H. Gulias Vidal y A. Pérez Arribas

Dos exposiciones y dos pintores en la galería Cristina Marín. HORACIO GULIAS VIDAL, 18 de abril al 14 de mayo, presentó 11 acrílicos sobre lienzo y 15 sobre papel, bajo el título Percepciones, varios con fecha desde el 2009 y la mayoría del 2013. Títulos de las obras como ABS y un número. Pintor nacido en Buenos Aires, año 1947, con residencia fija en Zaragoza. En dicha ciudad estudió Ingeniería Mecánica, clave de su pasión por la forma lineal y su estructura, que trasvasa a cuadros y dibujos. Lienzos con fondos negros salvo tres excepciones y dibujos con fondos blancos y texturas propias del papel y en ambos casos con mínima capa matérica. Negro dominante alterado por blancos, naranjas, verdosos y amarillos. Aparte de que un cuadro es el retrato de su esposa y otro del artista con pipa como feliz y glorioso fumador en el ámbito de la dominante geometría, lo más trascendente es la perfecta integración de formas tipo bandas estrechas, círculos, dispares rectángulos, rectas que acaban en curvas, cuadrados, formas tipo arco de medio punto y otras irregulares muy complejas de definir. En el conjunto de las obras domina el tono ascensional para evitar una especie de caída hacia la base, de modo que adquieren una especie de sensación elevada, distante pero en un primer plano, en una suerte de belleza generalizada transmitida mediante la línea. Dichas singularidades geométricas, conviene recordar, se subliman y alteran a través del color, de modo que desaparece la hipotética frialdad geométrica para mostrar dispares campos formales abrazando toda imaginación circundante.

El soriano viviendo en Zaragoza desde hace muchos años ADOLFO PÉREZ ARRIBAS, 13 de junio al 12 de julio, presenta la exposición Orgánico XIII, configurada por diecisiete cuadros y dos de pequeño formato enmarcados con cristal. Colores verdes de variadas intensidades, rojos y cambiantes azules, siempre uno dominando en cada obra o con manchas informales en negro, pero con el añadido de, por ejemplo, el verde con otro verde o el azul sobre otro azul. Lo indicado como factores imprescindibles en cada cuadro. Además de valorar el atractivo del cuarteado, cuando se da, como símbolo destructor es necesario resaltar las muy poderosas texturas, unas saliendo más que otras en los cuadros, que generan un fuerte campo de protuberancias irregulares eco de rocas volcánicas en un espacio cual paisaje lunar. Nos inclinamos más por el magma solidificado en cualquier sitio de la Tierra. Cuadros que atrapan y reflejan espacios inmóviles como espejo de lo que ocurrió pero visto cual testimonio presente que seguirá aconteciendo.