Lo humorístico no quita lo Cabal

Estos días, del 23 de junio al 1 de julio,  se puede visitar en Caspe la muestra de Guillermo Cabal “Concepto y cotidianidad”. El lugar elegido es, una vez más, su propio estudio en la localidad y penetrar en él desde un primer momento va dando pistas de lo que el visitante se va a ir encontrando por la muestra. Porque es cierto: se trata de un juego de pistas donde una pieza nos lleva a otra, el objeto a su representación y ésta al texto.

Hablar del trabajo de Guillermo Cabal de entrada podría llevarnos al tópico de un pintor que re-presenta patrimonio industrial: la decadencia de la industria hecha poesía con pincelada melancólica como melancólico podría parecer de entrada el propio Guillermo. Habitualmente los colores de Guillermo siempre rondan esa pena por un pasado perdido, por lo general vacío de seres con un hálito de vida.

Su oficio como dibujante y geómetra es obvio: técnica no le falta. Es inevitable y recurrente pensar en Eduardo Laborda en cuanto a la temática de ciertos momentos de su producción: por supuesto existen diferencias: Guillermo me parece de pincelada un poco más dura: su enfoque un poco más ensimismado en sí mismo. Quien hubiese contemplado sus pinturas fuera de su contexto habría dicho que es un pintor abatido, incluso triste. Pero analizando el conjunto en su estudio las obras se tornan letras y la exhibición un mensaje con sentido para indicarnos todo lo contrario.

La cronología de lo que ahí veremos es dispar y no todo es nuevo, pero sí se aprecian nuevos indicios de vitalidad, quizá menos conocidos en la obra de Cabal, que por momentos roza lo cabalístico, haciendo un juego de palabras.

Ahora hay texto que se integra en la misma superficie del lienzo. Colores vivos que en otros tiempos se nos habrían antojado discordantes y kitch . Textos expuestos junto a las pinturas. Extraños objetos encontrados,  fabricados y presentados por el mismo autor que en ocasiones aparecen re-presentados en las obras. Lupas colgadas junto al cuadro, por aquello de “mirar con lupa”, declaraciones de desamor de un engendro de madera que atiende por “Cuquita”. Teléfonos toscos que cuelgan de la nada, y lavadoras de sueños… Definitivamente creo que en esta obra son más reveladoras las relaciones invisibles entre los objetos que los objetos en sí, aun siendo importantes.

Sí, definitivamente Guillermo parece haberse desbordado y salido de sus cabales, pero no está loco. Personalmente me alegra ver ese lado ¿dionisíaco? del artista caspolino. No sólo hay pintura: también escultura, poesía en el sentido literal e incluso en el mismo espacio expositivo que ha mutado en una especie de máquina de la felicidad. No hay una pieza que indique algo por sí misma, aunque también. El conjunto, tan heterogéneo en lo formal y lo temático, en lo cronológico y en lo vital se integra en un único mensaje con humor, cariño y virtud, que eso sí, tiene muchas facetas.

Me satisface ver un “pinto-escultor” que se muestra mucho más despierto de lo que aparentaba. El lirismo sigue: no abandona sus temas, pero el barniz de añoranza con que lo percibíamos ha desaparecido, la rutina se ha roto y el autor ha perdido la timidez y la falsa modestia. Por fin se muestra tal como es y hace virtud y gala de una nueva creatividad que algunos desconocíamos en él. Vivir el presente…Alas al viento.

 

Estudio Guillermo Cabal

Caspe 2012.

Exposición “Concepto y cotidianidad”

 

Del 23 de junio al 1 de julio

Del 10 al 19 de Agosto

Del 31 de Octubre al 4 de Noviembre

Horarios de visita

Laborables: 19 a 21h

Sábados, Domingos / festivos: 12 a 13,30 / 19 a 21 h

Exposición de Guillermo Cabal en Caspe

Número 19

Junio 2012
Álvaro Manuel CLAVERO CEBRIÁN
Pintor e historiador del arte
Fecha de recepción: 26/6/12
Fecha de aceptación: 29/6/12
image_pdfimage_print