De pronto, como si amaneciera de cualquier íntimo huracán, Cristina Huarte nos ofrece una larga cambiada en relación a lo expuesto hace poco en la galería zaragozana Finestra Estudio. La exposición se titula Sombras breves, se inaugura el 6 de octubre en el Palacio de Montemuzo y tiene prólogos de Antón Castro e Ismael Grasa. Exhibición que tiene dos áreas: la instalación, de 2014, y los cuadros, de 2015, con recorrido similar a cuando expuso con Alejandro Monge, el año 2013, en la Sala CAI Luzán de Zaragoza. Conviene aclarar lo de recorrido similar. En la CAI Luzán expuso cuadros abstractos y dibujos figurativos, todo expresionista, mientras que en el Palacio de Montemuzo tiene la instalación expresionista figurativa y los cuadros abstractos. Aquí concluye todo paralelismo.
La instalación se titula Snippets, que en inglés, cómo no, significa recortes, retazos, para aludir, se deduce, al papel rasgado y a algunas zonas con el papel desaparecido vía destrucción de puro impulso controlado pero con impecable efecto visual. La técnica es lápiz conté y tinta sobre papel y madera y aluminio, la misma que en los dibujos para la Sala CAI Luzán, y los rostros expresionistas tienen, sin posibilidad de error, el mismo énfasis que en la Sala CAI Luzán, aunque cambie algo en lo formal. Estamos ante cuadrados y rectángulos sobre las paredes de la primera sala con huecos para ofrecer mayor variedad visual línea impacto. Colores suaves salvo el negro. Rostros expresionistas que reflejan el dolor humano y zonas expresionistas abstractos en diáfana sintonía con el ámbito figurativo.
Los cuadros tienen pigmento rojo y caucho sobre madera. Estamos ante fondos monocromos claros que se rompen por manchas rojas expresionistas para configurar dispares espacios, con el aliciente de las líneas escapándose del plano para mostrar un cambiante efecto visual. Sobre lo indicado añade dispares formas en negro, más o menos ondulantes, como si fueran cuerpos extraños que vuelan sin descanso. Formas con escaso atractivo visual, incluso demasiado simples. Todo parece indicar que el cambio artístico se está gestando sin llegar a su plenitud.