Martín Rico o la evolución al naturalismo

 

 

       La personalidad abierta, afable y alegre, que fue Martín Rico  (Madrid,1833- Venecia1908)  le valió numerosas amistades, entre ellas Eduardo Rosales (1836-1873), Antonio Gisbert (1834-1902), León Bonnat (1833-1922)  Raimundo de Madrazo (1841-1920) Mariano Fortuny  (1838- 1874). En sus fotografías de juventud, el rostro del pintor, enmarcado por suaves cabellos negros bajo una frente alta, una barba cortada rotundamente, la nariz aguileña y fina y unos ojos negros de mirada dulce, le prestan el encanto de un poeta romántico y se le comparó con José Zorrilla.

     

   Su proyección internacional se debió a su ambición por labrarse una carrera fuera de España gracias a la oportunidad que le dio, en 1862, obtener una pensión para el estudio del paisaje en el extranjero. Durante más de cuarenta años, hasta su muerte, trabajó en París y Venecia, donde captó la belleza de las dos ciudades y contactó con destacados artistas europeos e internacionales. El estudio de los maestros antiguos, realizado en el Prado, el Louvre y la National Gallery, le había dado una base que pocos pintores poseían. El viaje a Suiza le había liberado de criterios ya superados; y, además, París y Londres, las dos grandes capitales europeas, le habían revelado el arte contemporáneo. Edmond de Goncourt, dice de él: “Rico es el paisajista más espiritual de la tierra. En esas terrazas floridas que descienden hasta el agua trayendo con ellas los pinos piñoneros y cipreses […], se muestra como el único artista que sabe ser un maravilloso decorador y la pintura auténtica y seria». De vuelta a España en 1906, Rico se verá rodeado de recuerdos, los primeros estudios del pintor colgaban allí al lado del gran retrato de familia, por esas fechas, y animado por Beruete, que había publicado su importante obra sobre Velázquez, decidió enviar a la imprenta Ibérica sus memorias, tituladas  Recuerdos de mi vida. Volviéndose imprescindibles para conocer la historia de la pintura española de la segunda mitad del siglo XIX

   

    El Museo del Prado, que cuenta en su colección con doce lienzos, cuarenta cuadernos y un álbum de acuarelas del maestro; presenta El paisajista Martín Rico (1833-1908), que de forma cronológica ofrece obras maestras del artista,  procedentes de museos de todo el mundo, en especial las que viajan desde EE.UU, del Metropolitan Museum y de la Hispanic Society de Nueva York que se muestran por primera vez en España en esta primera exposición monográfica. Entre las obras más destacadas incluidas en la exposición figuran Torre de las Damas en la Alhambra de Granadadel Museo del Prado, El Sena en Poissy, procedente del Metropolitan Museum of Art de Nueva York  y, Santa María della Salute, Venecia, de una colección privada.

 

 

El paisajista Martín Rico (1833-1908)

Museo del Prado

30 de octubre de 2012 – 10 de febrero de 2013