It’s time to flight. La revolución de los sprays

 

“Vencida la oscuridad totalizante y homogeneizante de la modernidad, apareció la Ciudad Postmoderna con sus esquinas, sus confusiones y sus encrucijadas como laberinto existencial del Homo Estéticus.” Do-RE-MI, (Premio Nacional de crítica, 2009.)

 

La ciudad actual es el lugar donde se encuentran estilos, maneras, iconos e identidades. Es un collage compuesto por fragmentos donde el segmento y el instante establecen un nuevo presente donde no son ya relevantes ni el pasado ni el futuro. Una ciudad de la que el arte urbano no oficial va a ser una de sus señas.

 

El barrio valenciano del Carmen es ejemplo de esta nueva sociedad postmoderna. Es una zona que se está transformando rápidamente. En el que las casas viejas están dando paso a nuevos bloques de edificios y donde proliferan grandes solares abandonados esperando a ser construidos. Es un barrio que gracias a un fuerte proceso de gentrificación se ha convertido en un barrio artístico. El arte urbano, que en palabras de Abarca, surge y vive en estos barrios en proceso de gentrificación ha jugado un papel activo en la facilitación de ese proceso. Gracias a trabajos como los del colectivo XLF del que Julieta.xlf forma parte, el Carmen se ha llenado de talleres de artistas, de tiendas especializadas, de museos, de pequeñas galerías y de escuelas de Arte. En una de estas calles, perfilada por viviendas y muros bajos que delimitan solares, aparece llenando de color: It’s time to fight.

It’s time to fightes el título de uno de los murales más interesantes de este céntrico barrio valenciano. Esta pieza fue realizada el 13 de Mayo de 2012 por la artista urbana Julieta.xlf. Y en él podemos ver su iconografía más característica.Niñas que se convierten en geishas con catanas y el ave fénix que se consolida como el símbolo del resurgir continuo y de la lucha diaria.

Como apunta Belén García:

 Utiliza su graffiti mural para subrayar con imágenes agradables lo desgarrador que puede llegar a ser el mundo que nos rodea. Al sorprenderme ante el boceto que realizaba para la exposición, me dijo que un cuento puede tener una estética infantil aunque su contenido vaya dirigido a un público adulto. Desde este prisma tenemos que observar la obra de Julieta y descubrir cómo un mundo infantil esconde un crudo mundo adulto, los secretos.

Este mural se realizó sobre otro anterior del graffitero SIRO. Quien realizó su pieza a su vez, sobre otra anterior de la propia Julieta.xlf.

Al hecho de pintar sobre otra pieza se le denomina en argot urbano tachar y dentro del mundo del graffiti suele estar mal visto ya que implica desprestigiar la pieza sobre la que se pinta. A Julieta.xlf, artista del llamado Postgraffiti no le importa demasiado este hecho ya que para ella la esencia del arte que se hace en la calle es que éste se deteriora y desaparece, que es como la vida. Es, por tanto, su esencia efímera y no permanente lo que le da valor. Esto que hace que las calles estén vivas y no pierdan la capacidad de sorprender.

Julieta.xlf siente, vive y plasma a través de sus obras la estética y la filosofía oriental, especialmente japonesa por la que siente gran admiración. La vocación efímera de toda creación, el gusto por la naturaleza, la capacidad para hacer hermoso cualquier aspecto cotidiano y sobre todo el código de honor  del guerrero, el bushido, son ideas que transmite a través de sus murales multicolores.

En este muro aparece el mundo soñado de una joven protagonista. Una pequeña niña que cansada de la realidad que le rodea decide cerrar los ojos y enfrentarse a ella con la imaginación. Sus ropas se convierten en Kimono y su compañera es una Kokeshi o muñeca japonesa tradicional que se regalaba a las niñas al nacer. En su nuevo entorno todo es de color, la pequeña es una especie de heroína japonesa a la que acompañan  tres pequeños guerreros. Tres niños disfrazados de animales que portan como armas delgadas lanzas con corazones. Recordando en cierto modo la idea de Peter Pan y los niños perdidos, Julieta.xlf intenta enfrentarse al mundo a través de la inocencia, de la dulzura y del color. Dejando atrás las duras reivindicaciones y los mensajes políticos, su propuesta es la de regalar optimismo a la gente que pasea por las calles de cualquiera de las ciudades del mundo en las que pinta. Sus trabajos muestran una conciencia crítica cuyo principal aporte es la lucha por la esperanza a través de sus sprays.

Es la revolución del arte, no el arte de la revolución. Es la revolución de los sprays en la que el arte puede ayudar, regalando un poco de optimismo a esta nueva sociedad.