La pasión por coleccionar

Cuando miramos un cuadro, vemos un cúmulo de gestos, la superposición y organización de los materiales, el anhelo de lo inanimado por cobrar vida, pero no vemos la mano de su creador. ¿Y qué es el arte sino un intento de desposeer en la pintura esta dimensión traumática de exorcizar al externarla en la obra de arte?, pregunta Slavoj Zizek, para John Berger la pintura es una afirmación de lo visible que nos rodea y que está continuamente apareciendo y desapareciendo. Para Clement Greenberg los garabatos inconscientes que realizan los pintores producían un parecido esquemático, en contraposición a la opinión freudiana de que el inconsciente, como demostraban los sueños, era una reserva de imágenes, obtenidas de recuerdos reprimidos.
    
  Pero donde mejor se muestra todo esto es sin duda alguna en el coleccionista, para Krzysztof Pomian el coleccionista era un maniático inofensivo que pasa el tiempo clasificando sellos de correo, pinchando mariposas en alfileres o deleitándose en la contemplación de grabados eróticos. O bien, por el contrario, un especulador ladino que, so pretexto de amor al arte, compra a bajo precio obras artísticas para revenderlas haciendo fabulosos beneficios. O, también, un señor de alta sociedad que heredado un castillo y muebles de época y posee una colección de cuadros, los más bellos de los cuales permite reproducir en las páginas satinadas de las revistas de moda.   La Colección Los Bragales, que es un ejemplo claro de pasión por la pintura que no excluye otros géneros como la fotografía contemporánea o la escultura, algunas de las cuales se exponen en el Palacio de Sástago. La exposición  arranca con  piezas de la Escuela de París, donde los recuerdos de aquellas vanguardias picasianas dejaron un importante impacto en artistas como Óscar Domínguez u en otros más informalistas como Saura, Tápies o Rivera. Alfonso Fraile, Juan Barjola o Bonifacio, son ejemplos perfectos de la generación de los setenta, radicalizada en movimientos tan importantes como El Grupo el Paso o Dau al Set. En cambio en los ochenta en España se empieza a producir una pintura de autentico nivel internacional, claros ejemplos de ese periodo son Campano, Alcolea, Manolo Quejido, Carlos Franco, Chema Cobo o Juan Navarro entre otros. Las obras de Patiño, Menchu Lamas y Antón Llamazares nos hacen recordar la post-vanguardia decisiva del arte gallego aquí también representada. La Colección Los Bragales viene dada principalmente, por la adquisición de piezas excelentes en la Galería Miguel Marcos, que como es bien sabido, ha realizado una defensa muy intensa de ese periodo crucial del arte español contemporáneo. La exposición se completa con los creadores postmodernistas más recientes como Juan Uslé, Santiago Serrano, Gorka Mohamed y Manuel Campos.
    En cierto sentido, lo que buscamos en el arte no es otra cosa que el resplandor de lo único. Toda colección tiene algo de gabinete pero también de autorretrato. Sin duda la Colección Los Bragales permite comprender una parte de la historia del gusto contemporáneo facilitando al público a la aproximación a algunas corrientes estéticas de nuestro tiempo.
PARA SABER MÁS:
Gabinete artístico: Colección de Arte Contemporáneo Los Bragales
Palacio de Sástago. Diputación Provincial de Zaragoza
9/03-2/05/2010        
Gabinete artístico: Colección de Arte Contemporáneo Los Bragales, Palacio de Sástago, Zaragoza

Número 10

Marzo 2010
José Antonio VAL LISA
Miembro de AACA, AECA y AICA
Fecha de recepción: 29/3/10
Fecha de aceptación: 29/3/10
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