Latir

 

 

 

Sensibilidad y delicadeza. Eva Armisén

 

Las mujeres de Eva Armisén transmiten esa calma que todos, en algún momento, hemos querido sentir. Momentos de armonía con nosotros mismos. Sentimiento intenso de comunión con alguna parte del exterior. Segundos que saboreamos intensamente, en los que parecemos entender que la vida tiene un final, para regresar a continuación a nuestro ajetreo cotidiano. Como la autora destaca, sus últimos trabajos «quieren representar el pulso, la intensidad del latido, la celebración de la vida». Los nuevos caminos que podemos recorrer, el lado luminoso que guardamos o la posibilidad de que nuestra mirada atraviese la oscuridad que nos rodea, que en los últimos meses ha sido especialmente fuerte.  

 

Transmitir emociones no es sencillo y la artista lo consigue. Nacida en Zaragoza en 1969, estudió Bellas Artes en Barcelona y ha mantenido una amplia trayectoria internacional. Hong Kong, Lisboa, Los Ángeles, Melbourne, Shanghái o Singapur son algunas de las ciudades que han acogido obras suyas. El diseño de la campaña publicitaria de Nongshim USA, empresa productora de ramen y noodles, hizo que sus diseños ocupasen los autobuses de ciudades como Las Vegas o Nueva York. Este mismo año, inauguró en Seúl la exposición Vida, exhibición muy ambiciosa que reunió en la capital de Corea del Sur unas 170 obras suyas. 

 

Ha realizado proyectos editoriales como el libro Evasions, junto a la escritora Eva Piquer, o varios libros ilustrados dirigidos a la infancia con Marc Parrot. Instalaciones de arte público, trabajos en cerámica, postales, joyería y todo tipo de colaboraciones gravitan en su producción, aunque sus medios de expresión predilectos son el arte gráfico y la pintura.

 

Sus piezas muestran la capacidad del arte para mostrar el lado positivo de las cosas, de nuestro día a día. La intimidad y las manchas de color de pintores como Marc Chagall se deslizan a través de sus imágenes. Momentos reales que parecen de ensoñación, relaciones con uno mismo y con los demás, captadas con sencillez a pesar de toda la dificultad que encierran. En la conocida cita de su autobiografía Mi vida, el artista de origen bielorruso entendía la pintura como un «estado del alma». Así la concibe también la artista y, al igual que el pintor, realiza obras que tienen algo de germinal, de apertura, de inicio o de primitivo. De «ganas de sentir, muchas ganas de amar y muchas ganas de vivir mirando hacia fuera y hacia dentro». 

 

La autora repite en la misma galería en la que expuso en Zaragoza en el año 2016. A del Arte propone un recorrido por algunas de sus obras más características. Una muestra en una ciudad en la que siempre se ha sentido bien acogida, respetada y querida. Recientemente ha sido una de las galardonadas de los Premios Artes & Letras, entrega de referencia en la cultura aragonesa. Voz intensa y llena de color en medio de un contexto difícil, en el que todos estamos deseando vivir y latir de nuevo, como antes.