Isabel Guerra (Madrid 1947) expone en el Espacio Cultural Serrería Belga, esta muestra marca el esperado regreso de la artista a su ciudad natal, después de diez años desde su anterior exposición en el Espacio Cultural Casa de Vacas, que obtuvo una gran acogida de crítica y público. El fluir del tiempo está organizada por la Fundación Ibercaja y comisariada por la crítica de arte Desirée Orús, recoge veintinueve obras, casi todas actuales, que podemos contrastar con algunas anteriores. En palabras de la comisaria, la muestra es un puente entre la exposición realizada en Casa de Vacas y la que pudimos ver el pasado año en el Museo Goya de la Fundación Ibercaja en Zaragoza, Luz increada, y está planteada para poder contemplar la evolución de la obra de la artista.
Isabel Guerra tiene un estilo personal, es autodidacta formada en el estudio de los pintores clásicos que contemplaba incansablemente en el Museo del Prado, de ellos aprende el tratamiento de la luz, iluminando la esencia de sus modelos, creando atmósferas íntimas, armonía, equilibrio, sosiego, y siempre pintando con el corazón, convirtiendo lo cotidiano en sagrado, invitando a la contemplación y meditación. Sin perder su espiritualidad, la obra de la artista ha experimentado cambios, de los tonos tierras y blancos con los que componía el claroscuro en su obra, ahora sus colores son enérgicos y vibrantes aportando fuerza, alegría y emoción. En De lo espiritual en el arte, Kandinsky describe la influencia del color en el alma: El color es una potencia que influye directamente sobre el alma. Esto ocurre con la obra de Guerra, donde el color se convierte en una experiencia interior, expresión de sus sentimientos.
El óleo sobre lienzo lo ha venido utilizando durante muchos años, ha empleado con posterioridad técnicas mixtas como fotografía manipulada digitalmente con pintura al óleo. En esta última etapa ha pasado a servirse mayoritariamente del acrílico sobre lienzo, tabla, papel o cartón. También combina el óleo y el pastel sobre papel. Partiendo de obras muy pulidas realizadas con pinceles muy finos y espátulas, encontramos un cambio a unas texturas más gruesas trabajadas con arenas, pigmentos y diversos materiales orgánicos que aportan expresividad a sus composiciones y nos transmiten fuerza creativa. En sus últimas obras ha priorizado la libertad que le ofrece la pintura acrílica, que le permite más espontaneidad y expresividad.
Mucha importancia en esta nueva etapa tiene el baile, encontramos varias obras de gran movimiento frente a la quietud de sus obras anteriores, aquí los bailadores en grupos o en pareja, bailan y taconean realmente, sobre fondos muy empastados, o surgen de diversidad de luces de colores, que se nos antojan similares a las que desprenden los vitrales de las grandes catedrales, y que a modo de los pintores futuristas, incrementan la sensación de movimiento.
Todas las obras de esta pintora tienen la misma importancia, grandes o pequeñas, realizadas con unos materiales u otros, y con independencia del soporte empleado. Excelente retratista, ha retratado a diversidad de personajes de todas las áreas, así el retrato del papa Francisco para la Conferencia Episcopal. En esta muestra, prestado para la misma por el Gobierno de Aragón, podemos ver el último retrato realizado, el del expresidente del Gobierno de Aragón recientemente fallecido Javier Lamban, con el que mantuvo una gran sintonía durante la realización del mismo, y adquirieron un cariño mutuo muy especial. En Encuentro con el maestro en el camino de la historia y sus borrascas, la artista realiza un homenaje a Goya, una interpretación de El invierno o la nevada, en el que vemos la fuerza del viento, la ventisca, el frio y la dificultad de los personajes para avanzar. Otra obra, Estad firmes en toda ocasión, en ella, una joven mira directa y desafiante al espectador rodeada de luces multicolores.
Cada obra es una conversación íntima con el espectador. La artista busca la conexión emocional. Sus cuadros transmiten de alma a alma. El fluir del tiempo es un testimonio vital, Isabel Guerra sigue fiel a su misión: crear belleza y verdad. Un bálsamo para el espíritu.


