Desde que las técnicas de grabado se liberaron de su obligación de abastecer de infinitas imágenes, y las tareas de reproductibilidad recayeron en nuevas tecnologías, se abrió un nuevo campo hacia la experimentación y la búsqueda de los lenguajes propios y únicos del arte gráfico. Una liberación hacia la curiosidad y la inquietud, motores perfectos para un movimiento continuo, fuerzas inagotables para una exploración artística hacia nuevas soluciones.
La curiosidad y la inquietud fueron sin duda también los motores que llevaron a Katia Acín hacia el grabado, encontrando en distintas técnicas campos para explorar nuevas soluciones gráficas. Así lo podemos observar en la exposición titulada Katia Acín. Gran Mujer, organizada en la sala África Ibarra del Paraninfo de la Universidad de Zaragoza entre el 7 de marzo y el de julio de 2023, y comisariada brillantemente por la historiadora del arte y máxima especialista en grabado contemporáneo aragonés, Belén Bueno Petisme.
Katia Acín (Huesca, 1923 – Pamplona, 2004) fue una niña cuya infancia terminó tempranamente, en agosto de 1936, cuando sus padres Concha Monrás y Ramón Acín fueron asesinados por fascistas. La Guerra Civil también le arrebató su identidad, Katia pasaría a ser Ana María, un cambio de nombre impuesto para intentar borrar sus raíces libertarias. Su actividad profesional fuera del ámbito doméstico no se desarrolló hasta que cumplió los cuarenta años, cuando pasó a ser profesora en distintos centros. Finalmente, su formación artística se inició cuando concluyó su carrera como docente. Cursó sus estudios en Bellas Artes en Barcelona durante su jubilación, encontrando en el grabado un conjunto de técnicas que encajaban con sus anhelos creativos. Como ella misma decía: “me decido por el grabado ya que la dureza de los materiales y el trazo fuerte me transportan a los primeros balbuceos de mi adolescencia truncada”.
En la muestra Katia Acín. Gran Mujer, se pone de relieve su extraordinaria producción gráfica. En una primera instancia, las estampas de la artista oscense nos recuerdan a los grabados en madera de la célebre artista Käthe Kollwitz, o incluso a los de su padre Ramón Acín. Sin embargo, estas afirmaciones serían reduccionistas, ya que Katia llegó a explorar de una forma particular y personal las posibilidades del grabado. Hizo uso diversas técnicas de arte gráfico como la serigrafía, el aguafuerte o la aguatinta, aunque fue el trabajo directo de las gubias sobre el linóleo y la madera el que más desarrolló, como se puede comprobar en la exposición.
La profunda sutileza y la extraordinaria suavidad de la línea en su serie de linóleos Gran mujer de 1995, transita hacia resultados más brut y menos depurados, pero igualmente bellos en la serie de grabados en madera titulada Cajitas de 1999. Siempre de una manera tremendamente expresiva, la obra gráfica de Katia Acín es capaz de conjugar resultados muy distintos con gran personalidad.
Esta muestra también nos permite observar cómo Katia Acín se enfrenta a otras técnicas, siempre de manera coherente con las posibilidades de cada una. La fuerza expresiva de la mancha del carborundo en Mujer (1995), la rápida y expresiva línea del aguafuerte en Mujer marcada (1995), el poderoso y aterciopelado negro de la punta seca en Lamento (c. 1999) o las tintas más planas de la serigrafía en La niña azul (c. 1995-96), dejan constancia de esa inquietud y curiosidad a la que aludíamos al principio, de una artista incansable en una búsqueda continua por explorar intrínsecamente las posibilidades de cada técnica.
Esta exposición se completa con una serie de materiales como vitrinas en las que podemos observar distintas planchas de algunas de las estampas expuestas, una auténtica maravilla que nos permite observar y comprender mejor su proceso creativo, así como un maravilloso video que nos acerca un poco más a la personalidad de la artista oscense. En conjunto, la pequeña sala África Ibars del Paraninfo se convierte en un joyero, cuidadosamente ordenado por Belén Bueno, que alberga la producción gráfica de una de las grabadoras aragonesas más interesantes de las últimas décadas.
Finalmente, también me gustaría destacar el trabajo realizado en el catálogo de la exposición, homónimo de la muestra, editado por Prensas de la Universidad de Zaragoza, y elaborado por la comisaria y el profesor Manuel García Guatas, especialista en arte contemporáneo. Se trata de una publicación de una gran calidad científica, con un aparato gráfico sumamente cuidado, que completa a la perfección la exposición planteada.