Frente a la convicción tradicional, de que el arte de los siglos XIX-XX, procedía directamente de la vanguardia. Hoy en día es preciso considerar dicha concepción, ya que existen artistas, obras y tendencias, que deberían calificarse de modernos. La pintura tradicional, puso en relieve la ordenación de los temas. Un mundo en apariencia completo, donde se entremezclan los temas. La pintura orientalista se mezcló con el paisaje, al mismo tiempo que la religiosa o mitológica, servían de excusa, para representar el cuerpo desnudo.
Los pintores académicos planteaban que había una belleza universal que era como una destilación armónica de la realidad y sus cánones, sus reglas y sus ejemplos habían quedado establecidos en la Antigüedad clásica. Por eso las diferentes academias se esforzaban en reunir copias de esos modelos de escultura clásica para que la pureza del canon perdurara. La Fundación Mapfre, a lo largo de sus magníficas exposiciones, ha defendido siempre las maneras desenvueltas, menos estereotipadas, y de mirada más libre del arte del pasado. Un buen ejemplo es este Canto del cisne. Pinturas académicas del Salón de París. Colecciones Musée D´Orsay. Los artistas académicos, también llamados pompiers despectivamente, han quedado como algo estático, cerrado…etc….Sin embargo en esta exposición, el arte académico, es un arte en constante evolución, sujeto a las modas y a las corrientes constantes de transformación. Los artistas académicos fueron herederos de una tradición, que viene del Renacimiento, por el cual nos enseñaron a componer la delicadeza del color, aprender a apreciar los tonos, la transparencia de la carne, la creación de la atmósfera, y sobre todo a saber contar historias. La selección de pinturas, de los grandes maestros del Musée dÓrsay, para la presente muestra, tienen en común, no haberse opuesto nunca, a las enseñanzas académicas, a la herencia de los maestros del pasado, ni a los valores morales, del pasado siglo XIX. En líneas generales, estas obras son todo menos un final, pues dichos artistas, abrieron caminos a nuevas miradas del arte del siglo XX.
Una invitación a disfrutar, al mismo tiempo y sin perjuicios, de las últimas obras de los maestros del siglo XIX en un último canto del cisne, antes de morir de forma definitiva.
El canto del cisne. Pinturas académicas del Salón de París. Colecciones Musée DÓrsay
Fundacción Mapfre. Madrid
14/02-03/05/2015


