Ghirlandaio o el esplendor del Renacimiento florentino

“ARS VITINAM MORES/ ANIMVMQVE EFFINGERE/ POSSES PVLCHIOR IN TER/ RIS NVLLA TABELLA FORET” (Arte, ojala pudieras  representar el carácter y el espíritu. No habría sobre la tierra imagen más bella). Así reza el “cartelillo” que Ghirlandaio pintó en el Retrato de Giovanna degli Albizzi Tornabuoni, eje central de toda la exposición. Se trata de una variante de uno de los epigramas del poeta bilbilitano Marco Valerio Marcial, muy populares en los círculos de Lorenzo de Médicis e incluso probable que fueran objeto de conversaciones literarias. Cómo consecuencia de este cambio gramatical, la inscripción de Ghirlandaio apela directamente al arte, lo que confiere al texto un doble significado. En primer lugar, ante la imposibilidad de captar la imagen de las buenas cualidades que tuvo en vida la retratada, Chirlandaio exalta con ello el poder de su creación artística, superando a cualquier otro artista o poeta digno de mención. El mencionado retrato, es el punto de partida desde donde se perfila una revisión del género. Las joyas que luce y acompaña a la retratada, son huellas que revelan al espectador aspectos de los esponsales y las bodas de las grandes familias florentinas, como también lo fueron los regalos para los nuevos aposentos de los esposos Lorenzo y Giovanna, que se convirtieron en marido y mujer en 1486, cuyos hilos conductores fueron tanto materiales como políticos; Dos poderosas familias con antecedentes y tradiciones absolutamente divergentes, quedaban unidas. Durante los primeros meses de 1487 Giovanna, que sólo contaba con dieciocho años de edad, quedó embarazada. Pero la tragedia se cebó en ellos al año siguiente, cuando esperaban el nacimiento de se segundo hijo, de repente falleció Giovanna, por causas todavía desconocidas. Lorenzo puso gran empeño en honrar a su esposa de la manera más decorosa posible, el encargo del retrato al pintor Domenico Chirlandaio, oda pictórica a la belleza y la virtud de la joven, se colocaría en un lugar de honor en los aposentos privados de Lorenzo. El joven viudo, para dar nueva estabilidad a su vida familiar se volvería a casar en 1491 con Ginerva di Bongianni Gianfigliazzi. El matrimonio se vio bendecido por tres criaturas: Leonardo, Francesca y Giovanna. Pero la tragedia volvió a llamar a la puerta de esta familia, la muerte del propio Lorenzo. La tremenda agitación política que se cernía sobre la ciudad, el desgobierno político, el avance de las tropas francesas, y por si fuera poco, la peste que se declaró, todo ellos hizo que se cernieran sombras de un nuevo poder. La expulsión de Piero di Lorenzo de Médicis, heredero de Lorenzo el Magnífico, además de primo segundo de Lorenzo permitió que en 1497 se fraguara un golpe en el que Lorenzo figuraba entre los principales conspiradores. Cuando se descubrió el complot, el castigo fue inmediato, él, y otros cuatro famosos ciudadanos de Florencia fueron condenados a muerte siendo decapitados.
    Domenico Chirlandaio, hijo mayor del orfebre Tommaso Bigordi, se hizo famoso en los primeros tiempos como pintor predilecto de los florentinos, gracias a los frescos que pintó para la capilla Sassetti en la Santa Trinitá y en la Capilla Tornabuoni en Santa María Novella. Sin embargo, recientes monografías publicadas sobre el artista, sólo reconocen que sea de su mano dos o tres de los retratos que han llegado hasta nuestros días Anciano con su nieto, Giovanna degli Albizzi Tornabuoni y Francesco Sasseti y su hijo Teodoro. La presente exposición nos recuerda como si se tratase de una moraleja, la naturaleza aparentemente contradictoria de la política y la cultura. Admiramos el refinadísimo gusto estético de la nobleza florentina, objetivo primordial de esta exposición, en contra, los aspectos más siniestros del ser humano, feroces vendettas, ejecuciones públicas. Ambos extremos nacen de un mismo impulso: La Florencia del Renacimiento, era capaz de dar pábulo a ambos mundos.
PARA SABER MÁS:
Chirlandaio y el Renacimiento en Florencia
Museo Tyssen-Bornemisza Madrid
23/06- 10/10/10
Museo Thyssen, Madrid

Número 12

Septiembre 2010
jose antonio val lisa
Fecha de recepción: 28/9/10
Fecha de aceptación: 28/9/10
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