la idea sobre el gesto creativo salvo las abstracciones geométricas.
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En la galería Kafel el 25 de abril se inaugura la exposición del pintor Federico Contín, Zaragoza, 1979, con numerosa obra de muy diferentes tamaños, siempre al servicio de un expresionismo vital, sin concesiones, con el rostro humano como gran protagonista. Muy buena exposición salvo un cuadro sin título con el añadido de una frase en inglés, I am your father, que pronuncia un personaje de Star Word dirigida a Hitler. Eso encima.
A partir de aquí tenemos cuadros excepcionales como, entre otros, Muda de Piel, basado en el rostro de una joven de gran belleza y ojos azules, muy enriquecida por trazos y planos de dispar índole, Lápida, con ese rostro expresionista en diferentes azules y arrebatado de intensidad, Armagadón, mediante un rostro en negro azabache brillante cuajado de misterio, o Buy to be Happy, basado en un rostro masculino sobre fondo azul, mirada intensa y múltiples planos expresionistas de fuertes colores como verde, azul o rojizo. Es aquí donde se evidencia al gran artista que es Federico Contín, con un mundo pictórico sin barreras que jamás cansa. Como una aventura sin barreras.