Nos encontramos ante un libro imprescindible. KAUFMAN [James Alexander Marr] (Hitchin, Inglaterra, 1975) reside y desarrolla su labor artística desde Benidorm (Alicante), ciudad en la que creció y cuyo Ayuntamiento ha contribuido a la publicación de esta obra. Más que un artista urbano —término que a menudo se asocia de manera restrictiva al ámbito de la ciudad—, conviene considerarlo un auténtico creador de espacios públicos, dado que su trabajo se expande también hacia territorios rurales, cuestionando los límites tradicionales de esta práctica.
La producción de KAUFMAN se articula en torno a tres nociones esenciales: lo urbano, la abstracción y la geometría, cuya interrelación constituye la esencia de su propuesta plástica. En la confluencia de estos conceptos, las líneas rectas y las formas geométricas se transmutan en signos y símbolos que conforman un lenguaje visual propio. Dentro de este universo, lo lúdico ocupa un papel determinante, proponiendo al espectador una experiencia de reinvención del espacio y del mundo. El ámbito urbano se mantiene como una constante en su obra, ya sea mediante intervenciones directas sobre el entorno o a través de la recuperación de materiales y fragmentos del mobiliario urbano que se incorporan al proceso creativo. En consecuencia, el reciclaje y la reutilización se erigen en fundamentos de su práctica. Aunque su obra revela ecos de referentes como Mondrian o de creadores surgidos del post-grafiti, su principal fuente de inspiración continúa siendo el propio entorno vital —ya sea el tejido urbano o el universo mediático digital que configura nuevas realidades perceptivas—.
El volumen reúne una cuidada selección de trabajos que abarcan desde su serie inaugural “Celosías” (2011) hasta “Tubular” (2023–2024), abarcando quince años de trayectoria fértil, coherente y sostenida. La publicación resulta oportuna y necesaria, especialmente en un contexto en el que escasean los catálogos y monografías dedicados a artistas que operan en el espacio público —salvo honrosas excepciones—.
La aparición de KAUFMAN en la escena artística alicantina fue especialmente significativa. Su primera propuesta, presentada en la convocatoria de Arte Joven del Centro 14 —dependiente de la Concejalía de Juventud del Ayuntamiento de Alicante—, consistía en una veintena de pinturas abstractas derivadas de un estudio previo sobre las celosías de Benidorm. A ellas acompañaba un extenso corpus de investigación compuesto por fotografías, dibujos, esculturas, vídeos e instalaciones, todo ello en sintonía con la actual cultura de archivo que caracteriza buena parte de la creación contemporánea.
Sin detenernos en el análisis detallado de sus distintas series —labor que compete al propio libro—, resulta pertinente destacar la última de ellas, “Tubular” Concebida como herramienta y juego, esta propuesta genera combinaciones de formas de manera fluida y aleatoria, que el artista posteriormente traslada a muros y soportes diversos. Su interés reside en la participación que promueve y en su actualización —casi una metáfora del presente digital— de la experiencia que, en su día, llevara a cabo otro creador alicantino, Eusebio Sempere, en el Seminario de Generación Automática de Formas Plásticas del Centro de Cálculo de la Universidad de Madrid. Aquel proyecto pionero integraba los primitivos ordenadores de la época, fichas perforadas y fórmulas matemáticas como herramientas para la experimentación estética asistida por tecnología.
En suma, este libro se erige como un documento imprescindible, tanto recopilatorio como reflexivo, que da cuenta de una trayectoria artística coherente y de largo aliento, en un momento histórico en el que la hegemonía de lo digital parece relegar al libro impreso a un segundo plano. Quizá por ello, en el futuro sea igualmente necesario reconocer las redes sociales como fuentes documentales válidas, pues en ellas se conserva una parte sustancial de la producción artística contemporánea que todavía no ha sido objeto de registro editorial.