Invisibles; habitando los márgenes. Arte, diversidad y transformación social

La exposición “Invisibles; habitando  los márgenes. Arte, diversidad y transformación social” reúne en la Sala de Exposiciones del Ayuntamiento de Aínsa una selección de dieciocho obras de arte tradicional africano procedentes de África occidental y central. Integrada como actividad paralela del Festival Castillo de Aínsa 2026 y dentro de las jornadas “Habitando los Márgenes: diversidad y dificultad”, organizadas por Artecor, la muestra, comisariada por el Colectivo AL_sur, propone un acercamiento al objeto africano no como pieza aislada para la contemplación, sino como forma activa de relación social, ritual, simbólica y comunitaria.

El título de la exposición muestra un espacio de fricción especialmente fértil: los márgenes. El margen no se presenta únicamente como espacio de exclusión, sino como lugar desde el que se elaboran formas de memoria, pertenencia, resistencia y transformación. Esta lectura resulta pertinente en el contexto del medio rural aragonés, donde el arte se convierte en herramienta de mediación cultural para pensar la diversidad, la dificultad y las vidas que a menudo quedan fuera de los discursos hegemónicos.

Vista en conjunto, “Invisibles; habitando  los márgenes” propone una revisión crítica de la mirada occidental sobre el arte africano tradicional. Las obras no aparecen como testimonios mudos de una alteridad distante, sino como formas complejas de pensamiento material. En ellas convergen espiritualidad, parentesco, protección, pérdida, deseo de descendencia, prestigio, identidad, cuidado y comunidad. Su presencia en Aínsa, dentro de unas jornadas dedicadas a la diversidad y la dificultad, establece un diálogo especialmente productivo entre patrimonio africano, ruralidad contemporánea y justicia cultural.

La exposición invita a desplazar el foco desde el objeto como “pieza” hacia el objeto como relación. Mirar estas obras supone reconocer que toda comunidad necesita símbolos para sostener sus vínculos, elaborar sus miedos, recordar a sus muertos, proteger a sus hijos, legitimar sus autoridades y proyectar su futuro. En ese sentido, el margen deja de ser periferia para convertirse en un lugar de pensamiento. Lo invisible no se presenta aquí como ausencia, sino como una trama de presencias activas que el arte permite volver a escuchar, tocar y pensar.

Las obras africanas convivirán con una muestra de arte matérico inspirada en la fuerza hipnótica y la abundancia de las aguas del Sobrarbe, Habitando los márgenes reúne una serie de obras abstractas, informalistas y matéricas que dialogan con el paisaje, la tierra y el movimiento constante del agua. A través de arcillas craqueladas, materiales oxidados, pigmentos naturales y técnicas mixtas, las piezas evocan la transformación silenciosa de ríos y márgenes, desde la calma de una gota hasta la inmensidad del cauce en movimiento. La materia vibra, se erosiona y respira, atrapando al espectador en una contemplación profunda y sensorial. La exposición se convierte además en un marco de visión y encuentro para una destacada muestra de obras africanas de gran valor artístico y espiritual. Como las aguas que revelan la riqueza del territorio a su paso, estas obras van desvelando la realidad, la riqueza de su tierra, sus valores, costumbres y memorias ancestrales, estableciendo un diálogo profundo entre culturas, naturaleza y materia viva.