Según el ICOM (Consejo Internacional de los Museos) “Un museo es una institución de carácter permanente y no lucrativa al servicio de la sociedad y su desarrollo, abierta al público, que exhibe, conserva, investiga, comunica y adquiere con fines de estudio, investigación y disfrute, la evidencia material de la gente y su medio ambiente”. Con motivo de la celebración de la Exposición Internacional Zaragoza 2008, Ibercaja, propietaria del Museo Camón Aznar, hoy MICAZ, planteó un cambio integral y sustantivo de aspecto, concepto y contenido que hoy se ve reflejado en el presente libro. En el se repasa la historia del edificio así como las colecciones actuales, de esta manera, de la mano de Carmen Gómez Urdáñez conoceremos la historia reciente del edificio desde su construcción en la década de 1530 como residencia del infanzón, mercader y pintor Jerónimo Cosida, pasando por la tienda de muebles que en los años setenta del pasado siglo XX regenta la que sería su última dueña, concluyendo con la compra por parte de la entidad financiera del inmueble en 1976, para acabar su reforma en 1979 de la mano del arquitecto zaragozano Regino Borobio Navarro.
Por su parte Antonio Meléndez Alonso, con sobrada experiencia en montajes como el del Museo de Arte Antiguo de Sigüenza, o el comisariado de las exposiciones de Las Edades del hombre, nos cuenta las vicisitudes que tuvo que pasar cuando asumió el encargo de remodelar el museo, desde la evacuación completa de todas las obras expuestas hasta la fecha, así como la de la biblioteca del museo, para posteriormente iniciar las obras, que permitieron descubrimientos tan interesantes como la aparición de un antiguo patio de luces de otras edificaciones existentes, pero que por las razones que fueran había sido cegado, esto permitió la posibilidad de abrirlo, pues este echo se apoyaba en el concepto de que el patio de luces tomaba la idea de que Goya era el nudo de la historia que desarrolla el museo, así como del arte español, con los precedentes que bebe, caso de Velázquez, y de las consecuencias que se producirán primero en el siglo XIX, y de una manera no tan evidente en el siglo siguiente, de tal manera que el edificio albergaba un diálogo entre el siglo XVI y el XX. Un gran problema que nos cuenta el autor de la presente parte del libro fue la selección de las obras finalmente expuestas, pues tres problemas había en ello: el excesivo número de obras, la baja calidad de algunas de ellas y las deficientes dataciones e incorrectas atribuciones. El autor consultó tanto al equipo del museo así cómo a un grupo de especialistas, la mayoría profesores de la Universidad de Zaragoza de un total de ciento cincuenta obras, para confirmar que las obras expuestas actualmente en el museo son las que son, de época y autor que se las atribuyen. A continuación, el libro muestra la catalogación completa de lo expuesto actualmente, de la mano de varios especialistas, recorreremos cada una de las salas que componen la colección privada de arte de los siglos XV y XX de un catedrático de universidad buen conocedor del pintura histórica y de la contemporánea que se exponía en Madrid y Barcelona. Camón Aznar era un experto en coleccionismo, sobre todo a partir de 1950 cuando fue nombrado director del Museo y Fundación Lázaro Galdiano, y uno de los organizadores de su importante colección que puede verse en el palacete de Madrid.
Jesús Criado Mainar nos guiará por la selección de piezas de los siglos XV, XVI y XVII, reuniendo excelentes creaciones de varios centros regionales –Aragón, Castilla, Andalucía y Valencia- así como otras de origen italiano, flamenco y holandés, aportando un atractivo recorrido muy conseguido para el deleite del espectador tanto conocedor como simple interesado. Arturo Ansón nos llevará por la segunda mitad del siglo XVIII y el primer cuarto de la centuria siguiente, es decir desde las primeras obras de Corrado Giaquinto y Antonio González Velázquez, así como la fase academicista de Mengs y los hermanos Bayeu, para concluir como lazo de entre siglos y baluarte de la modernidad que es Goya. Manuel García Guatas, cerrará la última, pero no menos interesantes sección que tiene el libro, la de arte contemporáneo, especialmente representada en los artistas aragoneses, como Manuel Viola, con dos lienzos de manchas aguzadas, con explosiones luminosas de rojo, negro y dorado, o las veintiuna esculturas, casi todas de dos escultores aragoneses y amigos del propio Camón Aznar como son Honorio García Gondoy y Pablo Serrano.
PARA SABER MÁS:
Museo Ibercaja Camón Aznar. Homenaje y memoria
VV.AA. Ibercaja- Lunwerg Zaragoza 2009 español/inglés 229 páginas