Nacho Arantegui. Diario de un río

El 5 de mayo, 4º Espacio Cultural de la Diputación Provincial de Zaragoza, se inauguró la imaginativa exposición del fotógrafo Nacho Arantegui, bajo el aclarador título <<Diario de un río>>, como tema que desarrolla con abrumadora belleza a través de cambiantes paisajes en color. Antes del correspondiente comentario sobre el artista, que terminó estudios en la Escuela de Arte de Zaragoza, año 1998, sin olvidar otros posteriores, nos parece imprescindible detenernos en Belén Chueca Izquierdo, comisaria de la exposición. En su texto, titulado Una mirada a los orígenes del Land Art. Apuntes para el presente, el mayor espacio está dedicado a una especie de corta historia sobre las décadas de los 60 y 70, cuando el mayor protagonista debería ser el fotógrafo mediante un análisis de su obra y, en efecto, mezclando sus posibles vínculos con el pasado artístico dentro de sus diversas tendencias. Para cuando llega el artista, justo al final del texto, le cita siete veces en negritas a lo largo de una muy escasa hoja y media. Sigamos. Todavía estamos asombrados con aquella década de los 80, esa en la que muchos comisarios de exposiciones se otorgaban mayor importancia que los artistas, cuando para cualquier persona sensata es justo lo contrario. Todo comisario, por mínima prudencia y educación, debe estar un paso atrás. Deducimos que ha retornado una especie de criterio similar, pues la comisaria de la presente exhibición, Belén Chueca Izquierdo, incorpora al final del catálogo lo que, al parecer, es una fotografía con su persona entre árboles y, encima, todo su historial, que ocupa dos hojas enteras, más extensión que lo escrito sobre el fotógrafo cuando le cita siete veces.

Vayamos con el fotógrafo. <<Diario de un río>>, tal como indican Nacho Arantegui y Belén Chueca Izquierdo, es un proyecto expositivo que pretende llevar diferentes corrientes del arte contemporáneo al entorno próximo de la rivera del río Ebro, a su paso por los distintos pueblos que la conforman. Si al principio se comenzó con el municipio de Sobradiel, deducimos, salvo error, que el conjunto de las fotos corresponden también a los de Remolinos, Alcalá de Ebro, Cabañas de Ebro, Alagón, Torres de Berrellén, Casetas y Utebo, siempre bajo la hermosa intención de preservar los espacios naturales. Obras entre 2008 y 2011.

 Las fotografías, en su totalidad, nunca posibilitan que distingamos un conocido espacio natural concreto, salvo que seas de un pueblo específico, lo cual consideramos un gran acierto, pues predomina la imaginación partiendo de la realidad con espectaculares colores caracterizados por la luz suavizada y la intensa mediante un suculento juego con los rayos solares que envuelven, perfilan y acotan los árboles del espacio fotografiado por el artista. Ni digamos las suaves y cambiantes vibraciones del agua para reflejar los troncos de numerosos árboles trazando el típico y atractivo punto de fuga o el agua en reposo marcando ecos de árboles y luces a chispazos con las estrellas como fondo del espacio infinito, siempre sin olvidar el juego de tres planos con los árboles marcando un extraño territorio dulcificado por el agua. Para el recuerdo, siguiendo con la magia en estado envolvente, la obra Mina de sal de Remolinos, año 2011, mediante la sutileza de incorporar un juego de contrastados colores al servicio del túnel que nace y nunca acaba, como si absorbiera cualquier imaginación. Todo adquiere cierto aire clásico, dicho sin ánimo crítico, pero visto desde un ángulo actual.

Obras como Rubuscamera, Circusdonax, Ecos del cierzo, Tierra, la luz interior, El cobijo de los pájaros e Idem, la luz profunda, se salen de lo comentado, pues estamos ante esculto-pinturas y esculturas que encajan como tema relacionado con la naturaleza, sin duda, pero pensadas desde un ángulo algo elemental con aromas elegantes.

 
4º Espacio Cultural de la Diputación Provincial de Zaragoza

Número 15

Junio 2011
Manuel PÉREZ-LIZANO FORNS
Presidente de AACA
Fecha de recepción: 21/6/11
Fecha de aceptación: 22/6/11
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