Goya íntimo

Mucho se ha hablado de Goya en los últimos tiempos. Quizás, uno de los apartados menos conocidos o estudiados, del tremendo mundo que es Goya, sean sus dibujos arquitectónicos. El estudio que ahora  presentamos, Fantasía y razón, de Ricardo Usón García, pretende profundizar por una parte sobre las arquitecturas proyectadas por Goya, y por el otro, sobre la relación de estos proyectos con la  cultura y la sociedad de su tiempo. Así pues a lo largo del libro se irán mostrando claro ejemplos como las pinturas que realizaría para la Cartuja del Aula Dei, en 1774, en donde ese Goya de juventud, que cuenta ya con una afamada reputación, recoge una panorámica de la iconografía de la virgen cuya configuración ha sido extremadamente cuidada, el planteamiento de las formas arquitectónicas en cambio, es valiente cuando menos, pues rompe radicalmente con estereotipos barrocos. Otro ejemplo claro lo veremos en la obra La paradera de San Isidro (1788)en está época, Goya está trabajando en el Palacio Real, en la obra se ve una magnífica visión global de Madrid, realizada en forma de V, a lo largo de la panorámica, destacarán edificios como el Palacio Real, y San Francisco el Grande, y con ella La ermita de San Isidro, aquí la arquitectura forma parte de una configuración de objetos fundamentales para la definición del boceto. En 1799 Goya es nombrado Primer Pintor de Cámara del Rey, nos encontramos en los albores del siglo XIX, el siglo de las luces, está en su declive más radical, separada está ya, la cultura del pueblo llano. El gran ejemplo de ese atisbo de ilustración llegaría en el Retrato de la familia de Carlos IV, a diferencia de la plástica barroca de Van Loo en la Familia de Felipe V, donde las arquitecturas ricas en ampulosidad escénica contrastan con la fuerte personalidad del Goya que ocultándose está en un segundo plano, mostrando así, una modernidad expresiva no conocida en mucho tiempo.
   Pero quizás lo más interesante dentro del presente estudio, sean los dibujos arquitectónicos, poco o nada conocidos, en donde la voluntad arquitectónica asoma en cada una de sus trazos ente ellos cabe destacar La pirámide es una visión fantasma en donde aparece una gran figura en forma piramidal, atravesada por una bóveda de carácter emblemático. El monumento conmemorativo  es un dibujo que posiblemente según los expertos pueda ser el proyecto para el mausoleo dedicado a la duquesa de Alba, aunque para otros, se trataría de un monumento funerario dedicado a las víctimas de la Guerra de la Independencia. Con todo esto, el autor del estudio divide en tres, los niveles de pintura arquitectónica: los fondos neutros generales, que ya hemos visto en Aula Dei, la definición del paisaje en donde Goya muestra un ejercicio de paisaje puro, es decir un enclave natural, ejemplos claros serían Partida de caza y La era  y para el caso de  definición de arquitecturas podremos recordar La ciudad en la cima de una roca, una especie de “capricho” en donde sobre un  peñasco, en cuya cima asoma una gran ciudad, una especie de “hombres alados” revolotean por la extensa atmósfera que rodea a la ciudad enigmática, algo parecido ocurre con Asmodea, aunque con variables distintas, esta pintura de la Quinta del Sordo, cuya condición enigmática muestra un gran peñón o montaña en donde se llega a la cima a través de un camino en ascendente, lo curioso de esta composición son los dos gigantes  que aparentemente agazapados están señalando el camino que conduce a la cima.
   A lo largo del presente estudio, su autor nos ha demostrado que Goya a lo largo de su vida, siempre realizó temas de su invención, decidiendo dibujar arquitectura creativa, ya que nos encontramos ante un Goya próximo a los sesenta años, que representa un lenguaje arquitectónico tan peculiar y puro, con directrices académicas, y próximo a las vanguardias, que verdaderos arquitectos de la época, no fueron capaces de elaborar una arquitectura de una pureza compositiva y un concepto adelantado como lo que realizó el pintor. De esta manera asistimos a algo más que una interrelación entre pintura y arquitectura, asistimos a un dialogo entre fantasía y razón, conceptos que aparecerán constantemente a lo largo de la obra de Goya. La maestría de su ejercicio y la fuerza desbordante de su personalidad fue lo que dio la magia de su universal obra. “La fantasía, abandonada de la razón produce monstruos, y unida con ella es la madre de las artes”
PARA SABER MÁS:
Ricardo Usón García
Fantasía y razón. La arquitectura en la obra de Francisco de Goya
Abada Editores, Fundación Goya en Aragón, 2010 390 pgs