Juana Francés. Antología íntima (1957-1985)

Juana Francés (Alicante 1924 – Madrid 1990) tiene una buena formación intelectual, termina la carrera de piano en el Conservatorio de Música de Madrid y es licenciada en Bellas Artes por San Fernando, Universidad de Madrid. Es la figura más destacada, la mujer representante del Informalismo abstracto en España. 

En esta pequeña exposición vemos catorce obras muy bien seleccionadas de entre las que la autora dejó como legado al Museo de Arte Contemporáneo de Alicante, pertenecientes a las etapas más interesantes de su trayectoria artística. Hay que destacar su fuerte determinación a la hora de sacar adelante su carrera artística, nada fácil en el momento que le había tocado vivir. Su continua investigación en la plástica, en el estudio de la materia, le llevaría a que su compañero, el escultor Pablo Serrano la definiera como Una voluntad investigadora, sus hallazgos no fueron fortuitos, ella sólo confiaba en la fuerza del trabajo.

La etapa informalista de Juana Francés (1956-1963) es híbrida de la acción gestual del expresionismo abstracto americano y de la materialidad del informalismo europeo. En 1957 forma parte del grupo El Paso, como miembro fundador, grupo formado por grandes artistas, que tuvieron mucho que ver en la aceptación de las corrientes vanguardistas en España y, en particular, del informalismo. En esta etapa sus composiciones son totalmente libres, se caracteriza por los trazos gestuales, goteos de pintura y sobre todo por la materialidad. Sus colores son austeros como corresponde a la tradición clásica española, en general blanco y negro, a veces gris, óxido y principalmente el dorado de la arena que introduce, que aporta, junto con el color blanco, la luz al cuadro. Otro elemento que transfiere personalidad y expresividad a su obra son los soportes: linos, lienzos, arpilleras e incluso sacos reutilizados, dejando en ocasiones parte sin pintar, suponiendo otro ingrediente más que enriquece su trabajo. A partir de ahora emplea exclusivamente pintura acrílica y sus utensilios son grandes brochas, pinceles y latas perforadas para hacer dripping.

Posteriormente introduce más color y más materia, elementos de desecho: vidrio, madera, ladrillo, alfarería, baldosas, loza, botones… Es una serie que denomina Pueblos y tierras de España, está representada por una magnífica obra de este momento, Tierra de campos (1962).

De El hombre y la ciudad (1963-1979) encontramos una obra de transición, Es diferente (1963), en la que siguen los brochazos expresionistas y los materiales de deshecho de construcción, pero éstos, ya se conforman insinuando lo que serán sus homúnculos. Entramos dentro de una etapa existencialista, nos habla de los avatares del hombre en la gran ciudad, de la conversión del mismo en una cosa, en un engranaje en el torbellino de la rutina de la vida. Los colores siguen siendo austeros, cada vez más, ahora los materiales de desecho empleados van a ser industriales, en función del mensaje que nos transmite: ruedas, relojes, cables engranajes, bujías… Programa técnico (1973) testifica perfectamente esta larga y oscura etapa de su trayectoria.

Fondos submarinos y cometas (1980-1990), de este período encontramos siete obras. Es el momento más lúdico de su trayectoria, representa el movimiento de las cometas en el aire y el suave balanceo del reflejo del sol en el fondo del mar. Si hasta ahora trabajaba con gran cantidad de elementos matéricos, ahora su investigación se va a centrar en la luz, el color y, sobre todo, en la degradación total de la pintura. Trabaja principalmente en papel y en sus composiciones va rebajando la pintura, introduciendo los papeles totalmente en agua, más o menos tiempo, para lograr los efectos que quiere conseguir. Es una etapa muy poética, de gran belleza.

Juana Francés fallece en 1990, preparando su última exposición, que terminó siendo póstuma. Su colorido había vuelto a ser más oscuro desde el fallecimiento de Pablo Serrano. Los cuadros que dejó inacabados en su estudio son el resumen de toda su trayectoria, su tema es el de esta última fase, el movimiento en el mar y en el aire. Los colores, los lienzos y la arena nos remiten a sus primeros momentos informalistas. Estas obras son su testamento pictórico, es una lástima que no se haya mostrado alguna de ellas.

Se trata de una pequeña gran exposición para visibilizar la obra de esta gran artista, investigadora, trabajadora incansable que nos dejó patente su amor por la cultura, por las tradiciones, y su preocupación por los problemas del hombre, su humanismo.

Sala Noble. Museo Carmen Thyssen Málaga

Número 59

Junio 2022
María Pilar SANCET BUENO
Doctora en Historia del Arte por la Universidad de Zaragoza. Miembro de AACA, AECA y AICA
Fecha de recepción: 28/6/22
Fecha de aceptación: 28/6/22
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