Monumentos al Sagrado corazón de Jesús en La Rioja

0. Introducción

Cerro de los Ángeles

Para conocer el origen de la devoción al Sagrado Corazón de Jesús hay que remontarse hasta el siglo XVII.  La persona que difundió la veneración del Sagrado Corazón de Jesús de Francia a España fue un estudiante de Teología de Valladolid, el Padre Bernardo de Hoyos (Torrelobatón, 1711- Valladolid, 1735). 

La primera imagen monumental al Corazón de Jesús en España data de 1919. El propio Rey D. Alfonso XIII presidió su inauguración en el Cerro de los Ángeles, cerca de Madrid, ante una imponente estatua. La imagen levantada en el Cerro de los Ángeles fue el origen de una tipología y características que determinaron la forma y función de las sucesivas estatuas.

El conjunto de imágenes dedicadas al Sagrado Corazón de Jesús en La Rioja comparten una serie de características estilísticas y formales propias, así como de su idiosincrasia iconográfica. Tanto en la etapa anterior a la guerra civil como la posterior, estas imágenes religiosas encarnaron un ideal figurativo y realista en casi todas las estatuas y en la mayoría de los casos fueron llevadas a cabo por talleres o albañiles que no accedieron a unos estudios artísticos para formular nuevas tipologías. Sólo en tres ocasiones la iconografía de estas imágenes fue modificada por alguna novedad tipológica y se trata de obras de autor: la de Ortigosa de Cameros por Higinio Basterra, la de Joaquín Lucarini en Rodezno y la que se ubicó en el asilo de ancianos de Calahorra, cuyo autor fue el escultor de Gran Canaria, afincado en La Rioja, Félix Reyes.

1. Etapa anterior a la guerra civil

Las primeras estatuas dedicadas al Sagrado Corazón de Jesús fueron erigidas durante los años comprendidos entre el 1925 y el 1936. La única de las imágenes con cierta calidad artística fue la que se ubicó en lo alto de la Vía Crucis de Ortigosa de Cameros y que fue esculpida por el artista vasco Higinio Basterra. El resto de las imágenes sacras fueron obras de taller: el de Castañares fue realizado en uno de Zaragoza;  el de Badarán en el taller de Berguéz Hmnos;   y los de Manzanares de Rioja y Alesanco se desconoce.
La imagen más relevante del Sagrado Corazón en La Rioja fue la tallada por el artista vasco, Higinio Basterra en el año 1929 para la localidad camerana de Ortigosa.. El Sagrado Corazón de Jesús de Ortigosa de Cameros es sin duda la más monumental y emblemática con esta tipología. Elevada sobre un alto pedestal puede ser contemplada, como casi todas, desde gran distancia, y el espacio donde se halla se ha convertido en un bonito mirador desde el cual se puede contemplar el propio pueblo de Ortigosa en una gran panorámica.

Sagrado Corazón de Jesús en Ortigosa de Cameros (1929)  Sagrado Corazón de Jesús en Castañares de las cuevas (1925)   

                                                                    
La iconografía de la imagen ideada por Higinio Bastear es considerablemente distinta al del resto de las imágenes. La figura de Jesucristo se alza sobre una bola del mundo en una posición algo inestable por la redondez de esta suerte de pedestal. Esta posición le sirve al autor para marcar un movimiento que hasta el momento sólo se conseguía con la caída en cascada de los paños, que en ondas se disponen hacia lo largo del cuerpo de la escultura. La cabeza, de pequeñas proporciones, pasa a un segundo plano y se ladea hacia delante. Sus gestuales brazos se hallan en relación con las posturas manieristas de Miguel Ángel. La extremidad superior izquierda señala el corazón y, la derecha, el cielo en clara alusión a la santidad del personaje. El mal estado de conservación en el que se halla (pátina de óxido sobre la superficie de la piedra) impide interpretar el rostro de la figura.

El de Castañares de las Cuevas viste con  un manto, que en la mayoría de las ocasiones cae en pliegues hasta los pies, el rostro barbado y con una expresión hierática. El Sagrado Corazón inclina las manos hacia el pecho indicándonos el dolor sufrido en su Pasión. Sin embargo, lo que más llama nuestra atención es la escasa altura que alcanza, lo que disminuye su visibilidad. Probablemente el origen privado de esta imagen sea la causa de su inusitado tamaño. Esta estatua fue la primera erigida en La Rioja y fue sufragada por iniciativa de la familia Gil Albaredos. Al igual que el resto de las imágenes, comparte características formales.
El Sagrado Corazón de Badarán participa de una iconografía muy extendida en esta zona. La figura con un brazo señala el relieve del corazón y con el otro, bendice y acoge. En Navarra la tipología más recurrente fue la que representaba a Jesucristo con los brazos extendidos.
El Sagrado Corazón de Jesús de Manzanares de Rioja es de tamaño algo inferior al resto de las imágenes. Sobre una forma ovalada que le proporciona altura y esbeltez. Los brazos se extienden con un significado de acoger al fiel.

 
 Sagrado Corazón de Jesús en Badarán (1927)   Sagrado Corazón de Jesús en Manzanares  de La Rioja (1931)

                                       
           
Por último (en lo que respecta a esta etapa) la imagen de Alesanco, que cubierta de una capa de pintura parece más una obra kitsch que un objeto de devoción popular. Su iconografía coincide con el resto de imágenes en La Rioja: brazos señalando el corazón en relieve, y en su cabeza corona en metal con una cruz. Esta obra es un claro ejemplo de la producción en serie de tallas sin valor artístico para la devoción popular, lo que ha traído consigo la realización de obras de mal gusto y réplicas sin calidad artística. 

Sagrado Corazón de Jesús en Alesanco (1936) 

                                        
2. Etapa de la dictadura franquista

Las estatuas al Sagrado Corazón de Jesús elevados durante la guerra civil o posteriores comparten con los anteriores, su significado religioso, pero a partir de la contienda se elevaran por motivos políticos, durante el régimen franquista, el cual lo usó como un elemento de propaganda.

 La primera de estas efigies del Sagrado Corazón y altar de los caídos fue la levantada en Arnedillo.  En la fachada principal de la capilla circular se esculpió el escudo de Franco.

Sagrado Corazón de Jesús  en Arnedillo (1939) Sagrado Corazón de Jesús  en Cervera del río Alhama ( 1943)

En Cervera del Río Alhama se levantó el Sagrado Corazón de Jesús en 1943 sobre la torre de la iglesia de Santa Ana.  Al igual que sus análogos, se levantó en una zona alta, y la tipología fue similar a la de las imágenes ya estudiadas: Jesús con melena, bigote y barba que cubre su cuerpo con una larga túnica. En el pecho, relieve de su corazón en llamas y los brazos extendidos hacia el espectador.
Las estatuas de Viniegra de Abajo y de Torrecilla en Cameros son semejantes a la de Cervera, ya que combinan la imagen figurativa de los monumentos al Sagrado Corazón con una nueva tipología más libre, aunque claramente entendible por el fiel. Ambas obras son ejemplo de las donaciones particulares y de la relevancia de su inauguración. 

Sagrado Corazón de Viniegra de Abajo ( 1949)  Sagrado Corazón de Torrecilla en Cameros (1952)

 La de Rodezno fue una imagen que se apartó de los estereotipos marcados por la tradición de estas estatuas. En primer lugar, no se trata de una obra colosal, ya que no llega alcanzar ni los tres metros de altura, y se halla situada a una gran elevación sobre la cúpula de la iglesia parroquial del pueblo.  Los brazos no se extienden a modo de recibir al creyente, sino que los extiende en perpendicular, como los cristos crucificados. La actitud de su cabeza y sus palmas abiertas hacia el cielo patentizan un rasgo que no se hallaba en otras estatuas. Pero lo más novedoso fue el tratamiento de los pliegues y la caída del manto en forma geométrica. La vestimenta pasa a cobrar una relevancia estética que hasta el momento no tenía cabida. El autor, Joaquín Lucarini, aprovechó la túnica para esculpir un juego en triángulos que caen hasta los pies.

   
Sagrado Corazón de Jesús en  Rodezno (1961)    Sagrado Corazón de Jesús en Viniegra de Arriba ( 1977)

El Sagrado Corazón de Viniegra de Arriba se halla rodeado por una serie de banderas y en un lugar muy elevado para ser visto desde gran altura, pero debido a su escasa entidad artística se trata de un Sagrado Corazón poco interesante.  El último de estos monumentos, en Calahorra, rompe con las características propias de estas imágenes, en lo que respecta a su iconografía y a la ubicación de la misma. La obra fue donada por una particular, Doña Inés Moreno, a la residencia de ancianos desamparados, en la que se instaló para luego pasar a una zona urbana, pero de escasa entidad social.  En la actualidad, ha sido devuelta al espacio para el cual fue diseñado y se ha restaurado, ya que le faltaba parte de la mano izquierda. El escultor canario rompió con la iconografía propia de estas imágenes, desde un punto de vista formal. Al igual que la de Rodezno, sus brazos se disponen perpendiculares al tronco, formando una cruz. La cabeza inclinada hacia abajo y el torso desnudo patentizan una imagen más en relación con las pinturas y esculturas de crucificados. La túnica le cubre parte del cuerpo dejando al descubierto parte del torso. La novedad de su morfología la eleva a poder ser considerada como una de las imágenes religiosas más modernas del arte riojano y el más vanguardista Sagrado Corazón de Jesús.