Novela y cine. Los géneros cinematográficos como herencia de la novela, Antonio Viñuales Sánchez (2025, Institución Fernando el Católico)

La cultura de masas tiene en la novela y el cine dos de sus pilares básicos. No solo por su carácter histórico y universal, sino también porque ambos condensan en forma y contenido los ingredientes fundamentales para entender la evolución creativa y social que ha experimentado la humanidad a lo largo de los tiempos. Medios de expresión, así como testimonios de una época, objetos de estudio histórico-artístico que permiten añadir puntos de vista a un pasado sobre el que todavía queda mucho por decir. La confluencia en el estudio entre ambas disciplinas supone un reto, una apuesta firme por seguir sumando nuevas miradas. En esta ocasión el encargado de lanzarse a este complicado, y al mismo tiempo necesario, cometido ha sido Antonio Viñuales Sánchez en su libro Novela y cine. Los géneros cinematográficos como herencia de la novela, publicado por la Institución Fernando el Católico.

El autor es licenciado en Filología Hispánica (Orientación Literatura) y doctor en teoría de la literatura y análisis de textos. Entre sus principales líneas de investigación se encuentran la literatura comparada, la crítica literaria, el género literario y la cinematografía. Ha publicado los libros Casos completos (ed., Francisco Ferrer Lerín, 2021, Ediciones Contrabando) y El didactismo y sus géneros (ed., 2025, Institución Fernando el Católico), así como artículos como La fecundidad de la teoría de la novela para los estudios fílmicos: el género biográfico familiar en la trayectoria de Pedro Almodóvar (2025, Cuadernos de Investigación Filológica) o Lectura de El viaje de Chihiro desde el simbolismo global moderno: una sátira menipea de animación (2025, Con A de animación).

En Novela y cine. Los géneros cinematográficos como herencia de la novela propone en 322 páginas una aproximación a las constantes que han acompañado a ambas disciplinas. Lo hace a través del estudio de los géneros, buscando demostrar que precisamente los géneros de la novela son la clave que desbloquea el secreto del diálogo entre estas artes, entendiendo los géneros cinematográficos como una herencia de los subgéneros novelísticos, y el cine, en definitiva, como una metamorfosis de la novela (p. 11). Una propuesta que se apoya en un amplio marco teórico que constituye la primera parte de la obra, así como en una detallada clasificación correspondiente con los dos siguientes bloques: Los géneros cinematográficos de consumo y Los géneros cinematográficos para la reflexión. El primero tiene una extensión más breve, e incluye apartados como Los géneros del hermetismo de consumo (magia y juego) o El aventurismo de consumo: la película de aventura popular. Las doscientas páginas siguientes están destinadas a albergar el complejo ecosistema dedicado al cine más reflexivo, una aproximación que Viñuales aborda sirviéndose del simbolismo (Cine, novela y simbolismo moderno; Cine del simbolismo del pasado; Cine del simbolismo de la actualidad; y, Cine del simbolismo del futuro). Cada uno de los capítulos se divide a su vez en distintos subapartados, justificados por la amplia idiosincrasia de las películas que en ellos se recogen. Un intento más que loable que cierra con unas conclusiones claras y perfectamente recogidas en catorce puntos, así como unas extensas bibliografía y filmografía.

El cometido de la publicación no era sencillo, sin embargo, la ambición y el concienzudo estudio con el que se aborda han conseguido dar como resultado una propuesta que contribuye a engrosar las investigaciones sobre literatura y cine. Detenerse en Novela y cine. Los géneros cinematográficos como herencia de la novela supone descubrir una nueva manera de abordar dos de las manifestaciones culturales más consumidas por el público, así como disfrutar rememorando algunos de los títulos narrativos y cinematográficos más importantes de todos los tiempos.